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1 de Reyes 1: Decadencia de David

1 de Reyes 1:1 Como el rey David era viejo, y entrado en días, cubríanle de vestidos, mas no se calentaba.

Israel estaba al final de los años dorados del reinado de David. El primer libro de Reyes comienza con un reino unido, glorioso y centrado en Dios. Termina con un reino dividido, degradado e idólatra. La razón de la caída de Israel nos parece simple: no obedecieron a Dios. Pero nosotros también somos vulnerables a las mismas fuerzas que llevaron a Israel a la decadencia: ambición, celos, hambre de poder, poco respeto de los votos matrimoniales y superficialidad en nuestra devoción a Dios. Cuando leemos acerca de estos trágicos sucesos en la historia de Israel, debemos vernos en el espejo de sus experiencias.

1 de Reyes 1:2 Dijéronle por tanto sus siervos: Busquen á mi señor el rey una moza virgen, para que esté delante del rey, y lo abrigue, y duerma á su lado, y calentará á mi señor el rey.

1 de Reyes 1:3 Y buscaron una moza hermosa por todo el término de Israel, y hallaron á Abisag Sunamita, y trajéronla al rey.

1 de Reyes 1:4 Y la moza era hermosa, la cual calentaba al rey, y le servía: mas el rey nunca la conoció.

Nunca la conoció : David no tuvo relaciones sexuales con ella.

David tenía unos setenta años de edad. Su salud se había deteriorado por los años de dificultades. Abisag sirvió como su enfermera y para mantenerlo abrigado. En tiempos en que la poligamia era aceptada y los reyes tenían harenes, esta acción no fue considerada ofensiva.

1 de Reyes 1:5 Entonces Adonía hijo de Haggith se levantó, diciendo: Yo reinaré. E hízose de carros y gente de á caballo, y cincuenta hombres que corriesen delante de él.

Adonías . . . se rebeló : Aunque Adonías (el cuarto hijo de David) era probablemente el mayor de los hijos del monarca que quedaba con vida, no existía un patrón de sucesión fijado. David tenía derecho a nombrar sucesor y el reino había sido prometido a Salomón. No obstante ello, Adonías se autoproclamó rey en un intento por burlar la voluntad del Señor y la decisión de David. Por tanto, la afirmación de Adonías: «Yo reinaré», no significa que sería rey, sino que aspiraba al trono. Pero, como descubrió Adonías, es inútil tratar de desconocer la providencia de Dios.

Adonías fue el cuarto hijo de David y era la elección lógica para sucederlo como rey. El primer hijo de David, Amnón, había sido asesinado por Absalón por haber violado a su hermana. Su segundo hijo, Daniel, sólo se menciona en la genealogía de 1Crónicas_3:1 y probablemente haya muerto en ese tiempo. El tercer hijo de David, Absalón, murió en una rebelión anterior. A pesar de que mucha gente esperaba que Adonías fuera el siguiente rey, David (y Dios) tenían otros planes.

Adonías decidió apoderarse del trono sin el conocimiento de David. El sabía que Salomón, y no él, era la elección primera de David para ser próximo rey. Esta es la razón por la cual no invitó a Salomón ni a los consejeros reales de David cuando se proclamó rey. Pero sus planes fraudulentos para ganar el trono no tuvieron éxito. El soberbio Adonías se exaltó a sí mismo y con esto logró su propia derrota.

Betsabé

Betsabé fue el vínculo menos esperado entre los dos reyes más famosos de Israel: David y Salomón. Fue amante y esposa de uno y madre del otro. Su adulterio con David casi terminó con la familia por medio de la cual Dios planeó entrar físicamente al mundo. A partir de las cenizas de ese pecado, sin embargo, Dios trajo bien. A la larga Jesucristo, la salvación de la humanidad, nació de un descendiente de David y Betsabé.

La historia de David y Betsabé ilustra que pequeñas decisiones erróneas a menudo llevan a errores más grandes. Es probable que ninguno de ellos dos estuviera donde debía estar. Betsabé pudo haber sido imprudente al bañarse donde la pudieran ver; David debía haber estado en la guerra con su ejército. Cada una de estas decisiones contribuyó al comienzo de una serie de sucesos muy tristes.

