Logo

Somos la Luz del Mundo

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Somos la Luz del Mundo

«Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos». Mateo 5: 15-16

Traducción en Lenguaje Actual

«Ustedes son como una luz que ilumina a todos. Son como una ciudad construida en la parte más alta de un cerro y que todos pueden ver. Nadie enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón. Todo lo contrario: la pone en un lugar alto para que alumbre a todos los que están en la casa. De la misma manera, la conducta de ustedes debe ser como una luz que ilumine y muestre cómo se obedece a Dios. Hagan buenas acciones. Así los demás las verán y alabarán a Dios, el Padre de ustedes que está en el cielo».

Ilustración:

Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.  La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo.  Entonces, le dice: -¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves.  Entonces, el ciego le responde: – Yo no llevo la lámpara para ver mi camino.  Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí.

Vamos a meditar en esta palabra.

  1. Somos luz en este mundo.

Pero esa luz no es propia, así como la luna refleja la luz del sol, así como cristianos somos el reflejo de la luz de Jesús, reflejo de su gloria.

Miremos este versículo, Juan 8:12, donde Jesús mismo dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida“.

Aquí se está diciendo que Jesús es la luz del mundo, y que nosotros sus discípulos que tenemos la luz de la vida somos la luz del mundo.

La idea expresada aquí por Jesús es que los discípulos brillan con la luz que él les da, que les ha dado por su espíritu. En Juan 9:5 Jesús dice, “entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.”

Mientras Jesús estuvo en el mundo él era la luz del mundo y no es que ya no lo sea sino que ahora nos ha delegado a nosotros la responsabilidad de mostrar a las personas por medio de nuestras obras que Jesús puede transformar e iluminar sus vidas.

Ahora tenemos la responsabilidad de brillar con la luz que él nos da, mostrar su amor, su poder, ser sus manos, ser sus pies aquí en la tierra.

Jesús mismo lo declaró, somos luz y tenemos la influencia que tiene la luz sobre las tinieblas.

Efesios 5:8, “en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz“.

Andar como hijo de luz, como hijos de Dios, osea brillando.

La luz sencillamente brilla, esa es su naturaleza, no es posible hablar de luz sin hablar de su brillo, no es posible hablar de que somos luz si no estamos brillando, si no iluminamos a otros.

  1. La luz es más poderosa que las tinieblas.

Ilustración:

Imagínate que acabas de entrar en un cuarto desconocido donde no hay ventanas y donde no hay una bombilla en el techo. La oscuridad es densa y no puedes ver nada.  De repente tus ojos captan un brillo, pequeñito, al otro lado del cuarto.

Es un roto en la pared donde está entrando un rayito de luz. Es suficiente para guiarte al otro lado del cuarto. Por muy densa que sea, la oscuridad no puede opacar por completo ni al más pequeño rayo de luz. La luz siempre interrumpe la oscuridad.

Así mismo al Jesús compararnos con la luz nos está diciendo que la influencia nuestra en medio de este mundo lleno de oscuridad es mayor. Entre más densas sean las tinieblas que nos rodeen mayor influencia vamos a ejercer. Porque donde hay oscuridad es donde la luz se puede ver fácilmente.

En el mundo material el sol es la luz. Sin esta luz no se distingue el color, ni se percibe la belleza de las cosas. Dios nos recuerda en su mensaje que cuando la luz va menguando o desaparece completamente, ya no se consigue distinguir la realidad que nos rodea.

Lo que Jesús hace es una comparación entre nosotros y la luz, de la misma manera como la luz influye en la oscuridad así nosotros influimos en un mundo lleno de tinieblas.

Sean Bendecidos.
Ricky Morales

Deja una respuesta

Ricardo Morales

Nació el 2 de febrero de 1967 en el pueblo de Mayagüez Puerto Rico. Casado con Adelaida Ríos (Alice) los cuales procrearon cuatro hijos, Rosangela, Ricardo Jr., Christian y Carlos. Todos sirviendo al Señor con excelencia y fervor hasta el presente. Después de haber vivido y tenido una juventud saludable y muy divertida entre música y deleites de índole secular. Dios lo llamó al arrepentimiento y servirle con pasión en Noviembre de 1991. Posee un Bachillerato en teología.

Comparte en tus Redes Favoritas

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Sermones

Ilustraciones

Estudia La Biblia

Pide información sobre Nuestra Alianza

Al enviar esta solicitud aceptas los Términos y Condiciones de ACPI PR