Núm 15:39 Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.
La idolatría está enfocada en uno mismo, concentrándose en lo que una persona puede obtener al servir a un ídolo. Se esperaba que los dioses proporcionaran buena suerte, prosperidad, larga vida y éxito en la batalla. Así también como el poder y el prestigio. La adoración a Dios es lo opuesto. Los creyentes deberán ser desprendidos y no egocéntricos. En lugar de esperar que Dios nos sirva, tenemos que servirlo a El, y no esperar algo en recompensa. Servimos a Dios por lo que El es, no por lo que podamos obtener.
Núm 15:40 Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios.
Núm 15:41 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.
Las instrucciones y acontecimientos narrados tienen lugar en sitios no especificados. Sin embargo, tras la sentencia de muerte, comunican una nota de optimismo, ya que Jehová todavía está preparando a su pueblo para vivir en la tierra prometida. El capítulo incluye: instrucciones sobre ofrendas que acompañan los sacrificios; instrucciones de presentar una ofrenda del pan cocido en la tierra prometida; instrucciones sobre ofrendas por los pecados intencionales y no intencionales; un relato sobre la violación del día de reposo; e instrucciones de cómo adornar sus vestidos a fin de recordar los mandamientos de Dios
Este recordatorio visual sobre el deber de obedecer la Ley fue dado a causa de las serias consecuencias que se derivaban de su olvido. El capítulo concluye con los deberes y responsabilidades de quienes obedecen los mandamientos de Dios.
La reafirmación de la promesa de la tierra y de la necesidad de la obediencia
Aunque no llevan ninguna fecha, parece que las leyes incluidas en esta colección, se dieron durante los años en el desierto para explicar o aplicar (a veces con leves cambios) las leyes dadas antes en el monte Sinaí. Su presencia en esta sección del libro indica que forman parte de las tradiciones relacionadas con los eventos y las revelaciones en el desierto. ¿Por qué encontramos estas leyes aquí? Hay un cambio brusco entre el relato histórico y las leyes cúlticas.
Con todo, hay una razón teológica para la ubicación de estas leyes. Dios rechazó una generación entera por su falta de fe y rebeldía, y todos los de esa generación quedan excluidos de la tierra prometida. Pero las leyes miran adelante al tiempo cuando Israel haya entrado en la tierra que Jehová le da. Aquí hay una afirmación explícita de que las promesas de Dios no son anuladas, sólo postergadas. También, estas leyes hablan de grandes cantidades de harina, aceite y vino que el pueblo deberá presentar con sus sacrificios. Esto presupone un pueblo agrícola, asentado en una tierra fértil que puede producir lo que Jehová demanda. (Dios nunca demanda algo de su pueblo sin proveer lo necesario para cumplir con sus demandas.) Las provisiones de estas leyes entonces ofrecen una confirmación implícita de que Dios al fin llevará su pueblo, a pesar de su pecado, a una tierra que fluye leche y miel. Por el otro lado, estas leyes subrayan la necesidad de la obediencia de parte del pueblo. Si quiere gozar de las bendiciones prometidas, el pueblo debe dejar la rebelión y obedecer los mandamientos de Jehová.
Leyes acerca de los sacrificios
Ofrendas cereales y libaciones. Aquí se presupone que el pueblo habitará la tierra prometida y que ofrecerá holocaustos y sacrificios de paz allí. Habrá una nueva entrega del pueblo a Jehová, e Israel se regocijará en celebrar otra vez la comunión con Dios en su propia tierra. La frase como grato olor describe una ofrenda aceptable a Jehová.
Tratan de la ofrenda cereal (o vegetal) de harina con aceite. Lo nuevo aquí es que cada animal presentado en holocausto o como sacrificio de paz debe ir acompañado por una ofrenda vegetal y una libación de vino. Habla de presentar una ofrenda cereal con el sacrificio de paz, pero no fija la cantidad de tortas o harina que hay que presentar.) El sacerdote quema una parte de la harina con aceite sobre el altar; el resto es para el uso del sacerdote. Parece que derrama el vino sobre el altar, junto con la sangre del animal sacrificado.
Las cantidades requeridas de harina, aceite y vino se fijan en una escala según el animal ofrecido (cordero, carnero, novillo). Los animales más grandes deben ir acompañados por una cantidad más grande de harina, aceite y vino. La RVA da en las notas cifras por los equivalentes modernos de las cantidades mencionadas, pero varios comentaristas dan otras cifras que varían entre la mitad y el doble de las mencionadas en la RVA. Las cifras diferentes subrayan la dificultad de saber exactamente las medidas usadas en el AT.