Betsabé debió haberse sentido devastada por la cadena de hechos: infidelidad hacia su esposo, descubrimiento de su embarazo, la muerte de su esposo, la muerte de su hijo. Se nos dice que David la consoló, y vivió para ver a otro de sus hijos, Salomón, sentado en el trono.

Desprendemos de su vida que las pequeñas decisiones diarias que tomamos son muy importantes. Nos preparan para tomar las decisiones correctas cuando llega el momento de las grandes decisiones. La sabiduría de tomar las decisiones correctas en asuntos pequeños y grandes es un don de Dios. El entender esto nos hará más conscientes de las decisiones que tomamos y más dispuestos a incluir a Dios en nuestra toma de decisiones. ¿Ha pedido la ayuda de Dios en las decisiones de hoy?

Betsabé llegó a influir en el palacio a favor de su hijo, el rey Salomón. Fue la madre del rey más sabio de Israel y el antepasado de Jesucristo, pero cometió adulterio

De su vida aprendemos que: A pesar de que podemos vernos atrapados en una cadena de acontecimientos, seguimos siendo responsables por la forma en la que participamos en ellos

Un pecado puede parecerse a una pequeña semilla, pero la cosecha de consecuencias no se puede medir

En las peores situaciones posibles, Dios sigue siendo capaz de sacar el bien cuando la gente se vuelve a El de corazón

Aun cuando debemos vivir con las consecuencias naturales de nuestros pecados, el perdón del pecado proveniente de Dios es completo

La vemos en Jerusalén de ocupaciones: Reina y reina madre. hija de Elim. Esposa de: Urías y David. Madre de: Salomón

Contemporánea de Natán, Joab, Adonías

1 de Reyes 1:6 Y su padre nunca lo entristeció en todos sus días con decirle: ¿Por qué haces así? Y también éste era de hermoso parecer; y habíalo engendrado después de Absalom.

Personas temerosas de Dios, como David y Samuel, fueron usadas por El para guiar a las naciones, pero sin embargo tuvieron problemas en sus relaciones familiares. Los líderes temerosos de Dios no pueden dar por hecho el bienestar espiritual de sus hijos. Están acostumbrados a que otros sigan sus órdenes, pero no pueden esperar que sus hijos fabriquen su fe a petición. El carácter moral y espiritual lleva años para formarse, y requiere también de una atención continua y una disciplina paciente.

David sirvió bien a Dios como rey, pero como padre a menudo le falló tanto a Dios como a sus hijos. No permita que ni siquiera su servicio a Dios en los puestos de liderazgo le quiten tanto de su tiempo y energía que lo hagan descuidar las otras responsabilidades que Dios le dio.

Debido a que David nunca había intervenido oponiéndose o cuestionando a su hijo, Adonías no sabía cómo desenvolverse dentro de los límites. El resultado fue que siempre quiso hacerlo todo a su modo, sin importarle cómo afectaría a los demás. Adonías hizo lo que quiso y no respetó los deseos de Dios. Un niño indisciplinado puede verse lindo para sus padres, pero un adulto indisciplinado se destruye a sí mismo y a los demás. Cuando establezca límites para sus hijos, deje la posibilidad de que puedan desarrollar el dominio propio que necesitarán para poder controlarse más tarde. Discipline a sus hijos con cuidado mientras son jóvenes, para que lleguen a ser adultos autodisciplinados.

1 de Reyes 1:7 Y tenía tratos con Joab hijo de Sarvia, y con Abiathar sacerdote, los cuales ayudaban á Adonía.

La rebelión de Adonías es apoyada por Joab (el general sobrino de David) y el sacerdote Abiatar . Abiatar descendía de Aarón a través de Itamar y la línea de Elí. No era leal a David y, posteriormente, fue destituido por Salomón.

1 de Reyes 1:8 Mas Sadoc sacerdote, y Benaía hijo de Joiada, y Nathán profeta, y Semei, y Reihi, y todos los grandes de David, no seguían á Adonía.

En oposición a Joab y Abiatar, el sacerdote Sadoc , Benaía (un jefe militar), y el profeta Natán se mantuvieron leales a David y ungieron rey a Salomón. Sadoc descendía de Aarón a través de Eleazar y reemplazaría a Abiatar. Después que Benaía ejecutó a Adonías y a Joab, se convirtió en general de Salomón.

1 de Reyes 1:9 Y matando Adonía ovejas y vacas y animales engordados junto á la peña de Zoheleth, que está cerca de la fuente de Rogel, convidó á todos sus hermanos los hijos del rey, y á todos los varones de Judá, siervos del rey:

En la esperanza de que alcanzaría el trono, Adonías trató de recabar apoyo celebrando su victoria en Rogel , un manantial al sur de Jerusalén, en el valle de Cedrón.

Cuando Saúl fue ungido rey, se sacrificaron ofrendas de comunión como recordatorio del pacto de la nación con Dios que había sido dado en el monte Sinaí. Adonías quiso que se ofrecieran sacrificios, quizás con la esperanza de legitimizar su toma del poder. Pero Adonías no era la elección de Dios para suceder a David. Sellar una acción con una ceremonia religiosa no la convierte en la voluntad de Dios.

1 de Reyes 1:10 Mas no convidó á Nathán profeta, ni á Benaía, ni á los grandes, ni á Salomón su hermano.

1 de Reyes 1:11 Y habló Nathán á Bath-sheba madre de Salomón, diciendo: ¿No has oído que reina Adonía hijo de Haggith, sin saberlo David nuestro señor?

Como Adonías no había sido ungido oficialmente rey, las palabras de Natán: No has oído que reina Adonías, implicaban que éste estaba ganando respaldo y podría llegar a usurpar el trono, si algo no lo detenía.

Cuando Natán supo de la conspiración de Adonías, rápidamente trató de detenerla. Era un hombre de fe y acción. Sabía que Salomón debía ser rey, y se movió con rapidez cuando vio a alguien tratando de usurparle el trono. A menudo sabemos lo que es correcto pero no actuamos así. Quizá no queremos vernos involucrados, o quizá somos flojos. No trate de detener las cosas solamente con oración, buenas intenciones o sentimientos de ira. Actúe como se requiera para corregir la situación.

1 de Reyes 1:12 Ven pues ahora, y toma mi consejo, para que guardes tu vida, y la vida de tu hijo Salomón.

1 de Reyes 1:13 Ve, y entra al rey David, y dile: Rey señor mío, ¿no has tú jurado á tu sierva, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? ¿por qué pues reina Adonía?

La Biblia no registra la promesa de David de que Salomón sería el siguiente rey de Israel, pero está claro que Salomón era la elección tanto de David como de Dios.

1 de Reyes 1:14 Y estando tú aún hablando con el rey, yo entraré tras ti, y acabaré tus razones.

1 de Reyes 1:15 Entonces Bath-sheba entró al rey á la cámara: y el rey era muy viejo; y Abisag Sunamita servía al rey.

1 de Reyes 1:16 Y Bath-sheba se inclinó, é hizo reverencia al rey. Y el rey dijo: ¿Qué tienes?

1 de Reyes 1:17 Y ella le respondió: Señor mío, tú juraste á tu sierva por Jehová tu Dios, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono;

1 de Reyes 1:18 Y he aquí ahora Adonía reina: y tú, mi señor rey, ahora no lo supiste.

1 de Reyes 1:19 Ha matado bueyes, y animales engordados, y muchas ovejas, y ha convidado á todos los hijos del rey, y á Abiathar sacerdote, y á Joab general del ejército; mas á Salomón tu siervo no ha convidado.

1 de Reyes 1:20 Entre tanto, rey señor mío, los ojos de todo Israel están sobre ti, para que les declares quién se ha de sentar en el trono de mi señor el rey después de él.

1 de Reyes 1:21 De otra suerte acontecerá, cuando mi señor el rey durmiere con sus padres, que yo y mi hijo Salomón seremos tenidos por culpables.

1 de Reyes 1:22 Y estando aún hablando ella con el rey, he aquí Nathán profeta, que vino.

1 de Reyes 1:23 Y dieron aviso al rey, diciendo: He aquí Nathán profeta: el cual como entró al rey, postróse delante del rey inclinando su rostro á tierra.

1 de Reyes 1:24 Y dijo Nathán: Rey señor mío, ¿has tú dicho: Adonía reinará después de mí, y él se sentará en mi trono?

