Menú

Dame este Monte

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Dame este Monte

6 Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti.
7 Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón.
8 Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios.
9 Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios.
10 Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años.
11 Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.
12 Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho.
13 Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad.
14 Por tanto, Hebrón vino a ser heredad de Caleb hijo de Jefone cenezeo, hasta hoy, por cuanto había seguido cumplidamente a Jehová Dios de Israel.
15 Mas el nombre de Hebrón fue antes Quiriat-arba; porque Arba fue un hombre grande entre los anaceos. Y la tierra descansó de la guerra. Josué 14:6-15

INTRODUCCIÓN

Hoy en día hay gente que tiene 30 años y se quiere morir. ¡Que diferente fue Caleb! Pero antes de hablar de Caleb hablemos de un lugar llamado Gilgal. Gilgal es el lugar donde nace la fe.

Veamos…, 40 años antes de lo que aquí se relata: Está el pueblo de Dios al borde del Río Jordán, después de muchos meses de caminar y miran a lo lejos Cades-Barnea, en frente el río, y con una palabra para enviar espías.

Van 12 espías en total. 10 de ellos vienen diciendo: «hay gigantes, somos como langostas frente a ellos, no podemos entrar». Dos de ellos, Josué y Caleb, dijeron: «subamos, más podremos nosotros que ellos, nos los comeremos como pan».

Pero terminó ganando la mayoría y Gilgal terminó siendo un lugar que miraron de lejos y no llegaron a entrar allí.

Gilgal estaba al frente, cruzando el Río Jordán, ellos estaban al otro lado. 40 años después, toda esa generación había muerto en el desierto sin haber podido entrar a la tierra que les había sido prometida.

Y la razón por la que no entraron no fue porque Dios no estaba con ellos (Dios si estaba con ellos), fue que la fe no les alcanzó. La fe le alcanzó para salir de Egipto, pero no para entrar a Canaán.

Importante… El propósito de Dios no era sólo sacar a Su pueblo de Egipto, sino meterlos a una tierra nueva. De igual manera, el propósito de Dios no es tan sólo que seamos salvos, sino que cumplamos nuestro destino y diseño.

40 años después, Josué entra con el pueblo a Gilgal. Es en ese lugar de pacto y de cumplimiento que suceden varias cosas.

VEAMOS… ¿QUÉ SUCEDE CUANDO ENTRAN EN GILGAL? 

  1. Cesa el maná

La última vez que cae maná es en Gilgal.

¿Cuál era el mensaje? Hasta este día has vivido de lo que Yo te he dado, ahora vas a vivir de lo que tu vas a sembrar y a cosechar. Ya tienes la estatura suficiente para comenzar a hacerte tu propia comida.

  1. La columna de fuego desaparece para siempre

Cuando llegan a Gilgal esa columna que los había acompañado durante 40 años desaparece. 

¿Cuál era el mensaje? Hasta este día Yo te he guiado. Ahora debes aprender a caminar. Ahora es tiempo que comiences a caminar por lo que tu conoces de Mi. 

  1. La fe es puesta a prueba

Existen 2 tipos de personas: las que viven por los sentidos que son las que tienen que ver para creer; y las que viven creyendo para luego ver.

Gilgal es el lugar donde se separan estos 2 grupos. Los naturales que tienen que ver para creer y los espirituales que creen para después ver.

Gilgal es el lugar en el que nuestra fe vive y nuestros sentidos mueren.

VOLVAMOS A JOSUÉ 14 

Caleb tenía 85 años. Muchos a esa edad están viendo televisión en un sillón y quejándose. Caleb no tenía ese perfil, no tenía ese espíritu.

Cada mañana se levantaba e iba a mirar un cerro que tenía cerca, un monte alto.

  1. 12 Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho.

Los anaceos eran el peor grupo de gente que podamos imaginarnos. Eran los hijos de Anac. ¿Te suena conocido? Goliat era uno de los hijos de Anac. O sea, que en este monte que miraba Caleb, no había un Goliat, había centenares.

¿Qué hacía Caleb mirando ese cerro? ¿Por qué quería ese lugar? El quería el monte más alto, el lugar del pacto… Hebrón. Ese era su monte.

Que aprendemos… un cristiano maduro quiere vivir en el lugar del pacto, el lugar donde Dios ha pactado con él.

Era un lugar específico. Hebrón fue donde Abraham levantó su primer altar, ahí fue donde casi se ofreció la vida de Isaac, es el lugar donde nacen los reyes. David fue ungido allí.

¿Sábes dónde son ungidos los reyes? Donde viven los gigantes. ¡PODEROSO!

Caleb había elegido Hebrón, la mejor parte. Nosotros debemos elegir para vivir aquel lugar en el que Dios nos ha establecido, no hay mejor lugar que ese.

Hay muchas cosas que están suspendidas en el tiempo. Hay gente que recibe lo que está buscando y hay otros que no reciben nada. Entonces, ¿cuál es la diferencia?

Hay algunos que dicen: «Dios sabrá, Dios me dará, Dios se acordará.» Pero hay otros que dicen: «Señor yo se que tú me amas y me has prometido, yo se que tú tienes tiempo para todo, pero yo voy a estar reclamando esto todos los días.»

Caleb tenía una visión clara de lo que quería. El sabía lo que quería… ¡quiero éste monte!.

Caleb estaba viviendo en un tiempo «KAIROS».

La palabra «kairos» es una palabra griega y se traduce en la Biblia como «tiempo». Pero este tiempo va mas allá del tiempo «kronos» que es el tiempo cronológico. El tiempo «kairos» es un tiempo específico, clave, un tiempo de oportunidad. Es el tiempo oportuno de Dios.

Caleb estaba aprovechando ese tiempo clave de Dios, esa oportunidad específica dentro del tiempo de Dios.

Tenemos que aprovechar el tiempo de Dios, las puertas que se abren, los momentos y los de repente de Dios. Los tiempos cronológicos nos pondrán límites, mientras que los «kairos» de Dios no.

Caleb estaba decidido a tomar su monte.

Pero, ¿qué es un monte?… Es un tiempo de OPORTUNIDAD.

Tenemos que aprender a reconocer las oportunidades de Dios, esas puertas delante de nosotros, esos montes prometidos que hemos esperado. 

Hay oportunidades que sólo llegarán una sola vez en la vida. En otras palabras… la tomamos o la tomamos. No podemos dejarlas pasar.

CONCLUSIÓN  

¿Cuál es tu monte? ¿Cuál es el monte que Dios te ha prometido? 

Hebrón es tu monte, es tu herencia. Ni se te ocurra renunciar a aquello para lo cual naciste y fuiste diseñado.

Pastor Heriberto Pérez
Ciudad Deseada Tsebaoth
San Sebastián, PR

Deja un Comentario. Tu opinión es muy valiosa para nosotros

Heriberto Pérez

Los Pastores Heriberto y Mariel Pérez son naturales de la ciudad de Lares en Puerto Rico. El Pastor Heriberto conoce al Señor desde niño y la Pastora Mariel en su adolescencia. Para el 1989 comienzan una relación de noviazgo, luego de un viaje misionero a Venezuela, y en diciembre de 1992 contraen matrimonio. Por años sirven como pastores asociados, siendo su área ministerial los jóvenes. Para el 2004, tienen la oportunidad de trabajar en una iglesia en Costa Rica, país que se ha convertido en su segunda casa, teniendo una iglesia hija en esa hermosa tierra. En el 2005 fundan la Iglesia Ciudad Deseada en San Sebastián, Puerto Rico. Son ordenados al ministerio por el Apóstol Edwin Santiago en los EU; siendo el su cobertura los primeros años. En el 2006 conocen al Apóstol Emigdio Osorto y la Profeta Nerea de Osorto del Ministerio Tsebaoth en Honduras y para el año 2010 pasan a ser parte de este ministerio, siendo ellos quienes les brindan cobertura y paternidad espiritual.

Comparte en tus Redes Favoritas

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Sermones

Ilustraciones

Estudia La Biblia

Pide información sobra Nuestra Alianza

Al enviar esta solicitud aceptas los Términos y Condiciones de ACPI PR