Y mojando su dedo en la sangre, rociará siete veces… hacia el velo del santuario. La frase hacia el velo del santuario es un sinónimo con la frase anterior: Delante de Jehová. Las palabras siete veces son un símbolo muy común en la Biblia, pues el número siete indica perfección. Después, el sumo sacerdote debía poner parte de la sangre sobre los cuernos del altar de incienso aromático (que estaba en el lugar santo) y derramar el resto sobre el altar de holocausto, en el atrio, fuera del lugar santo. El uso de la sangre en los sacrificios por los pecados es distinto de los sacrificios encontrados en los capítulos 1 y 3. En los sacrificios anteriores rociaron la sangre encima y alrededor del altar. Aquí, la rociaron en otras partes para purificar todo el santuario. En las religiones primitivas la sangre tenía poder mágico, el poder para purificar. Hay mucha gente que confunde los sacrificios de los hebreos con la idea de los paganos. Creen que los hebreos creían que la sangre tenía poder místico. Los sacerdotes no rociaron la sangre como un ritual mágico. Para ellos era un ritual ordenado por Jehová como una ofrenda que él estaba dispuesto a aceptar. Con esta ofrenda la gente tenía la confianza que Dios (no la sangre) les limpiaría de los pecados involuntarios y los de inadvertencia.
Luego, debía sacrificar el sebo y los dos riñones sobre el altar. Una diferencia entre este sacrificio y el del pueblo es que no puede guardar nada del animal para comer. Todo el resto del animal se debe dejar fuera del campamento para quemar. En los sacrificios del pueblo, una parte del animal está reservada para el sacerdote, pero la persona nunca puede comer de su propio sacrificio. El sacrificio del sacerdote no puede servir como comida para los sacerdotes. Las instrucciones dicen que deben sacar el novillo entero fuera del campamento y quemarlo en el fuego sobre la leña. Son instrucciones muy explícitas, aun hasta el tipo de fuego.
Verdades prácticas
1. Las bendiciones vienen por medio de la oración, y se conservan por medio de la gratitud. La ofrenda de paz era una viva expresión de agradecimiento.
2. Para vivir en paz con los que nos rodean debemos estar en paz con nosotros mismos, y para estar en paz con nosotros mismos necesitamos estar en paz con Dios y apropiarnos de la paz de Dios.
3. Cuán importante, necesaria e imprescindible se hace la paz, especialmente cuando estamos viviendo en edio de un clima lleno de inquietudes, intranquilidad, inseguridad, desasosiego y zozobra. Jesucristo es nuestra paz, porque derribó la pared que nos separaba de la comunión y presencia de Dios.
Si toda la asamblea de Israel peca…. La tradición hebrea dice que la asamblea aquí indica los líderes espirituales, específicamente el Sanedrín, en vez de la congregación de todo el pueblo. Un ejemplo de este grupo puede ser. La interpretación puede tener razón, porque los hebreos consideraron que todo el pueblo estaba involucrado en las acciones de sus líderes. En el mismo pasaje, la interpretación parece correcta porque vemos que el sacrificio era el mismo y la manera de presentarlo era igual como el sacrificio del sacerdote ungido.
En este caso solamente los ancianos pusieron sus manos sobre el sacrificio. Los ancianos puede referirse a los líderes del grupo.
Si un dirigente peca…. La tercera clase de personas responsables por sus pecados de inadvertencia eran los dirigentes. El dirigente (nasí) es el príncipe, o el dirigente político. No es una prueba que el pasaje fue escrito después del establecimiento de la monarquía sino puede indicar los líderes de las tribus. Más tarde está aplicado directamente al rey de Israel.
El versículo 22 añade la palabra su Dios. En la introducción a los sacrificios de los sacerdotes y la asamblea dice: … de los mandamientos de Jehová…, pero aquí dice: … de los mandamientos de Jehová su Dios. Según la tradición hebrea la adición de la palabra su Dios es porque la gente reconoce a su rey como el líder superior entre los hombres, pero Dios es sobre él. El rey no es responsable ante nadie sino sólo a Jehová.
Sacrificios y ofrendas
1. Por el pecado del sacerdote.
2. Por el pecado del pueblo.
3. Por el pecado del líder.
4. Por el pecado de cualquier persona.

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Irisbelia Otero
Amén