Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Jeremías 32: La compra del campo por Jeremías

Oración del profeta

Esta oración, que en parte es un mosaico de frases hechas salmódicas, sin duda que ha sido muy retocada, y sólo sustancialmente podrá atribuirse a Jeremías. Se destaca la providencia de Yahvé sobre su pueblo con las clásicas alusiones a la milagrosa salida de Egipto. Parecen ser de Jeremías los versículos 24-25, al menos se adaptan bien al contexto. Jeremías no comprende por qué se le manda comprar un terreno, cuando ya tocan a la ciudad los terraplenes para tomarla. Es una dramatización de sus deseos para que Yahvé mismo explique el alcance simbólico del extemporáneo contrato.

Respuesta de Yahvé: la destrucción de Jerasalén

Esta respuesta de Yahvé, tal como está en el texto, resulta redundante y construida a base de lugares comunes de la literatura profética, particularmente del mismo Jeremías:  Dios entrega a Jerusalén a la ruina por sus pecados, particularmente el de la idolatría. Se enumeran los terrados de las casas en los que se quemaba incienso a Baal, los lugares altos, las abominaciones en el valle de Ben-Hinnom, donde se sacrificaban los niños a Moloc, etc. El castigo, pues, de Yahvé es inexorable; los ejércitos de Nabucodonosor entrarán e incendiarán la ciudad.

Nueva alianza con los repatriadosComo siempre, la contrapartida del anuncio del castigo sobre Israel es el vaticinio de la futura resurrección del mismo como colectividad nacional.  Dios ha empeñado su palabra desde antiguo en favor de este pueblo privilegiado, y se siente vinculado de un modo especial a él. Yahvé los ha dispersado en su furor y los reunirá en su misericordia 19, para ser su pueblo y El su  Dios. Para ello, Yahvé mismo les inducirá por los caminos de su ley, dándoles un corazón nuevo y un solo camino, de modo que vivan en su santo temor. Sus disposiciones internas cambiarán totalmente. Y en el orden material se reconstruirá la vida nacional en la tierra santa: habrá poseedores en esta tierra. La alianza que hará con Israel Yahvé será eterna, ya que no habrá de nuevo ruptura, pues los israelitas obedecerán siempre con docilidad al Señor. La expresión es enfática e hiperbólica, basada en la idealización de los tiempos mesiánicos, cuya preparación se iniciará con la repatriación de los exilados de la Diáspora: los plantaré firmemente en esta tierra. Estas palabras responden a las ansiedades del profeta, ya que la tierra después de la catástrofe no quedará perennemente desierta, sino que de nuevo habrá poseedores en ella, de modo que se reanudarán los contratos comerciales. El vaticinio tiene por fin, pues, suscitar esperanzas en el auditorio del profeta, que pudiera creer irremediable la catástrofe de su pueblo: Yo haré volver a los desterrados.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar