Deu 17:8 Cuando alguna cosa te fuere difícil en el juicio, entre una clase de homicidio y otra, entre una clase de derecho legal y otra, y entre una clase de herida y otra, en negocios de litigio en tus ciudades; entonces te levantarás y recurrirás al lugar que Jehová tu Dios escogiere;
Deu 17:9 y vendrás a los sacerdotes levitas, y al juez que hubiere en aquellos días, y preguntarás; y ellos te enseñarán la sentencia del juicio.
Deu 17:10 Y harás según la sentencia que te indiquen los del lugar que Jehová escogiere, y cuidarás de hacer según todo lo que te manifiesten.
Deu 17:11 Según la ley que te enseñen, y según el juicio que te digan, harás; no te apartarás ni a diestra ni a siniestra de la sentencia que te declaren.
Deu 17:12 Y el hombre que procediere con soberbia, no obedeciendo al sacerdote que está para ministrar allí delante de Jehová tu Dios, o al juez, el tal morirá; y quitarás el mal de en medio de Israel.
Deu 17:13 Y todo el pueblo oirá, y temerá, y no se ensoberbecerá.
Instrucciones acerca de un rey
Deu 17:14 Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores;(C)
Este es el único pasaje del Pentateuco que menciona la idea de una monarquía. Israel era un estado teocrático, con Dios como su único Rey. Pero aquí Moisés predice que eventualmente Israel pedirá un rey. Los reyes israelitas debían distinguirse de los monarcas de los pueblos vecinos por las normas de conducta dictadas en la Ley. Esto anticipó el establecimiento del trono davídico y el reinado de Cristo.
Deu 17:15 ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano.
Deu 17:16 Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos;(D) porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino.
Deu 17:17 Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe;(E) ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.(F)
Los reyes de Israel no hicieron caso de esta advertencia y su conducta los llevó a su caída. El rey Salomón lo tenía todo para sí, pero cuando se volvió rico, cuando levantó un gran ejército y cuando se casó con muchas esposas, su corazón le dio la espalda a Dios. Por el pecado de Salomón sobrevinieron la desobediencia, la división y el cautiverio de Israel.
Se puede decir con tristeza que las subsecuentes monarquías de Israel violaron estas tres prohibiciones.
