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Deuteronomio 25: Orden de exterminar a Amalec

La ley del matrimonio levirático declara que si un hombre moría sin dejar un heredero varón, su esposa no podía casarse con un hombre extraño. Extraño significa un hombre que no pertenecía a la familia de su esposo. Esto implicaba que otro intento de esta ley era el mantener la propiedad del hombre muerto dentro de la herencia familiar.

La viuda del muerto se casaba con su cuñado para consumar el matrimonio levirático. La palabra levir viene del latín y significa “cuñado”. Matrimonio levirático era el matrimonio entre cuñados. La ley prohíbe la relación sexual entre un hombre y la esposa de su hermano. Sin embargo, esta prohibición presupone que el hermano todavía estaba vivo. La ley del matrimonio levirático permitía la relación sexual entre cuñados porque el hermano estaba muerto y no había dejado un hijo para heredar la propiedad.

El hijo que naciera de este matrimonio llevaría el nombre del hermano muerto. De esta manera, el niño conservaría el patrimonio dentro de la familia y restauraría el nombre de su padre en Israel. En este caso, ni el hermano ni sus hijos heredarían los bienes del difunto.

Hay versículos que presuponen la situación donde un hermano rehúsa ejercer su responsabilidad de tomar la esposa de su hermano. El texto no declara la razón porque el hermano rehúsa casarse con su cuñada, pero hay tres posibilidades. Es posible que al hombre no le gustara su cuñada. Es posible que rehusara cumplir su responsabilidad porque el hijo no sería suyo. La tercera posibilidad era por ganancia personal. Si la viuda no se casaba fuera de la familia y el padre de la familia estaba muerto, entonces la propiedad del hombre muerto sería heredada por su hermano vivo.

Si el cuñado rehusaba cumplir su responsabilidad de consumar el matrimonio levirático, la mujer del hombre muerto tenía el derecho de ir delante de las puertas de la ciudad y presentar su caso a los ancianos y ellos, actuando como la corte local, decidirían el caso. La viuda presentaba su caso a los ancianos, declarando que su cuñado había rehusado ejercer la responsabilidad del levirato. Los ancianos interrogaban al hermano del difunto y él públicamente declaraba haber renunciado a su derecho a la viuda de su hermano. Después de la decisión de la corte, en la presencia de los ancianos, la viuda hacía dos cosas. Primeramente, ella quitaba la sandalia del pie de su cuñado. Este acto significaba el renunciar al derecho de reclamar como suya la propiedad de su hermano. En segundo lugar, la viuda escupía en la cara de su cuñado. Este acto simbolizaba la vergüenza que el cuñado había traído a su casa por no haber edificado la casa de su hermano. El título Casa del Descalzado se aplicaba a la casa del hermano que no quiso levantar la casa de su hermano.

La historia de Rut es un ejemplo de matrimonio levirático. Cuando el pariente más cercano de Rut rehusó ejercer su responsabilidad de consumar el matrimonio levirático con Rut, se quitó la sandalia y pasó su derecho a Boaz.

La ley del levirato

El pasaje trata con la muerte de un hombre antes de que haya prole en su matrimonio. Hace hincapié en la importancia de dejar prole para llevar adelante el nombre de la familia. La responsabilidad pasaba al hermano, que debía casarse con la viuda y así garantizar un descendiente para que continuara el nombre y la protección de la propiedad de manos ajenas. Hasta hoy muchos matrimonios anhelan tener un hijo con el mismo propósito.

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