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Josué 10: Batalla en Gabaón

Jos 10:15 Y Josué, y todo Israel con él, volvió al campamento en Gilgal.

Jos 10:16 Y los cinco reyes huyeron, y se escondieron en una cueva en Maceda.

Jos 10:17 Y fue dado aviso a Josué que los cinco reyes habían sido hallados escondidos en una cueva en Maceda.

Jos 10:18 Entonces Josué dijo: Rodad grandes piedras a la entrada de la cueva, y poned hombres junto a ella para que los guarden;

Jos 10:19 y vosotros no os detengáis, sino seguid a vuestros enemigos, y heridles la retaguardia, sin dejarles entrar en sus ciudades; porque Jehová vuestro Dios los ha entregado en vuestra mano.

Jos 10:20 Y aconteció que cuando Josué y los hijos de Israel acabaron de herirlos con gran mortandad hasta destruirlos, los que quedaron de ellos se metieron en las ciudades fortificadas.

Jos 10:21 Todo el pueblo volvió sano y salvo a Josué, al campamento en Maceda; no hubo quien moviese su lengua contra ninguno de los hijos de Israel.

Jos 10:22 Entonces dijo Josué: Abrid la entrada de la cueva, y sacad de ella a esos cinco reyes.

Jos 10:23 Y lo hicieron así, y sacaron de la cueva a aquellos cinco reyes: al rey de Jerusalén, al rey de Hebrón, al rey de Jarmut, al rey de Laquis y al rey de Eglón.

Jos 10:24 Y cuando los hubieron llevado a Josué, llamó Josué a todos los varones de Israel, y dijo a los principales de la gente de guerra que habían venido con él: Acercaos, y poned vuestros pies sobre los cuellos de estos reyes. Y ellos se acercaron y pusieron sus pies sobre los cuellos de ellos.

Poned vuestros pies sobre los cuellos : Referencia a una antigua costumbre que hacía a los reyes victoriosos poner sus pies sobre el cuello del enemigo derrotado. Esto ilustra la promesa divina de «hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies»

El poner el pie sobre el cuello del cautivo era una costumbre militar común en el antiguo Cercano Oriente. Simbolizaba el dominio del victorioso sobre sus cautivos. Estos reyes soberbios habían fanfarroneado acerca de su poder. Ahora todo Israel podía ver que Dios era superior a cualquier ejército terrenal.

Jos 10:25 Y Josué les dijo: No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová a todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis.

Con la ayuda de Dios, Israel ganó la batalla contra cinco ejércitos amorreos. Tal triunfo era parte de la rutina diaria de Dios al trabajar con su pueblo para ganar la victoria. Josué dijo a sus hombres que nunca tuvieran miedo, porque Dios les daría victorias similares sobre todos sus enemigos. Dios nos ha protegido muchas veces y ha ganado victorias para nosotros. El mismo Dios que le dio poder a Josué y que nos ha guiado en el pasado nos ayudará con nuestras necesidades presentes y futuras. Acordarnos de su ayuda en el pasado nos dará esperanza para las luchas que nos esperan.

Jos 10:26 Y después de esto Josué los hirió y los mató, y los hizo colgar en cinco maderos; y quedaron colgados en los maderos hasta caer la noche.

Jos 10:27 Y cuando el sol se iba a poner, mandó Josué que los quitasen de los maderos, y los echasen en la cueva donde se habían escondido; y pusieron grandes piedras a la entrada de la cueva, las cuales permanecen hasta hoy.

Estos versículos añaden detalles a la descripción de la batalla de vv. 10 y 11, y representan la victoria de Cristo sobre los poderes de las tinieblas. Israel domina ahora la estratégica región central.

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