Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Filipenses 3: El gozo indestructible

En este pasaje, la palabra clave es justicia. Dikaiosyné es siempre difícil de traducir en las cartas de Pablo. El problema no está en saber lo que quería decir, sino en encontrar una palabra española que abarque todo lo que incluye. Tratemos de ver lo que Pablo estaba pensando cuando hablaba acerca de la justicia.

El gran problema básico de la vida es llegar a estar en la debida relación con Dios, en paz y en amistad con Él. La forma de llegar a esa relación es por medio de la justicia, por medio de la clase de vida y de espíritu y de actitud hacia Él que Dios desea.

Por eso justicia, casi siempre para Pablo, tiene el sentido de la debida relación con Dios. Teniendo esto en mente, tratemos de parafrasear este pasaje para expresar, no tanto lo que Pablo dice, sino lo que quería decir.

Dice: « Me he pasado la vida tratando de llegar a la debida relación con Dios. Traté de encontrarla mediante la estricta sumisión a la ley judía; pero encontré que la ley y todos los procedimientos eran menos que inútiles para lograr tal fin. Me resultó una pura… skybala. » Skybala tiene dos significados. En etimología popular se consideraba que derivaba de kysi ballomena, que quiere decir lo que se les echa a los perros; en el argot de la medicina quiere decir excremento (estiércol en la antigua Reina-Valera; basura desde la revisión de 1960. Ya se comprende que hay una palabra todavía más corriente que estas en español). Así es que Pablo está diciendo: «Encontré que la Ley y todos sus procedimientos no me eran más útiles para nada que los desechos que se arrojan al montón de basura para ayudarme a entrar en la debida relación con Dios. Así es que renuncié a tratar de crear una bondad que fuera mía propia; llegué a Dios con fe humilde, como me dijo Jesús que lo hiciera, y encontré esa relación que yo había estado buscando toda la vida.»

Pablo había descubierto que la debida relación con Dios no se basa en la Ley, sino en la fe en Jesucristo. No la alcanza ninguna persona, sino la da Dios; no se gana por obras, sino se acepta en confianza.

Así es que dice: «Por propia experiencia os digo que el método judío es erróneo e inútil. No vais a llegar nunca a entrar en la debida relación con Dios por vuestros propio esfuerzo en guardar la Ley. Podéis entrar en ella solamente tomándole la palabra a Jesucristo, y aceptando lo que Dios mismo os ofrece.»

La idea básica de este pasaje es la inutilidad de la Ley y la suficiencia del conocimiento de Cristo y de aceptar el conocimiento de la gracia de Dios. El mismo lenguaje que usa Pablo para describir la Ley -excremento- muestra el desagrado total hacia la Ley que sus propios esfuerzos frustrados para vivir de acuerdo con ella le habían reportado. Y el gozo que brilla en todo este pasaje muestra lo triunfalmente adecuada que encontró la gracia de Dios en Jesucristo.

Lo que quiere decir conocer a Cristo

Mi única meta es conocerle; y lo que quiero decir con eso es conocer el poder de Su Resurrección, y participar de Sus sufrimientos, mientras sigo haciéndome como Él en Su muerte, si de alguna manera lograra llegar a la Resurrección de los muertos.

Pablo ya ha hablado del valor incalculable del conocimiento de Cristo. Ahora vuelve a ese pensamiento, y define más exactamente lo que quiere decir. Es importante que nos fijemos en el verbo que usa para conocer. Es parte del verbo guinóskein, que casi siempre se refiere a un conocimiento personal. No es meramente un conocimiento intelectual, el conocimiento de ciertos hechos o principios. Es tener una experiencia personal de otra persona. Podemos ver la profundidad de esta palabra por su uso en el Antiguo Testamento. En él se usa conocer para expresar la relación más íntima entre marido y mujer. «Adán conoció a Eva su mujer; y ella concibió y dio a luz a Caín» (Génesis 4:1). El verbo hebreo yada se traduce en griego por guinóskein. Este verbo indica el conocimiento más íntimo de otra persona. Pablo no considera su meta saber cosas acerca de Cristo, sino conocerle personalmente. Conocer a Cristo quiere decir para él ciertas cosas.

(i) Quiere decir conocer el poder Su Resurrección. Para Pablo, la Resurrección no era simplemente un acontecimiento pasado de la Historia, por muy maravilloso que fuera. No era simplemente algo que Le había sucedido a Jesús, por muy importante que fuera para Él. Era un poder dinámico que actuaba en la vida de cada cristiano. No podemos saber todo lo que Pablo quería decir con esta frase; pero la Resurrección de Cristo es la gran dinámica, por lo menos en tres direcciones diferentes.

(a) Es la garantía de la importancia de este vida y de este cuerpo en los que vivimos. Fue en el cuerpo como Cristo resucitó, y es este cuerpo el que santifica (1 Corintios 6:13ss).

(b) Es la garantía de la vida por venir (Romanos 8:11; 1 Corintios 15:14ss). Porque Él vive, nosotros también viviremos; Su victoria es nuestra victoria.

(c) Es la garantía de que en la vida y en la muerte y más allá de la muerte la presencia del Señor Resucitado está siempre con nosotros. Es la prueba de que Su promesa de estar con nosotros siempre hasta el fin del mundo es verdadera. La Resurrección de Cristo es la garantía de que vale la pena vivir esta vida y de que el cuerpo físico es sagrado; es la garantía de que la muerte no es el final de la vida y de que hay un mundo feliz más allá; es la garantía de que nada en la vida o en la muerte nos puede separar de Él.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar