La cisterna y el pozo representan la sexualidad de la mujer o esposa. El imperativo de beber de su propia cisterna y de los raudales de tu propio pozo es una invitación a gozarse en la sexualidad del matrimonio. No hay porqué tomarlo por sentado. Es un don de Dios con algunos propósitos maravillosos. El versículo 15, por lo tanto, advierte en una forma implícita contra el beber de la cisterna de un hombre ajeno, es decir la mujer de otro hombre.
Los versículos 16–18 cambian las metáforas de la sexualidad de la mujer encontradas en el versículo 15 a algunas metáforas que representan la sexualidad del joven varón. En derramar afuera y por las calles se encuentra una relación paralela o sinónima. Se había usado la imagen urbana cuando los ladrones salían a robar y están invitando al joven a unirse a ellos. También el predicador sabiduría había salido a las calles para proclamar las buenas nuevas de la vida íntegra. La imagen de los versículos 16, 17 parece venir de las calles donde se encuentran las prostitutas. Aunque la ley prohibía la práctica de la prostitución, parece que siempre había prostitutas en las ciudades de Israel. Aún en el NT se encuentran las mujeres prostitutas, llamadas pecadoras. La actitud de Jesús era ofrecerles el regalo de la vida eterna, proclamando siempre el reino de los cielos a todas las personas. Además de las prostitutas de las calles están las puertas de las mujeres de otros hombres, también una trampa fatal.
El versículo 17 expresa la verdad que la sexualidad es algo precioso, no para los que están afuera ni para los extraños. Y el versículo 18 declara la sexualidad “guardada” como “bendita”, de la palabra hebrea tan conocida, baruk. La baruk de Dios espera cumplir dos propósitos:
(1) Mostrar su aceptación o rechazo de alguna actitud, o alguna conducta o algún pensamiento; y
(2) recibir el favor divino en alguna forma que eleva el bienestar de la persona bendecida.
Hay ejemplos de personas bendecidas en la Biblia. Hay una lista amplia de pasajes que hablan de las bendiciones en Proverbios. Un cuidadoso examen de estos pasajes mostrará la voluntad de Dios y las actitudes o conductas que reciben su favor (shalom).
La frase la mujer de tu juventud refleja dos conceptos. En primer lugar, el maestro está diciendo que el joven debe mantenerse fiel a su esposa, tomando el tiempo para gozarse con ella. Pablo habla de la situación conyugal cuando escribe: No os neguéis el uno al otro, a menos que sea de acuerdo mutuo por algún tiempo, para que os dediquéis a la oración y volváis a uniros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. Por el otro lado, la frase refleja la tradición del mundo antiguo, cuando las personas se casaron muy jóvenes para garantizar la sobrevivencia de la familia o el clan. El pueblo hebreo apreciaba el nuevo matrimonio y deseaba garantizar su éxito. Para lograr tal fin, se cumplía la siguiente ley divina: Si un hombre ha tomado recientemente esposa, no irá al ejército, ni se le impondrá ninguna obligación. Estará libre en su casa durante un año, para alegrar a su mujer que tomó. La sociedad hebrea se alegraba por un nuevo matrimonio y construía una sociedad favorable hacia el matrimonio.
El versículo 19 ocupa dos metáforas para hablar de la belleza de la esposa. Ella es preciosa como la cierva y tiene la gracia del movimiento y la belleza del ya’alah, traducida gacela, apoyada por un número de traducciones y eruditos. Por otra parte, hay una evidencia de peso que la palabra hace referencia al cabro salvaje que tiene una gracia especial con los ojos negritos y las patas delicadas. Sea gacela o sea un cabro salvaje gracioso, la metáfora se entiende y el joven es llamado a realizarse sexualmente con su esposa. Se pone énfasis en los pechos como el punto del encuentro. El libro de Cantares une las dos ideas de los pechos y la gacela: Tus dos pechos son como dos venaditos, mellizos de gacela. La palabra “amor” se encuentra en otros pasajes de Proverbios, probablemente como un amor de amistad y compromiso del prójimo, pero también en algunos pocos pasajes con la connotación sexual. El versículo 19 sugiere que el joven se intoxica con su amor frente a su esposa. Otra vez la idea de siempre, sinónimo de en todo tiempo, llama al joven a nunca salir afuera de su hogar para satisfacerse en este campo.
Finalmente, el versículo 20 hace una pregunta retórica. Tan importante es el fin de la discusión sobre este tema tan delicado que el maestro usa el vocativo hijo mío. La pregunta muestra la incredulidad del maestro en porqué alguna persona iría a una prostituta o a una casada no suya cuando había una cierva-gacela en el hogar que es suficiente para satisfacer hasta la más grande intoxicación amorosa. Algunos eruditos distinguen entre “la mujer ajena”, diciendo que ella se identifica como “la ramera”, mientras ellos identifican a “la mujer extraña” del mismo versículo 20 como “la casada no suya”. Otros no distinguen dejando el texto en su ambigüedad, que, de hecho, es la mejor interpretación.
Cómo tener éxito en las finanzas
1. Evite el dar fianza para el prójimo o un extraño, versículo 1.
2. Evite el hacer promesas verbales que lo comprometan, versículo 2.
3. Busque liberarse de negocios dañinos, versículos 3–5.
El trastorno del pecado
Estos versículos son los que unen dos campos concretos con el pegamento de un llamado a escuchar, a darse cuenta del valor de la sabiduría. El versículo 21 muestra la soberanía de Dios y su autoridad real como juez. Además se nota la omnipresencia de Dios. Ciertamente su poder es ilimitado. El engaño y el lugar oculto no tienen peso con él.
El versículo 22 trata del impío atrapado por su propio pecado. Pablo expone sobre el tema entregando la siguiente información: No os engañéis; Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre siembre, eso mismo cosechará. Porque el que siembra para su carne, de la carne cosechará corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo cosecharemos, si no desmayamos. El impío, dice el versículo 22, siente estrés por su pecado y está esclavizado por el mismo.
La sección, y el capítulo, termina hablando de la ausencia de la sabiduría de la vida del impío. Este proceso educativo de informar-formar-reformar nunca llegó a ser una parte importante en su vida. Al contrario, la insensatez fue su compañera. Ahora le queda la muerte y la falta de toda esperanza. La profecía de la muerte y la ruina se cumple en la vida del impío, dando así triste testimonio a la autenticidad de las enseñanzas del maestro.
