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Rut 4: Booz se casa con Rut

La ley del levirato

La ley del levirato estipulaba que si un hombre muriera sin tener prole, entonces el hermano tenía que tener relaciones con la viuda y tener hijos. El primer hijo llevaría el nombre del difunto. También heredaría los bienes dejados por el difunto. En caso de no haber hermanos, se aplicaba el concepto del redentor, un pariente cercano que podría asumir la obligación. Pero si no quería, la viuda tenía que quitar el zapato en presencia de los jueces y escupir en la cara. Por consiguiente, otro pariente podría asumir la obligación de tomar la viuda. Así Boaz logró tomar a Rut como esposa.

El pariente Fulano acepta: Yo redimiré. Es hasta este momento que Boaz menciona a Rut: Ahora aclara que (por ley o por costumbre ampliamente apoyada) el mismo día que adquieras el campo… deberás también adquirir a Rut la moabita, mujer del difunto [la referencia es a Majlón, aunque la muerte aludida fue la de Elimelec] para restaRurar a su heredad el nombre del difunto ( aquí parece que la referencia es a Elimelec, y a la esperanza justa de que él tenga un heredero vivo, ya que su nuera aún vive). Algunos eruditos consideran que en el sentido más estricto, el caso de Rut no representaba un matrimonio levirático, según las pertinentes leyes del Pentateuco. De todos modos ha habido alusiones a las vigentes costumbres (o leyes) como la esperanza de estas mujeres viudas.

En este párrafo encontramos los tres problemas más serios en la interpretación del libro de Rut:

(1) La naturaleza del “pariente redentor” y sus responsabilidades,

(2) el derecho de Noemí de vender, y

(3) la naturaleza e implicaciones del matrimonio levirático, y sus relaciones con la historia de Rut. Un cuarto problema, pero de menos importancia, tiene que ver con el uso de la sandalia. Frederic Bush, en lo que probablemente será el comentario evangélico más completo sobre Rut en nuestra generación (¡268 páginas de tipo relativamente pequeño!), analiza estas dificultades en exhaustivo detalle. Analiza, como base, los criterios y principios de literatura narrativa en la antigüedad:

(1) Tenía que ser coherente e inteligible;

(2) tenía que incluir suficiente información para que sus oyentes (o lectores) entendieran qué sucedía y por qué, y

(3) tenía que ser creíble (esto es, sin crear situaciones que sus oyentes o lectores bien sabrían eran ilegales o inverosímiles). Bush alega que la narrativa de Rut responde a estos criterios. También basa su exposición sobre la postura de que lo que sabemos de las leyes y costumbres de Israel (y de todo el Medio Oriente antiguo) es incompleto, que los códigos que tenemos (específicamente en el Pentateuco) no son exhaustivos. Casos y circunstancias podrían traer ciertas modificaciones sin que siempre éstas consten en los documentos existentes. Este concepto es especialmente pertinente a Rut. Luego y después de análisis largos, técnicos y detallados, Bush llega a concluir, sobre los problemas mencionados que:

(1) “Pariente redentor” (goel) no es siempre usado en Rut en un sentido técnico y legal. Interpreta que tanto Noemí como Rut usan el término en el sentido genérico en vez de técnico, refiriéndose así a uno que, por cuanto existen vínculos de familia, es responsable para rescatar, de la familia, a otro que se encuentra en el momento enredado por males como la pobreza, la injusticia o la opresión. Esto hace que tanto lo que propone Noemíx como lo que pide Rut esa noche en la era sea algo más relacionado con Rut y su futuro que con propiedades, herencias o herederos.

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