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Deuteronomio 4: Moisés exhorta a la obediencia

La palabra imagen en heb. significa una figura esculpida de piedra, metal o madera. Una imagen puede ser cualquier figura que represente un ser humano, un animal u otro objeto fabricado por manos humanas y que se usa como objeto de adoración. La prohibición de la representación zoomórfica de Dios es una crítica de la religión egipcia donde los dioses eran representados por animales y una crítica del culto de Baal, quien era representado por un toro. La referencia a cualquier animal que se desplace sobre la tierra probablemente es una referencia al culto de las serpientes, mientras que la referencia al pez probablemente es una referencia a los grandes monstruos marinos que aparecen frecuentemente en la mitología cananea. La adoración a los astros celestiales era común en el Antiguo Oriente. Los egipcios adoraban a Ra, el dios sol. El pueblo de Mesopotamia adoraba a Sin, el dios luna; los asirios adoraban los astros celestiales y los babilonios adoraban a los signo del zodíaco. La reforma de Josías en el siglo VII a. de J.C. indica que la adoración de los astros celestiales era muy común en Israel. Moisés prohíbe la adoración de los astros celestiales porque ellos son cosas que Jehová tu Dios ha asignado a todos los pueblos de debajo del cielo. Esta declaración ha producido muchas interpretaciones diferentes. Algunos comentaristas creen que Dios asignó a los astros celestiales para la adoración de las demás naciones y que sólo Israel adoraba al Dios verdadero. Pero esta interpretación no refleja la enseñanza teológica del AT de que los astros celestiales no son dioses. La mejor interpretación de este pasaje es que Dios creó los astros celestiales para el beneficio físico de todos los seres humanos. Pero por causa de su pecado, ellos cambiaron la gloria de Creador y adoraron a los astros celestiales.

Israel tenía que ser diferente de las demás naciones. Por medio del pacto, Israel conoce la naturaleza de Dios. Jehová es un Dios que no puede ser limitado por ídolos e imágenes. Israel tenía una relación especial con Jehová porque él los redimió del horno de hierro, de Egipto. El horno de hierro es una expresión usada en el AT, ver también para simbolizar el intenso sufrimiento del pueblo de Israel en Egipto. Israel tuvo que sufrir la gran aflicción de Egipto para gozar de las bendiciones de su herencia.

Israel es el pueblo de su heredad. La palabra heredad (nahalah) se usa para referirse a la propiedad de la familia. Aquí se usa para describir la relación que existe entre Dios e Israel. Israel es un pueblo especial, escogido por Dios para su herencia; la palabra también se usaba para identificar la tierra prometida como la herencia de Israel. Israel entrará en Canaán para recibir su heredad pero Moisés no entrará en la heredad de Israel. Esta es la tercera vez que Moisés declara que él no entraría en la tierra de Canaán. Cada vez que menciona que él no entrará en la tierra prometida, también declara al pueblo que fue por causa de vosotros. Esta repetición refleja el dolor y el sentimiento profundo de Moisés de no poder entrar en Canaán. La tierra prometida era la heredad especial que Dios daba a su pueblo. La tierra de Canaán pertenecía a Jehová y ahora Israel recibe de Jehová la tierra como su herencia.

Moisés concluye su exhortación con otra apelación al pueblo. Apela al pueblo a no hacer imágenes para la adoración. La construcción de imágenes es una violación de las demandas del pacto. Jehová tiene un derecho exclusivo sobre Israel. Por este motivo, no tolera la adoración de otros dioses. Fuego consumidor es una metáfora usada para describir la ira y la justicia de Dios. Cuando Dios se manifestó a Israel en el monte Sinaí, él se reveló como un fuego consumidor. Moisés también declara que Jehová es un Dios celoso. Esta expresión indica la intensidad del amor divino por su pueblo. Dios es celoso por su pueblo y no permite ningún rival. La idolatría cambia el amor en ira y esta ira es un fuego consumidor.

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