1 de Reyes 1:25 Porque hoy ha descendido, y ha matado bueyes, y animales engordados, y muchas ovejas, y ha convidado á todos los hijos del rey, y á los capitanes del ejército, y también á Abiathar sacerdote; y he aquí, están comiendo y bebiendo delante de él, y han dicho: ­Viva el rey Adonía!

1 de Reyes 1:26 Mas ni á mí tu siervo, ni á Sadoc sacerdote, ni á Benaía hijo de Joiada, ni á Salomón tu siervo, ha convidado.

1 de Reyes 1:27 ¿Es este negocio ordenado por mi señor el rey, sin haber declarado á tu siervo quién se había de sentar en el trono de mi señor el rey después de él?

1 de Reyes 1:28 Entonces el rey David respondió, y dijo: Llamadme á Bath-sheba. Y ella entró á la presencia del rey, y púsose delante del rey.

1 de Reyes 1:29 Y el rey juró, diciendo: Vive Jehová, que ha redimido mi alma de toda angustia,

Las palabras de David recuerdan el lenguaje que utiliza en los Salmos. Dios ha hecho que algo bueno salga del fracaso de David con Betsabé. Dios es redentor para cada generación.

1 de Reyes 1:30 Que como yo te he jurado por Jehová Dios de Israel, diciendo: Tu hijo Salomón reinará después de mí, y él se sentará en mi trono en lugar mío; que así lo haré hoy.

1 de Reyes 1:31 Entonces Bath-sheba se inclinó al rey, su rostro á tierra, y haciendo reverencia al rey, dijo: Viva mi señor el rey David para siempre.

1 de Reyes 1:32 Y el rey David dijo: Llamadme á Sadoc sacerdote, y á Nathán profeta, y á Benaía hijo de Joiada. Y ellos entraron á la presencia del rey.

1 de Reyes 1:33 Y el rey les dijo: Tomad con vosotros los siervos de vuestro señor, y haced subir á Salomón mi hijo en mi mula, y llevadlo á Gihón:

1 de Reyes 1:34 Y allí lo ungirán Sadoc sacerdote y Nathán profeta por rey sobre Israel; y tocaréis trompeta, diciendo: ­Viva el rey Salomón!

1 de Reyes 1:35 Después iréis vosotros detrás de él, y vendrá y se sentará en mi trono, y él reinará por mí; porque á él he ordenado para que sea príncipe sobre Israel y sobre Judá.

1 de Reyes 1:36 Entonces Benaía hijo de Joiada respondió al rey, y dijo: Amén. Así lo diga Jehová, Dios de mi señor el rey.

David cumple su promesa y pide al sacerdote Sadoc , al profeta Natán y a Benaía , el capitán de la guardia, que lleven a Salomón a ser ungido.

1 de Reyes 1:37 De la manera que Jehová ha sido con mi señor el rey, así sea con Salomón; y él haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey David.

1 de Reyes 1:38 Y descendió Sadoc sacerdote, y Nathán profeta, y Benaía hijo de Joiada, y los Ceretheos y los Peletheos, é hicieron subir á Salomón en la mula del rey David, y lleváronlo á Gihón.

Los cereteos y los peleteos : Estos eran miembros de la escolta personal que David organizó con tropas extranjeras mercenarias, las cuales tenían por líder a Benaía.

1 de Reyes 1:39 Y tomando Sadoc sacerdote el cuerno del aceite del tabernáculo, ungió á Salomón: y tocaron trompeta, y dijo todo el pueblo: ­Viva el rey Salomón!

El aceite sagrado era usado para ungir a los reyes y sumos sacerdotes, así como también para dedicar ciertos objetos a Dios. El tabernáculo donde se guardaba el aceite era probablemente la tienda que David estableció para guardar el arca del pacto. No era el tabernáculo que llevaba Moisés en el desierto, ese tabernáculo todavía estaba en Gabaón. La receta y los usos del aceite sagrado se encuentran en Exodo_30:22-33.

1 de Reyes 1:40 Después subió todo el pueblo en pos de él, y cantaba la gente con flautas, y hacían grandes alegrías, que parecía que la tierra se hundía con el clamor de ellos.

1 de Reyes 1:41 Y oyólo Adonía, y todos los convidados que con él estaban, cuando ya habían acabado de comer. Y oyendo Joab el sonido de la trompeta, dijo: ¿Por qué se alborota la ciudad con estruendo?

1 de Reyes 1:42 Estando aún él hablando, he aquí Jonathán hijo de Abiathar sacerdote vino, al cual dijo Adonía: Entra, porque tú eres hombre de esfuerzo, y traerás buenas nuevas.

1 de Reyes 1:43 Y Jonathán respondió, y dijo á Adonía: Ciertamente nuestro señor el rey David ha hecho rey á Salomón:

1 de Reyes 1:44 Y el rey ha enviado con él á Sadoc sacerdote y á Nathán profeta, y á Benaía hijo de Joiada, y también á los Ceretheos y á los Peletheos, los cuales le hicieron subir en la mula del rey;

1 de Reyes 1:45 Y Sadoc sacerdote y Nathán profeta lo han ungido en Gihón por rey: y de allá han subido con alegrías, y la ciudad está llena de estruendo. Este es el alboroto que habéis oído.

1 de Reyes 1:46 Y también Salomón se ha sentado en el trono del reino.

Salomón sirvió como corregente con David durante algún tiempo.

1 de Reyes 1:47 Y aun los siervos del rey han venido á bendecir á nuestro señor el rey David, diciendo: Dios haga bueno el nombre de Salomón más que tu nombre, y haga mayor su trono que el tuyo. Y el rey adoró en la cama.

Y el rey adoró en la cama : Alabó a Dios desde el lecho.

1 de Reyes 1:48 Y también el rey habló así: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi trono, viéndolo mis ojos.

1 de Reyes 1:49 Ellos entonces se estremecieron, y levantáronse todos los convidados que estaban con Adonía, y fuése cada uno por su camino.

Algunas veces necesita verse atrapado para estar dispuesto a rendirse. Cuando Adonías supo que sus planes habían sido descubiertos, huyó lleno de pánico hacia el altar sagrado, el símbolo más alto de la misericordia y del perdón de Dios. Sin embargo, fue allí después que se descubrieron sus planes. Si Adonías hubiera considerado primero lo que Dios quería, podía haberse evitado los problemas. No espere hasta que ya haya hecho un desastre para correr a Dios, es mucho mejor buscar la guía de Dios antes de actuar.

1 de Reyes 1:50 Mas Adonía, temiendo de la presencia de Salomón, levantóse y fuése, y cogió los cornijales del altar.

Se asió de los cuernos del altar : Esta antigua costumbre simboliza la búsqueda de refugio ante la amenaza de ser ejecutado.

1 de Reyes 1:51 Y fué hecho saber á Salomón, diciendo: He aquí que Adonía tiene miedo del rey Salomón: pues ha cogido los cornijales del altar, diciendo: Júreme hoy el rey Salomón que no matará á cuchillo á su siervo.

Tanto Adonías como su general, Joab, pensaron que estarían a salvo al asirse de los cuernos (o postes de esquina) del altar del holocausto del tabernáculo. Esperaban ponerse bajo la protección de Dios. Salomón garantizó a Adonías una tregua, pero más tarde lo mandó ejecutar en el mismo altar. Este castigo fue justo y apropiado para un asesino a sangre fría como Joab.

1 de Reyes 1:52 Y Salomón dijo: Si él fuere virtuoso, ni uno de sus cabellos caerá en tierra: mas si se hallare mal en él, morirá.

1 de Reyes 1:53 Y envió el rey Salomón, y trajéronlo del altar; y él vino, é inclinóse al rey Salomón. Y Salomón le dijo: Vete á tu casa.

Cuando Adonías temió por su vida y esperaba el peor castigo, Salomón simplemente hizo que se retirara su hermano y lo mandó a su casa. Como nuevo rey, Salomón tenía el poder de matar a sus rivales, algo que Adonías habría hecho si su conspiración hubiera triunfado. Pero Salomón actuó como si no tuviera nada que probar, así demostró su autoridad y poder. En algunas ocasiones se muestra más fortaleza al perdonar al que atacó nuestra persona que al reprenderlo a latigazos por mera venganza. El tratar de probar nuestro poder y autoridad a menudo demuestra sólo nuestro miedo y duda. Sólo después de que Adonías hizo otro intento para asegurar el poder real fue cuando Salomón se vio forzado a ejecutarlo.

