Consejos positivos
Ahora el salmista habla de lo positivo que caracteriza la vida del bienaventurado. En la ley, es decir, en la revelación de Dios está su delicia. Hubo una señora que leyó cierto libro. Le pareció bueno, pero no demasiado interesante. Después, conoció al autor de ese libro y con qué interés volvió a leer el libro. Así es el cristiano, ya que conoce al autor, lee, escudriña y estudia con sumo interés la Biblia. No hay sustituto para la Palabra de Dios en la vida del creyente. Es su comida espiritual, es su sustento, es su mapa para el “camino”. Su delicia es conocer más la Palabra de Dios y por medio de ella conocer más a Dios. Su delicia, jefets, expresa “el deseo”, o “propósito”, o “interés” de uno. Se traduce la voluntad de Jehová y en el mismo versículo la forma verbal se traduce quiso. El cristiano se goza en escudriñar la Biblia, pero aun cuando no siente un deseo especial, sigue siendo su “voluntad” y su hábito hacerlo. Medita de día y de noche. La palabra heb. para “meditar” lit. significa “susurrar”. Refleja la manera en que estudiaron los rabinos, repitiendo en un murmullo las palabras que leían. Nos indica que debemos asimilar la Palabra de Dios; debemos pensarla y aplicarla a nuestra vida. De día y de noche. Los miembros generales de la comunidad de Qumrán (judíos cerca del tiempo del Jesús) tomaron esto muy lit. En su comunidad, era necesario que la Biblia estuviera siendo meditada siempre, en todo momento, las 24 horas de todos los días. Por lo tanto, los miembros generales de la comunidad debían vigilar la tercera parte de las noches del año estudiando la ley y adorando juntos. Tal vez no tenemos que ser tan legalistas. Pero el que ama a Dios va a tomar tiempo para conocer su voluntad que se perfila en su revelación. Una persona que no encuentre el propósito de su vida, vive en un vacío, no es bienaventurada. En la revelación de Dios se encuentra el significado de la vida. Todos, como Josué, un hombre de acción, tienen que meditar en la Palabra de Dios. Lo que moldea la mente forma la vida; si nuestra mente está moldeada por la Biblia, los efectos serán evidentes en todos los aspectos de la vida, como el próximo versículo aclara.
“No es haciendo aquello que nos agrada hacer, sino agradándonos de aquello que debemos hacer, lo que hace que la vida sea bendecida.” Goethe
Los resultados
Será, indica el resultado de vivir según la voluntad del Dios que nos creó. El árbol es una figura común de vida y firmeza. Y todos sabemos que una palmera o un sauce al lado de un río o un canal siempre está verde, lleno de vida, aun en la sequía cuando otro árbol se seca. Si el cristiano ahonda sus raíces en la Palabra de Dios, en la fuente de vida, también será un ejemplo de frescura y firmeza, vivirá la realidad de este versículo. Da su fruto. No hemos de forzar el fruto, es un resultado natural de estar unido a la fuente de vida. Jesús dijo: El que permanece en mí y yo en él, éste lleva mucho fruto. A su tiempo. Uno puede hacer muchos paralelos con la vida del creyente. No podemos esperar todo el fruto de un nuevo creyente inmediatamente; llevar fruto implica dar tiempo para madurar; Dios produce el fruto que necesita, cuando es tiempo.
Cuya hoja no cae habla de lo duradero de esta vida. El próximo versículo muestra el contraste de los malos que pueden parecer prósperos y felices en un momento, pero cuando vengan las crisis, no pueden aguantar. Todo… prosperará. La Biblia no promete al creyente que no habrá problemas. Los creyentes participamos en la misma vida que sufre de la caída y la alienación de la gente. Pero el que vive según las normas de Dios naturalmente va a evitar muchos de los males que el mundo conoce. Así tendrás éxito, y todo te saldrá bien. Es lindo pasar tiempo con un hombre o mujer de Dios que ha vivido una vida en comunión con Cristo. Se palpa un gozo, una frescura, una paz que se irradia e influye en todos aquellos con quienes tiene contacto.
“No malgastes el tiempo esperando y anhelado grandes oportunidades que quizá no vengan nunca. Pero afronta fielmente las pequeñas cosas que están siempre reclamando tu atención.” F. B. Meyer
El camino de los malos
Sin estabilidad
No sucede así, significa un absoluto contraste. Los malos no son así. La palabra así, viene de “estar firme”. El autor pudo haber tenido en mente esta connotación de “no ser estable”.
La Vida es como un árbol plantado junto a corrientes de aguas… El tamo es el epítome, el mejor ejemplo de algo inestable. Así el salmista dice que los malos no tienen sustancia, son inestables, no duran. Ellos no pueden aguantar el viento de la adversidad; cambian con cualquier viento. No debemos ser celosos de la vida cómoda de los malos. Nótese que el salmista hace muy corta la descripción de los malos. Puesto que su vida es efímera, no vale la pena extender su descripción.
