Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Isaías 51: Salvación eterna para Sión

La respuesta de Dios a la oración del profeta aparece en los versículos 11-16. El Señor promete el pronto retorno de los judíos de Babilonia, los cuales entrarán a Sion con cánticos. También promete que la población en Sion alcanzará gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido porque Jehová intervendrá como su Consolador. El Señor presenta sus facultades como Hacedor y como soberano de la historia como garantía de su respuesta a Sion. Luego envía al profeta con su mensaje al pueblo, diciendo: … habiendo dicho a Sion: “tú eres mi pueblo“, pongo mis palabras en tu boca y te cubro con la sombra de mi mano.

En los versículos 17-23 el profeta expresa ante Jerusalén la respuesta de Dios. Jerusalén es representada o simbolizada por una mujer a la cual se le ha dado a beber la copa del vértigo como su condena. Ahora Jehová le dice: “He aquí, he quitado de tu mano… la copa de mirra. Nunca más tendrás que beberla“. En el versículo 23 hay una posible alusión a los samaritanos cuando dice el Señor: La pondré en la mano de los que te atormentan…

Los samaritanos La historia de los samaritanos no se conoce en su totalidad. Hay pocas referencias históricas a ellos y su propia literatura es de fecha reciente. El término significa en sentido amplio los «habitantes de Samaria» y en sentido estricto los descendientes de la mezcla y fusión de los indígenas de Samaria con los colonos procedentes de Babilonia, que mandaron los reyes de Asiria, para que se establecieran en las tierras de Samaria en lugar de los hijos de Israel deportados a Asiria. A estos samaritanos llaman los judíos despectivamente «kutim», mientras que los samaritanos se llaman a sí mismos «somerim», «los observantes», por haber seguido la orden de Yahweh de que van a edificar en su honor, y para venerarle, un templo sobre el monte Gerizim.

Según el punto de vista de los judíos, los samaritanos son descendientes de los gentiles que los asirios llevaron a Israel. Su religión es sincretista, como lo indica 2 de Reyes 17:32-33; una mezcla del paganismo con la religión hebrea.

Según el punto de vista samaritano, ellos son los verdaderos descendientes de los israelitas. No todos los israelitas fueron llevados cautivos, y aún muchos de los que fueron llevados al cautiverio al fin volvieron a su tierra. La verdad sobre este asunto probablemente está entre estos dos puntos de vista. Las expresiones que aparecen en Isaias 57:3-13, son bastante fuertes para este pueblo. Las doctrinas religiosas son poco conocidas: la base de su fe es el Pentateuco, el único libro sagrado que reconocen como canónico. Esperan al Mesías anunciado en Deuteronomio 18:15-19, que será un profeta como Moisés, y al cual llaman «Taheb» «restaurador» del culto; pero no tiene misión de un redentor. No admiten un mesías hijo de David. El Taheb pondrá término a los tiempos de error. En su tiempo se convertirán los pueblos, especialmente los judíos y abrazarán su religión. No admiten representación sensible de la divinidad; observan fielmente el sábado y la circuncisión. Su lugar sagrado es el monte Gerizim. [/private]

  • Páginas:
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar