Salmo 72:15 Que viva, pues, y se le dé del oro de Sabá, y que se ore por él continuamente; que todo el día se le bendiga.
Orará : En el NT también se recomienda orar por los gobiernos, y esto es vital para que reine la paz en la sociedad.
Salmo 72:16 Haya abundancia de grano en la tierra, en las cumbres de los montes; su fruto se mecerá como los cedros del Líbano; y los de la ciudad florezcan como la hierba de la tierra.
Salmo 72:17 Sea su nombre para siempre; que su nombre se engrandezca mientras dure el sol, y sean benditos por él los hombres ; llámenlo bienaventurado todas las naciones.
Salomón, el hijo de David, reinó en la época de oro de Israel. Construyó el majestuoso templo y la tierra permaneció en paz. Este salmo, aunque escrito por Salomón, mira más allá de su reinado, hacia el de Jesús el Mesías que se extiende «hasta los confines de la tierra» (72.8) y es mayor que cualquier imperio humano. Esto se cumplirá cuando Cristo regrese a reinar para siempre. Cuando vislumbramos su gobierno mundial, nuestros corazones se llenan de esperanza.
Salmo 72:18 Bendito sea el SEÑOR Dios, el Dios de Israel, el único que hace maravillas.
Bendito : Estos dos versículos son la doxología que cierra el «Libro segundo» de los Salmos.
Salmo 72:19 Bendito sea su glorioso nombre para siempre, sea llena de su gloria toda la tierra. Amén y amén.
Salmo 72:20 Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.
Esta añadidura debe ser tomada como colofón de una colección anterior y más pequeña de salmos, ahora incorporada al «Libro segundo», en el que la mayoría de ellos pertenece a David. En los demás libros de este Salterio hay más salmos de David.
Orientaciones para crecer en piedad Aquellos que deciden vivir en piedad no quedarán sin recompensa y buscarán oportunidades para contar a otros lo que Dios ha hecho por ellos y a través de ellos.
Comprende y conoce que Dios recompensará a cada uno según sus obras.
64.1; 69.9 Comunica cualquier lamento solamente a Dios. Sé celoso porque sean cumplidos en la iglesia los propósitos de Dios.
45.17 Da testimonio de Jesús como tu Señor y Salvador.
