Jeremías 50:33 Así dice el Señor de los ejércitos: Oprimidos están los hijos de Israel y los hijos de Judá a una; todos los que los tomaron cautivos los han retenido, se han negado a soltarlos.
Se asegura que el redentor de Israel es el Fuerte y liberará a su pueblo.
Jeremías 50:34 Pero su Redentor es fuerte, el Señor de los ejércitos es su nombre; defenderá su causa con energía para traer reposo a la tierra y turbación a los habitantes de Babilonia.
Jeremías 50:35 Espada contra los caldeos–declara el Señor– y contra los habitantes de Babilonia, contra sus oficiales y sus sabios.
El oráculo de una espada contra los caldeos; el reverso de su papel en Ezequiel 21, donde Babilonia es la espada.
Jeremías 50:36 Espada contra los impostores, y se volverán necios. Espada contra sus valientes, y serán destrozados.
Jeremías 50:37 Espada contra sus caballos y contra sus carros, y contra todos los extranjeros que están en medio de ella, y serán como mujeres. Espada contra sus tesoros, y serán saqueados.
Jeremías 50:38 Sequía sobre sus aguas, y se secarán; porque es una tierra de ídolos, y se vuelven locos por sus horribles ídolos.
Babilonia se secará como un desierto, y allí vivirán sólo los animales salvajes.
Jeremías 50:39 Por tanto, allí vivirán las fieras del desierto junto con las hienas, también vivirán avestruces en ella; nunca más será habitada ni poblada por generación y generación.
Babilonia permanece hasta la fecha como un yermo.
Jeremías 50:40 Como cuando Dios destruyó a Sodoma, a Gomorra y a sus ciudades vecinas–declara el Señor– ningún hombre habitará allí, ni residirá en ella hijo de hombre.
Jeremías 50:41 He aquí, un pueblo viene del norte, una gran nación, y muchos reyes se levantarán de los confines de la tierra.
Babilonia, que antes era el temido enemigo del norte, ahora se halla bajo otro peligro que también proviene de allí. Dirigidos aquí al rey de Babilonia, los versículos 41-43 repiten con poca variación, donde se habla a la hija de Sion. Los versículos 44-46, dirigidos a los caldeos, repiten, donde se habla a Edom.
Jeremías 50:42 Empuñan arco y jabalina; son crueles y no tienen misericordia. Su voz ruge como el mar, y a caballo van montados, alineados como un solo hombre para la batalla contra ti, hija de Babilonia.
Jeremías 50:43 Ha oído el rey de Babilonia noticias de ellos, y flaquean sus manos; la angustia se ha apoderado de él, agonía como de muJeremías de parto.
