Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

2 de Crónicas 15: Reformas religiosas de Asa

2 de Crónicas 15:15 Todos los de Judá se alegraron de este juramento; porque de todo su corazón lo juraban, y con toda su voluntad lo buscaban. Por eso Jehová se dejó hallar de ellos y les dio paz por todas partes.[e]

Los Diez Mandamientos nos dicen que honremos a nuestro padre y madre, y aun así Asa retiró a su madre del trono. Si bien el honrar a nuestros padres es un mandamiento de Dios, el mantener la lealtad a Dios es una prioridad mucho mayor. Jesús advirtió que el respeto a los padres nunca debe ser un obstáculo para que lo sigamos. Si usted tiene padres no creyentes, debe respetarlos y honrarlos, pero la devoción a Dios debe ser su prioridad mayor.

2 de Crónicas 15:16 Aun a Maaca, su propia madre, el mismo rey Asa la depuso de su dignidad, porque había hecho una imagen de Asera; y Asa destruyó la imagen, la desmenuzó y la quemó junto al torrente Cedrón.

2 de Crónicas 15:17 Con todo esto, los lugares altos no desaparecieron de Israel, aunque el corazón de Asa fue perfecto en todos sus días.

2 de Crónicas 15:18 Trajo este a la casa de Dios lo que su padre había dedicado, y lo que él mismo había consagrado, plata, oro y utensilios.

2 de Crónicas 15:19 Y no hubo más guerra hasta el año treinta y cinco del reinado de Asa.[f]

Las reformas de Asa se relatan en 1 de Reyes 15:9-24. Sin embargo, la profecía de Azarías , que dio lugar a que el proceso se iniciara, no se menciona.

 La segunda reforma religiosa de Asa

La reforma era posible debido a la tranquilidad política que reinaba en Judá. Fuera de este pasaje, no hay paralelo para elaborar más detalles en torno a los profetas Azarías y Oded. Azarías salió a encontrarlo con un mensaje condicionado a la fidelidad a Jehová, quizá siguiendo las palabras de David para Salomón (1Ch_28:9). Judá se había mantenido sin verdadera liturgia y sin enseñanza ortodoxa por mucho tiempo.

Luego de un breve recuento histórico del pasado, Azarías pide que se esfuercen, sin desfallecer. La hermosa afirmación: Porque vuestra obra tiene recompensa, deja llegar su eco hasta la iglesia de Corinto. El apóstol Pablo insta a los hermanos a estar firmes y constantes en la obra del Señor. Termina diciéndoles: “Sabiendo que vuestro arduo trabajo en el Señor no es en vano”. Nunca es en vano trabajar para el reino de Dios. La mejor recompensa es la satisfacción que resulta de haber participado en la expansión del evangelio y ver que alguien acepta a Cristo como su Salvador personal.

La reacción de Asa fue impresionante. Quitó los ídolos abominables de toda la tierra de Judá y Benjamín (v. 8), indicando un resurgimiento del celo religioso a nivel nacional. Esta segunda reforma involucraba el fin de los ídolos detestables y de los cultos cananeos caracterizados por la inmoralidad sexual en la adoración.

Aunque gran parte de esta purga espiritual ya había tenido lugar en la primera reforma, todavía quedaban vestigios de idolatría en las ciudades en la región montañosa de Efraín conquistadas por Asa. Luego reparó el altar de Jehová en el templo. Muchos de Israel se habían pasado a él. El plan de Dios seguía en pie al dividir el reino durante la administración de Salomón: un remanente se mantenía fiel a Jehová. ¡La simiente del Mesías estaba garantizada!

Cuando Asa cumplió sus 15 años de reinado, el pueblo se reunió en Jerusalén entre mayo y junio del año 895 a. de J.C. para celebrar la fiesta de Pentecostés. Esto tuvo lugar posiblemente un año después de la invasión de Zéraj, ya que llevaría algunos meses la labor de consolidación de los terrenos conquistados. En el sacrificio ofrecieron el botín de la victoria.

El pacto que siguió consistía en una promesa colectiva de buscar a Jehová, Dios de sus padres, con todo su corazón y con toda su alma. El Dios de Israel volvía a ser restaurado no solo en lo objetivo o exterior, sino también en lo subjetivo o interno del ser. Objetivamente, Dios entraba a una relación salvífica con el pueblo de su elección. Subjetivamente, el hombre tenía que responder en fe y obediencia. De no haberlo hecho, se habría visto en peligro de perder la vida. Jehová se dejó hallar por ellos y Dios les dio descanso en todas las cuentas. Con razón Salomón indicó categóricamente los resultados inmediatos de una relación armoniosa con el Señor: “Cuando los caminos del hombre le agradan a Jehová, aun a sus enemigos reconciliará con él”.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar