Esa relación nos parece anormal y peligrosa, y de hecho lo era, y a su debido tiempo la Iglesia la desautorizó. Pero, dada la situación, el consejo de Pablo es indudablemente un consejo sabio. Realmente dice tres cosas:
(i) La autodisciplina es una cosa excelente. Cualquier manera de domar la naturaleza hasta tener las pasiones en perfecto control es positivamente buena; pero no está incluido entre los deberes cristianos el eliminar los instintos humanos naturales. Lo cristiano es usarlos para la gloria de Dios.
(ii) Lo que Pablo dice realmente es: «No hagas de tu religión algo antinatural.» Eso, en el último análisis, es lo que hacen los frailes y las monjas y los ermitaños. Consideran necesario el eliminar los sentimientos humanos naturales para ser verdaderamente religiosos; consideran necesario el separarse de la vida natural de hombres y mujeres a % de servir a Dios. Pero el Cristianismo no estuvo nunca diseñado para abolir la vida normal, sino para glorificarla.
(iii) Por último, Pablo dice: «No hagas una agonía de tu religión.» Coilie Knox cuenta que, cuando era joven, tendía a encontrar la religión tensa y estresante; y dice que un muy querido capellán fue a él un día, le puso la mano en el hombro y le dijo: «Joven Knox, no hagas una agonía de tu religión.» Nadie debe estar avergonzado del cuerpo que Dios le ha dado, del corazón que Dios le ha puesto en el cuerpo o de los instintos que, por creación de Dios, residen en él. El Cristianismo le enseñará, no a eliminarlos, sino a usarlos de tal manera que la pasión sea limpia, y el amor humano la cosa más ennoblecedora de todo el mundo de Dios.
Queda poco tiempo
Creo que esto es lo más recomendable en vista de la crisis presente; es decir, que cada cual se quede como está.
¿Estás vinculado a una mujer? No trates de desatar el vínculo. ¿Estás libre de ligaduras matrimoniales? Pues no busques esposa. Pero, si te casas, no creas que has cometido un pecado. Los que se casen tendrán problemas con las cosas corporales, y yo querría evitároslos. Esto sí os digo, hermanos: Ya queda poco tiempo; tan poco que, en lo porvenir, los que tengan mujer deberán vivir como si no; los que se lo pasan bien, como si no; los que compran, como si no tuvieran seguridad de nada; los que usan el mundo, como si no tuvieran ninguna relación con él; porque las apariencias de este mundo se están desvaneciendo. Quiero que estéis sin ansiedad. El que se queda sin casar, que se preocupe de las cosas del Señor; que lo único que le preocupe sea cómo agradar a Dios. El que se case, tendrá que preocuparse de las cosas de este mundo, y de cómo darle gusto a su mujer. También hay una diferencia notoria entre la mujer casada y la soltera. La soltera, que se preocupe de las cosas del Señor; sea su finalidad el dedicarse al Señor tanto con su cuerpo como con su espíritu. La que está casada debe preocuparse de las cosas de este mundo, de cómo agradar a su marido. Es para ayudaros para lo que digo todo esto. No os quiero echar la soga al cuello. Lo único que pretendo es que viváis una vida como es debido, y que sirváis al Señor sin distracciones.
En varios sentidos, es una lástima que Pablo no empezara el capítulo con esta sección, porque tiene el corazón de toda su posición en todo ello. A lo largo de todo el capítulo debemos de haber sentido que estaba minimizando el matrimonio. Parecía una y otra vez como si estuviera dejando el matrimonio como una especie de concesión para evitar la fornicación; como si no fuera más que un mal menor.
Ya hemos visto que los judíos glorificaban el matrimonio, y lo consideraban un deber sagrado. Había solamente una razón válida, según la tradición judía, para no casarse, y era para dedicarse al estudio de la Ley. Rabí Ben Azzai se preguntaba: « ¿Por qué debo casarme? Estoy enamorado de la Ley. Que sean otros los que se encarguen de la supervivencia de la raza humana.» En el mundo griego, el filósofo estoico Epicteto no se casó nunca. Decía que estaba haciendo mucho más por el mundo como maestro, que si hubiera traído al mundo dos o tres mocosos. « ¿Cómo se puede esperar de uno cuya misión es enseñar a la humanidad que viva corriendo siempre para encontrar algo con que calentar agua para el baño del bebé?»
