Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Daniel 1: Daniel y sus compañeros en Babilonia

Daniel 1:7 A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego.

Nabucodonosor les cambió el nombre porque quería hacerlos babilónicos ante sus ojos y ante los ojos del pueblo babilónico. Los nombres nuevos les ayudarían a integrarse a la cultura. Daniel, que significa «Dios es mi juez» en hebreo, pasó a llamarse Beltsasar, que significa «Aquel a quien Bel favorece». Bel era un dios babilónico. Fue un intento del rey por cambiar la lealtad religiosa de estos jóvenes del Dios de Judá al dios de Babilonia.

Daniel 1:8 Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.

Daniel se propuso no consumir la comida del rey, prohibida a los judíos. Tal actitud tenía un doble propósito: acercarse a Dios y mantenerse alejado de la contaminación.

Daniel decidió no comer de esa comida debido a que la carne probablemente era cerdo u otra comida prohibida en Levítico, no estaba preparada de acuerdo con la ley judía, y probablemente había sido sacrificada a los ídolos. A pesar de que Daniel estaba en una cultura que no honraba a Dios, seguía obedeciendo las leyes de Dios.

«Propuso en su corazón» son palabras fuertes que expresan fidelidad a los principios y determinación a seguir un curso de acción. Cuando Daniel determinó que no iba a contaminarse, estaba siendo fiel a su determinación de siempre de hacer lo correcto y no ceder a las presiones del medio. Demasiado a menudo nos vemos presionados a bajar nuestras normas y vivir más como el mundo que nos rodea. No basta con preferir o desear hacer la voluntad de Dios para resistir los embates de la tentación. Como Daniel, debemos proponernos obedecer a Dios.

Es más fácil resistir la tentación si uno fortalece sus convicciones antes de que llegue la tentación. Daniel y sus amigos tomaron la decisión de ser fieles a las leyes de Dios antes de enfrentarse a las golosinas del rey, y no dudaron permanecer firmes en sus convicciones. Algunas veces nos metemos en problemas porque no fijamos previamente los límites. Antes de que surjan las situaciones difíciles, defina su compromiso con Dios. Así estará listo para decir no cuando se presente la tentación.

Daniel 1:9 Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos;

Dios se movió con mano invisible para tocar el corazón del funcionario babilónico. La fuerte convicción de aquellos cuatro jóvenes lo impactaron. Dios promete estar con su gente en momentos de pruebas y tentaciones. Suele actuar cuando nos paramos firmes. Párese firme en los principios de Dios y confíe en que le protegerá en maneras que quizás no vea.

Daniel 1:10 y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él vea vuestros rostros más pálidos que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza.

Daniel 1:11 Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías:

Daniel 1:12 Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber.

Los babilónicos estaban tratando de cambiar la mentalidad de estos judíos al darles educación caldea, su lealtad al cambiarles el nombre, y su estilo de vida al cambiarles la dieta. Sin ceder en nada, Daniel encontró la manera de vivir según las normas de Dios en una cultura que no honraba a Dios. De manera sabia eligió negociar en vez de rebelarse, y sugirió una dieta experimental de diez días. Como pueblo de Dios, podemos ajustar nuestra cultura mientras que no pongamos en peligro nuestras convicciones.

Daniel 1:13 Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.

Daniel 1:14 Consintió, pues, con ellos en esto, y probó con ellos diez días.

Daniel 1:15 Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros

  • Páginas:
  • 1
  • 2
  • 3

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar