Daniel 2:11 Porque el asunto que el rey demanda es difícil, y no hay quien lo pueda declarar al rey, salvo los dioses cuya morada no es con la carne.
Daniel 2:12 Por esto el rey con ira y con gran enojo mandó que matasen a todos los sabios de Babilonia.
Daniel 2:13 Y se publicó el edicto de que los sabios fueran llevados a la muerte; y buscaron a Daniel y a sus compañeros para matarlos.
Daniel 2:14 Entonces Daniel habló sabia y prudentemente a Arioc, capitán de la guardia del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia.
Daniel 2:15 Habló y dijo a Arioc capitán del rey: ¿Cuál es la causa de que este edicto se publique de parte del rey tan apresuradamente? Entonces Arioc hizo saber a Daniel lo que había.
Daniel 2:16 Y Daniel entró y pidió al rey que le diese tiempo, y que él mostraría la interpretación al rey.
Daniel estaba en un momento de crisis. Imagínese tener que ir a ver al rey temperamental y poderoso que acababa de ordenar furioso su muerte. Sin embargo, Daniel no se contrajo por el miedo, sino que confió que Dios le diría lo que el rey quería saber. Cuando el rey dio a Daniel tiempo para encontrar la respuesta, Daniel buscó a sus tres amigos y oraron juntos. Cuando se encuentre en un momento difícil, cuente sus necesidades a sus amigos de confianza que también crean en el poder de Dios. La oración es más eficaz que el pánico. El pánico es confirmación de impotencia, la oración es confirmación de esperanza en Dios. La confianza que Daniel tenía en Dios lo salvó a él, a sus tres amigos y a los demás sabios.
Daniel 2:17 Luego se fue Daniel a su casa e hizo saber lo que había a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros,
Daniel 2:18 para que pidiesen misericordias del Dios del cielo sobre este misterio, a fin de que Daniel y sus compañeros no pereciesen con los otros sabios de Babilonia.
Daniel 2:19 Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo.
Después de que Daniel pidió a Dios que le revelara el sueño de Nabucodonosor, recibió una visión del sueño. Su oración fue contestada. Antes de correr hacia Arioc, tomó su tiempo para dar el crédito a Dios por toda la sabiduría y el poder, y agradecerle el que contestara su oración. ¿Cómo se siente usted cuando ve que sus oraciones son contestadas? ¿Emocionado, sorprendido, aliviado? Hay veces que buscamos a Dios en oración y, después de recibir contestación, salimos corriendo por el entusiasmo y nos olvidamos de darle a Dios la gloria. Que su persistencia en la oración sea congruente con el humilde agradecimiento cuando sus peticiones sean contestadas.
Daniel 2:20 Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría.
Daniel 2:21 El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.
Cuando vemos a líderes malvados que viven y a líderes buenos que mueren jóvenes, quizás nos preguntemos si Dios todavía regula los acontecimientos del mundo. Daniel vio a gobernantes malvados con un poder casi ilimitado, pero sabía y proclamaba que Dios controla todo lo que sucede. El mundo se mueve de acuerdo a los propósitos de Dios. Permita que este conocimiento le dé confianza y paz suceda lo que pueda suceder en su vida.
Daniel 2:22 El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz.
Daniel 2:23 A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.