Reinado de Salomón

Decadencia de David

Una secuela de males y aflicciones aceleraron el proceso de envejecimiento de quien fuera tan robusto en su juventud. La enfermedad, los excesos, los nefastos resultados de la poligamia, las discordias entre sus cortesanos, las intrigas y los crímenes dentro de su propia familia (Tamar, Absalón y Ammón), lo empujaron a la decrepitud y a la impotencia. Más que una concubina, como para probar su capacidad viril, la hermosa compañera sólo puede servirle como enfermera. Y, a los 71 años, David luce mucho más viejo de lo que era en realidad.

En relación con la senilidad e impotencia de David, es significativo que en la antigüedad era común la creencia, en estos casos, de que el contacto con una virgen tenía poderes restauradores. Por esto los siervos personales de David le llevaron una joven sunamita (oriunda de una pequeña aldea en el territorio de Isacar) que se llamaba Abisag. No hay base histórica como para identificar a ésta con la sulamita que se menciona. En todo caso, la construcción gramatical de los textos alusivos hace hincapié en Abisag como una sierva y compañera de David en su vejez. Además, al mencionar la condición física de David recalca la urgencia de la determinación de la sucesión dinástica.

Conjura de Adonías

Debido a sus precarias condiciones el glorioso rey, genio militar de Israel, está ahora reducido al palacio. Es de suponerse que perdió el interés y el control sobre los asuntos de Estado. Y, lo que es peor en estas circunstancias, el de sus propios hijos. ¿Se habrá enterado de las intrigas por la posesión del trono?

El astuto Adonías supo explotar todas las circunstancias favorables del momento. Era el cuarto hijo. Tenía una influyente presencia; se aprovecha de la senilidad del padre y de la confusión reinante para tramar su complot. Se aprovecha, además, del apoyo de sus hermanos y de los que, en tiempo pasado, fueron de los más fieles servidores de su padre. Pero el presunto reinado, aunque muy bien celebrado, no llegaría a consumarse.

Es importante reconocer que Adonías tenía una tremenda ventaja por ser el heredero principal, y también gozaba de popularidad. No obstante todo esto, es obvio también que tenía sectores políticos que militaban en su contra. Entre ellos estaban Natán (el profeta cortesano), Benaías (un militar ambicioso) y Sadoc (un alto clérigo en la jerarquía sacerdotal). Además de estos aspectos, se deben agregar las maniobras de la reina madre, Betsabé. Una oposición que incluía elementos tan diversos y tan influyentes tenía que representar un obstáculo fuerte para la ambición de Adonías. Con razón, a éstos no se les invitó al banquete de apoyo para el golpe de Estado.

Verdades prácticas

El rey David no tuvo una buena relación con su hijo Adonías y no le aconsejó. En contraste vívido, David le dio a su hijo Salomón muchos consejos. La diferencia en el resultado en las vidas de los dos hijos es asombrosa.

Contrarrevolución

Un plan antisubversivo se trazó con urgencia, con la habilidad y astucia de uno de los más antiguos y fieles servidores del rey: el profeta Natán. Este se vale de su influencia y de la ya envejecida Betsabé, esposa favorita de David y madre del aspirante. La apelación, precedida de toda la cortesía oriental, estuvo basada en una promesa que el mismo David le había hecho años atrás al sucesor Salomón. Además, había que salvar la vida, pues de ganar Adonías el trono, madre e hijo hubieran sido incriminados y castigados por subversivos.

David se mueve con la celeridad que el caso requiere. Se anticipa a los planes del adversario. Jura que Salomón sería el nuevo soberano, y da las instrucciones conducentes a su unción y coronación.

Para muchos será interesante notar cómo la Biblia no vacila en desenmascarar la estrategia empleada por personas tan importantes como Natán, Benaías y la reina madre para asegurar la sucesión salomónica al trono. El que hubiera de por medio ciertas artimañas sólo confirma la veracidad histórica de la revelación como la tenemos en la Biblia. Aun los personajes de más renombre suelen emplear medios, eficaces por cierto, pero no siempre alcanzan una ética superior. Así, Salomón está destinado a ser el próximo rey por decreto de David.

