Consecuencias de la idolatría. La adoración de imágenes causa dolor en el corazón de Dios. Provocar a Jehová a ira es siempre una referencia a la idolatría. El pecado de Israel sucederá cuando hayais envejecido en la tierra. Esta expresión significa madurar en años pero también significa la decadencia espiritual del pueblo. Con el pasar de los años la experiencia espiritual de Israel iba a decaer, haciendo que abandonaran a Jehová. Diversas consecuencias vendrían sobre la nación por causa de su idolatría:
(1) El fin de Israel como nación: pereceréis totalmente en la tierra;
(2) será expulsada de la tierra: No permaneceréis largo tiempo en ella;
(3) exilio entre las naciones: Jehová os esparcirá entre los pueblos
(4) Israel será forzado a servir a dioses de piedra y de madera Para afirmar la sentencia de castigo contra Israel, Jehová clama a los cielos y a la tierra como testigos de su promesa. Clamar a testigos para verificar la violación del pacto es una parte de los tratados internacionales comunes entre los hititas. En los tratados del Antiguo Oriente, entre un soberano y su vasallo, se llamaba a los dioses como testigos de que las demandas del pacto habían sido violadas. Pero, como Israel no podía servir a otros dioses y como el pacto prohibía la introducción de otros dioses en la presencia de Jehová, él llama a su creación para testificar la rebelión de su pueblo. Por causa de su idolatría Israel perderá su herencia. La existencia de Israel en la tierra prometida estaba condicionada a la obediencia a las demandas del pacto. La consecuencia del exilio sería la anonadación de la nación: y quedaréis pocos en número. Ser pocos en número era una revocación de la promesa hecha a los patriarcas. El pacto entre Jehová y Abraham incluye la promesa de que Dios multiplicaría a Israel y el pueblo sería tan numeroso como las estrellas del cielo. Ser pocos en número es una inversión de la promesa del pacto. Otra consecuencia de la idolatría era que en la tierra de su exilio, Israel iba a servir a dioses de piedra y de madera. Estos dioses tenían ojos pero no podían ver la aflicción de sus adoradores; tenían oídos pero no podían oír las oraciones de su pueblo; tenían bocas pero no podían comer los sacrificios ofrecidos en el templo.
El AT habla de diversos exilios del pueblo de Israel, cuando el pueblo fue esparcido entre las naciones. La Biblia menciona el exilio de las tribus del norte durante la invasión de Tiglatpileser III; el exilio de las tribus del norte después de la destrucción de Samaria en 722 a. de J.C. y el exilio de Judá después de la destrucción de Jerusalén en 587 a. de J.C. El exilio de Israel enseña dos lecciones: la desobediencia contra Dios tiene sus consecuencias y lo que Dios promete, él lo cumple.
La ironía del exilio es aparente. Israel fue llevado al exilio por causa de su idolatría. En la tierra de su exilio, en tierra extraña, Israel sería forzado a adorar dioses ajenos. Pero el exilio de Israel no sería permanente. Jehová, en su gracia y misericordia, perdonará el pecado de su pueblo, si Israel ora con un corazón contrito, reconoce su rebelión, y busca a Jehová. Jehová oirá la oración de su pueblo y los perdonará. Pero Israel tiene que buscar a Jehová con todo su corazón y con toda su alma. Esta expresión aparece diversas veces en Deuteronomio. Para el pueblo hebreo, el corazón es el centro del intelecto y de la voluntad humana. El arrepentimiento de Israel tiene que expresar sinceridad y una verdadera dedicación a Jehová como el único Dios. La palabra volver (sub) significa arrepentirse, cambiar de mente. Arrepentimiento es una reorientación total que conduce a una persona a la obediencia a Dios. Para Israel, volver a Dios significa repudiar los ídolos de piedra y de madera y aceptar las demandas del pacto. Significa aceptar las leyes de Jehová como las únicas normas en su relación con él. El arrepentimiento de Israel sucederá en los postreros días. Postreros días generalmente es una referencia al período en la historia de Israel cuando Dios actuará para juzgar o para salvar su pueblo. Pero el texto no habla de los días mesiánicos ni del día del dominio universal de Jehová. Esta referencia tiene que ver con el futuro, cuando Israel termine su actitud de rebelión y regrese a Jehová en arrepentimiento y humildad. En aquel día Jehová actuará para redimir a su pueblo de en medio de las naciones y para hacer regresar a Israel a la tierra de su herencia. En aquel día Israel será renovado por su arrepentimiento y la nación obedecerá la voluntad de Jehová.
