Dios convirtió la tragedia de Noemí en grandes bendiciones, aun mayores que «siete hijos» o abundantes herederos. A lo largo de esos tiempos difíciles, Noemí no dejó de confiar en Dios. Y Dios, a su tiempo, la bendijo en gran manera. Aun en nuestro dolor y en la calamidad, Dios puede darnos grandes bendiciones. Sea como Noemí y no le dé la espalda a Dios cuando la tragedia golpea. En lugar de preguntar: «¿Cómo pudo Dios permitir que me sucediera esto?», confíe en El. El estará con usted en los tiempos difíciles.
Rut 4:16 Y tomando Noemí el hijo, lo puso en su regazo, y fue su aya.
Rut 4:17 Y le dieron nombre las vecinas, diciendo: Le ha nacido un hijo a Noemí; y lo llamaron Obed. Este es padre de Isaí, padre de David.
El autor describe lo que probablemente fue el día de la presentación del niño y el cántico de bendición entonado por las mujeres de la comunidad que conocían a Noemí desde antes de su viudez y la pérdida de sus hijos.
Obed significa «siervo».
Para algunos, el libro de Rut no es más que una historia bonita sobre una muchacha que tuvo suerte. Pero en la realidad, toda la serie de hechos narrados en Rut son parte de los preparativos de Dios para el nacimiento del rey David y de Jesús, el Mesías prometido. De la misma manera que Rut no se percató de este gran propósito de su vida, tampoco nosotros sabremos el propósito completo y la importancia de nuestras vidas hasta que miremos atrás desde la perspectiva de la eternidad. Debemos hacer nuestras decisiones teniendo en mente los valores eternos de Dios. Tomar atajos morales y vivir para los placeres inmediatos no es buena forma de avanzar. Gracias a la fiel obediencia de Rut, su vida y legado fueron importantes aun cuando ella no pudo ver el resultado final. Viva fiel a Dios, sabiendo que el valor de su vida se extenderá más allá del tiempo que viva. Las recompensas superarán a cualquier sacrificio que tenga que hacer.
Rut 4:18 Estas son las generaciones de Fares:(D) Fares engendró a Hezrón,
Rut 4:19 Hezrón engendró a Ram, y Ram engendró a Aminadab,
Rut 4:20 Aminadab engendró a Naasón, y Naasón engendró a Salmón,
Rut 4:21 Salmón engendró a Booz, y Booz engendró a Obed,
Rut 4:22 Obed engendró a Isaí, e Isaí engendró a David.
Como esta genealogía cubre un período mayor de 600 años, es posible que algunos nombres hayan quedado omitidos, algo no inusual en la tradición bíblica. Que el libro concluya con una genealogía en lugar de una escena dramática no debe molestarnos. Sirve para demostrar que el propósito fundamental del libro de Rut es proveer el fundamento histórico para la genealogía de David, de quien descendería el Mesías-Redentor.
Verdad que Rut enseña y Acción a que Rut invita
1 ) Claves para relaciones piadosas El libro de Rut está repleto de principios relacionados con la justicia y la piedad en las relaciones humanas. Rut nos ofrece un ejemplo supremo de alguien que prioriza las relaciones personales. Ella ejemplifica la lealtad, la obediencia, la diligencia y la rectitud moral. Muchas penas podemos ahorrarnos si aprendemos a relacionarnos con los demás sobre la base del amor y comprendemos lo que esto implica para nuestros vínculos con otras personas.
