Isaías 26:9 En la noche te desea mi alma, en verdad mi espíritu dentro de mí te busca con diligencia; porque cuando la tierra tiene conocimiento de tus juicios, aprenden justicia los habitantes del mundo.
Isaías 26:10 Aunque se le muestre piedad al impío, no aprende justicia; obra injustamente en tierra de rectitud, y no ve la majestad del Señor.
Un lamento por lo sufrido bajo el yugo de sus opresores, un reconocimiento de la futilidad del camino de los incrédulos y una alabanza a Dios por su paciencia.
Aun el malvado recibe los beneficios de Dios, pero eso no le prepara para ser bueno. A veces el juicio de Dios nos enseña más que sus buenas dádivas. Si usted se ha enriquecido por la bondad y la gracia de Dios, respóndale con devoción y agradecimiento.
Isaías 26:11 Oh Señor, alzada está tu mano, mas ellos no la ven. Que vean tu celo por el pueblo y se avergüencen; ciertamente el fuego devorará a tus enemigos.
Isaías 26:12 Señor, tú establecerás paz para nosotros, ya que también todas nuestras obras tú las hiciste por nosotros.
Isaías 26:13 Oh Señor, Dios nuestro, otros Señores fuera de ti nos han gobernado; pero en ti solo confesamos tu nombre.
Isaías 26:14 Los muertos no vivirán, los espíritus no se levantarán, pues los castigaste y destruiste, y has borrado todo recuerdo de ellos.
Isaías 26:15 Has aumentado la nación, oh Señor, has aumentado la nación, te has glorificado, has ensanchado todos los límites de la tierra.
Isaías 26:16 Oh Señor, en la angustia te buscaron; apenas susurraban una oración, cuando tu castigo estaba sobre ellos.
Expresa arrepentimiento por no haber sido instrumentos de Dios y fieles testigos suyos ante los demás pueblos.
Isaías 26:17 Como la mujer encinta, al acercarse el momento de dar a luz, se retuerce y grita en sus dolores de parto, así éramos nosotros delante de ti, oh Señor.
Isaías 26:18 Estábamos encinta, nos retorcíamos en los dolores, dimos a luz, al parecer, sólo viento. No logramos liberación para la tierra, ni nacieron habitantes del mundo.
Isaías 26:19 Tus muertos vivirán, sus cadáveres se levantarán. ¡Moradores del polvo, despertad y dad gritos de júbilo!, porque tu rocío es como el rocío del alba, y la tierra dará a luz a los espíritus.
Tus muertos vivirán : La resurrección de los justos reafirma la esperanza de vida eterna.
La gente se dio cuenta del dolor que traía aparejado alejarse de la presencia de Dios y aun así se les aseguró que volverían a la vida otra vez. Dios le dio las espaldas a Israel cuando lo desobedeció, pero un pequeño número nunca perdió la esperanza y continuó buscándolo. No importa cuán difíciles sean los tiempos, tenemos esperanza cuando seguimos confiando en El. ¿Puede esperar con paciencia a que Dios actúe?