La expresión «Montarse en la mula» (ver v. 33), simboliza el ascenso oficial al trono del antecesor. Este es un buen ejemplo de cómo los autores bíblicos solían emplear ciertos dichos que aparentan un pleno literalismo pero en realidad son simbólicos en su sentido. En los tiempos de David, se tenían caballos, pero se usaban principalmente para tirar carros de guerra, no para montarse. La gente común entre los hebreos montaba burros, pero los mulos se reservaban para la gente de cierto rango. La mayoría de los textos bíblicos que hablan de mulos los asocian con la familia real o, en su defecto, los mencionan como parte de un tributo o botín traído al rey. Es de suponer que la mula de David era un animal fino, y de hecho es la única vez en toda la escritura heb. en donde se habla del género femenino del animal. El que Salomón se montara en la mula de David era prueba de que éste aprobaba el ascenso salomónico al trono.

El ambiente es importante para el desarrollo de un niño En los días antes de la caída del comunismo en Europa Oriental, un joven seminarista del mundo occidental asistió a un congreso juvenil en uno de los países detrás de la cortina de hierro. Allí se encontró con un joven líder del partido comunista en aquel país. Al terminar su encuentro, en el cual hablaron de sus familias y trasfondos, llegaron a la conclusión que si el seminarista hubiera nacido en Europa Oriental, quizá hubiera llegado a ser un comunista, y si el comunista hubiera nacido en el occidente, quizá sería un seminarista. No se puede negar que el ambiente es un factor importante en el desarrollo de un niño.

Coronación de Salomón

La toma de posesión del nuevo rey, al estilo oriental, fue muy impresionante. Un profeta, un sacerdote y Benaías, uno de los 30 valientes de David, y comandante de la guardia real, dirigieron el majestuoso desfile de coronación. Una escolta de mercenarios extranjeros —cretenses y filisteos— garantizó la máxima seguridad del evento. Como ya se ha dicho, el simbólico ceremonial exige que el sucesor monte la mula de su antecesor. Con este acto se inicia una nueva dinastía: la davídica. Es la primera vez que el hijo de un rey asciende al trono de Israel. Esto explica, en parte, el desbordante júbilo de la celebración.

Llama la atención que Benaías, Sadoc y Natán hayan de llevar a Salomón para su coronación al arroyo de Guijón. Sin que David lo supiera, este lugar quedaba a poca distancia del lugar en donde se efectuaba la fiesta de Adonías. No se sabe por qué David escogió este sitio, porque no era conocido como un lugar de adoración ni figuraba entre los lugares de importancia personal para David. Lo único que se sabe es que el arroyo era la fuente principal que abastecía de agua a la ciudad.

En Guijón, Sadoc el sacerdote y Natán el profeta habían de ungir a Salomón como rey sobre Israel. El ungimiento en Israel solía tener varios significados, pero en esta ocasión es un acto para separar de manera especial a Salomón como rey. De hecho, aunque se usaba el término para referirse a la separación especial de sacerdotes, en Israel el acto de ungir (mashaj) a una persona se aplicaba más comúnmente al rey. Por esto a veces se le llamaba al rey “el mesías de Jehová” (ungido).

Pero en el bando contrario de Adonías la situación es muy diferente. El complot es descubierto y desbaratado. La noticia es aplastante para Adonías y sus partidarios. Los amigos de Adonías lo abandonan y al usurpador no le queda más remedio que la rendición más humillante. Como prófugo de la justicia corre para salvar su vida. Acude al santuario y allí se aferra a los cuernos del altar. Este es un lugar de refugio y de misericordia. Mediante este acto simbólico Adonías reclama la protección de Dios. Aquí no le puede tocar la espada del vengador. Al final, Adonías tiene que demostrar su absoluta rendición ante el rey Salomón.

Sin duda, el primer acto de magnanimidad del rey Salomón es perdonarle la vida a su hermanastro. Las leyes de Oriente eran inexorables en estas situaciones; pero este perdón tiene una condición: Adonías jamás debe intentar un golpe contra la autoridad del Estado. Como castigo debe resignarse a una especie de arresto domiciliario. Para Adonías, esto significa la renuncia absoluta de toda actividad política. Su pecado lo había alcanzado.

Joya bíblica Guarda lo que Jehová tu Dios te ha encomendado, para andar en sus caminos y guardar sus estatutos, sus mandamientos, sus decretos y sus testimonios, como está escrito en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todo lo que que hagas y en todo lo que emprendas.

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