Jeremías 23:9 En cuanto a los profetas: quebrantado está mi corazón dentro de mí, tiemblan todos mis huesos; estoy como un ebrio, como un hombre a quien domina el vino, por causa del Señor y por causa de sus santas palabras.
La denuncia de falsos profetas es el tema de estos versículos. Jeremías parecía estar en oposición a la mayoría de los miembros de la sociedad que llevaban el título de «profeta», y en esta sección nos ofrece las razones de su oposición y hostilidad hacia ellos.
Mi corazón está quebrantado dentro de mí : Jeremías está conturbado; se estremece con lo que ve.
Jeremías 23:10 Porque la tierra está llena de adúlteros; porque a causa de la maldición se ha enlutado la tierra, se han secado los pastos del desierto. Pues es mala la carrera de ellos y su poderío no es recto.
Jeremías 23:11 Porque tanto el profeta como el sacerdote están corrompidos; aun en mi casa he hallado su maldad –declara el Señor.
Jeremías 23:12 Por tanto, su camino será para ellos como resbaladeros; a las tinieblas serán empujados y caerán en ellas; porque traeré sobre ellos calamidad el año de su castigo–declara el Señor.
Jeremías 23:13 Además, entre los profetas de Samaria he visto algo ofensivo: profetizaban en nombre de Baal y extraviaban a mi pueblo Israel.
Comparados con los profetas de Samaria , a quienes se consideraba apóstatas, los profetas de Judá son peores, porque pecan de manera flagrante y, debido a su conducta, fallan a la hora de hacer que la gente se vuelva de la maldad. La gente es tan malvada como aquellos que fueron destruidos en Sodoma y Gomorra
Jeremías 23:14 También entre los profetas de Jerusalén he visto algo horrible: cometían adulterio y andaban en mentiras; fortalecían las manos de los malhechores, sin convertirse ninguno de su maldad. Se me han vuelto todos ellos como Sodoma, y sus habitantes como Gomorra.
¿Cómo se volvió tan corrupta la nación? La falsa profecía fue uno de los factores principales. Los falsos profetas contaban con una audiencia grande y entusiasta, y eran muy populares debido a que hacían que el pueblo creyera que todo andaba bien. En contraste, el mensaje de Dios a través de Jeremías no fue muy agradable debido a que le mostró al pueblo lo mal que estaba.
Hay cuatro señales de advertencia en los falsos profetas, características que necesitamos observar incluso en la actualidad.
(1) Quizás parezcan que hablan el mensaje de Dios, pero no viven de acuerdo a sus principios.
(2) Diluyen el mensaje de Dios para hacerlo más aceptable.
(3) Alientan a sus oyentes, por lo general en forma sutil, para que desobedezcan a Dios.
(4) Tienden a ser arrogantes y a satisfacerse a ellos mismos, apelando a los deseos de su audiencia en lugar de ser leales a la Palabra de Dios.
Sodoma y Gomorra fueron ciudades pecadoras que Dios destruyó. En la Biblia tipifican la degradación máxima, conducta pecaminosa y rebelión contra Dios.
