3. El pastor sabio: guía y enseñanza.
Y me guiará por sendas de justicia.
Y conozco mis ovejas.
4. El pastor poderoso: compañía y victoria.
Porque tú estarás conmigo.
Y nadie las arrebatará de mi mano.
5. El pastor cuidadoso: provisión y alimento.
Preparas mesa delante de mí.
Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundanciax.
6. El pastor personal: amistad y consuelo.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.
A sus ovejas llama por su nombre.
7. El pastor principal: hogar y familia.
Y en la casa de Jehová moraré por días sin fin.
Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás.
Cuatro imágenes en el Salmo 23
I. El pastor, del griego poimen. La imagen del “pastor” es en la literatura universal figura tradicional del líder, guía, político o religioso, de una comunidad. Se aplica a Jehová el Pastor por excelencia, solícito y lleno de misericordia. La intervención salvadora de Dios para liberar a su pueblo, “su rebaño”, para que no “vuelva a ser presa”, es también actualización de la liberación de la opresión.
El Buen Pastor:
1. Provee pastos, que abarca la imagen de riquezas, posesiones y abundancia.
2. Da protección. Cuida, guarda, defiende. El pastoreo es del mismo Dios, que no ceja en su tarea.
3. Congrega en el redil. “Pueblo mío”, “rebaño mío”.
4. Recoge, acepta, recibe, da entrada. Lo contrario de expulsar o despojar:
(1) Quitar de delante.
(2) Echar del puesto.
(3) Rechazar.
