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Ezequiel 32: Elegías sobre Egipto

La devastación y la ruina harán temblar a muchos pueblos, que sentirán de cerca la espada en manos de Yahvé, que no es otra que la del rey de Babilonia, el cual, con los más feroces de los pueblos, caerá sobre el poderoso reino de Egipto, reduciéndolo a la miseria y a la impotencia. Todos los ganados de sobre las muchas aguas, e.d., que vivían en los abundantes pastos de las riberas de los canales del Nilo, sentirán también la fuerza destructora del invasor y desaparecerán totalmente, en tal forma que las aguas del Nilo y de sus canales no volverán a enturbiarse por pies de hombre y pezuña de bestia. Las aguas quedarán tan limpias que se deslizarán como el aceite. La frase tiene un sentido amenazador, ya que esa limpieza de las aguas se deberá a que no habrá ya animales ni hombres que las enturbien. En el v.15 se insiste en que la devastación y la ruina dominarán por doquier, y por ella sabrán que yo soy Yahvé.

La intervención justiciera de Yahvé, humillando al orgulloso reino de Egipto, hará abrir los ojos a los otros pueblos para que vean quién es el  Dios de Israel. Las hijas de las gentes, o naciones paganas, serán las encargadas de recordar en cantos funerarios la gran catástrofe de Egipto enviada por la mano vengadora de Yahvé.

Elegía sobre el descenso del faraón a la región de. los muertosLa elegía fue compuesta, según la datación del texto, en el 586 a.C., es decir, después de la caída de Jerusalén. El texto no nos da el mes; probablemente se ha perdido en la transcripción. La elegía versa sobre el descenso de Egipto y las otras grandes naciones paganas (las hijas de las gentes fuertes. El profeta enumera los principales pueblos que han tenido importancia histórica en el concierto político del Antiguo Oriente, y, sobre todo, a los pueblos que tuvieron una relación con Israel, como Edom y Sidón. él canto fúnebre se abre con una mordaz ironía: ¿Conque nos precedías en belleza? Egipto se gloriaba de ser superior a todos los pueblos. Estos declaran de que nada le ha servido esta supuesta precedencia, ya que tiene que descender al país de los muertos, como los demás pueblos: Baja a la fosa y yace entre los incircuncisos. El contraste es fuerte: Egipto se creía superior y algo aparte de los otros pueblos, pues también será en el seol algo aparte, puesto que tendrá que formar fila con los incircuncisos, a quienes les estaba reservado un lugar ignominioso especial. Los moradores más nobles de la reglón subterránea dirán irónicamente: Han bajado a la fosa y yacen entre los incircuncisos. (v.21); los moradores de Egipto han sufrido la suerte dé los muertos a la espada, asesinados oprobiosamente.

El profeta enumera a los principales reinos que precedieron a Egipto en el descenso a la morada tenebrosa. La enumeración está sujeta a un esquema artificial de exposición: han sido pueblos que han abusado de su poder, y han terminado violentamente su historia por la espada de algún enemigo invasor, y ahora están en. la morada subterránea en la zona de los incircuncisos muertos a la espada. Los pueblos aparecen en el seol formando colonias, o agrupaciones regionales con sus sepulcros, entorno a sus capitanes o. reyes. En la enumeración abre la marcha Asiría, la gran opresora de Oriente en el siglo VIII. Sus grandes reyes, Sargón, Senaquerib, Asurbanipal, habían sido el terror de los pequeños reinos de Palestina y Siria. Eran famosos por su extrema brutalidad y crueldad con los vencidos. Parecían invencibles, pero al fin fueron derrotados y suplantados por la coalición de medos y babilonios en 612, fecha de la caída de Nínive. Elam, entre Babilonia y Media-Persia, había tenido su importancia con sus dos capitales de Susa y Anzán; fueron derrotados por Asurbanipal (649 a.C.), desapareciendo como gran nación. Mesec y Túbal son dos pueblos de Armenia, región de donde provenían los escitas que en el siglo VII a.C. sembraron el pánico y la ruina en Palestina. Según Ezequiel 39:1s, de ese pueblo sale Gog, el gran enemigo del reino de  Dios. Edom, como hemos visto ya, es la región que se extiende al sudeste del mar Muerto. Originariamente era afín al pueblo hebreo, ya que Esaú, el supuesto antepasado, era hermano de Jacob. Históricamente, los edomitas fueron los grandes enemigos de Israel, y le negaron el paso cuando Moisés iba con el pueblo hebreo camino de Canaán. Es el enemigo tradicional del pueblo israelita. Los príncipes del septentrión deben de ser los reyes de Siria y regiones adyacentes, vecinos de los sidonios. Con este nombre se cierra la enumeración, que no es muy completa, pero en el propósito del profeta basta para probar que todos los pueblos que han abusado de su fuerza no han tenido otro destino que el común de todos los demás pueblos humillados, y aún estarán en peor situación, ya que ocuparán el lugar reservado a los incircuncisos y muertos por la espada.

El faraón, al hacer su ingreso en la morada subterránea, se consolará al ver que también otros pueblos han recibido la misma humillación y suerte que él. En esta frase del profeta hay una dosis de ironía contra el faraón: el que antes se gloriaba de ser algo excepcional entre todos los pueblos, considerándose como inmortal, tiene que contentarse con formar parte del cortejo de los imperios desaparecidos. Triste consuelo en boca del que simbolizaba el orgullo y la insolencia. De hecho sabemos que Nabucodonosbr invadió Egipto en el 568, derrotando al ejército del faraón.

Con esta elegía termina la primera parte del libro de Ezequiel. El profeta ha hecho ver a los exilados que la dureza con que Yahvé trataba a su pueblo era bien merecida, y, por otra parte, que  Dios castiga a los pueblos paganos que se han excedido en su papel de instrumentos de la justicia divina.

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