Exhortación a la obediencia.
Esta sección exhortativa empieza con la fórmula Ahora pues, oh Israel, escucha. Esta fórmula sirve para unir la exhortación de Moisés a Israel en los eventos históricos mencionados. Moisés actúa como un maestro de la ley que enseña las cosas que Israel tiene que hacer. La leyes y los decretos que Jehová había dado son suficientes para garantizar la posesión de la tierra de la promesa y la existencia de Israel como una nación. La torah de Jehová no es solamente leyes escritas en tablas de piedras; es un guía necesaria para ayudar a Israel a vivir en Canaán como pueblo de Dios y evitar las prácticas inmorales de los cananeos. Moisés usa tres palabras para describir la totalidad de la torah de Jehová: leyes o mandatos, decretos y mandamientos. Las tres palabras son prácticamente usadas en Deuteronomio como sinónimos para describir las leyes religiosas, civiles, morales y sociales que iban a regular la vida comunitaria del pueblo del pacto.
Moisés exhorta al pueblo a que no añada a las palabras de sus enseñanzas. El término palabras (dabar) se usa en Deuteronomio como sinónimo para describir las leyes que Moisés había presentado a Israel. Israel no necesitaba otras leyes. No era necesario añadir o quitar leyes porque Jehová había dado a Israel todas las leyes necesarias para vivir como pueblo de Dios. Israel tiene que obedecer las leyes y los decretos de Jehová. El resultado de la desobediencia es muerte. Moisés presenta la apostasía de Israel en Peor como una ilustración vívida de la consecuencia de la desobediencia. En Peor el pueblo adoró al dios Baal y aquellos que cometieron apostasía fueros destruidos. La referencia al Baal de Peor, preservado en un himno usado en el culto y alabanza de Israel, demuestra que Israel había aprendido la consecuencia de la desobediencia. Los israelitas que fueron fieles a Jehová en el desierto no fueron destruidos; ellos estaban vivos y preparados para entrar en la tierra prometida. Por esta razón, Moisés una vez más exhorta a la nueva generación de israelitas a obedecer las leyes y los decretos de Jehová. La obediencia de Israel será una señal para las otras naciones. Por medio de la obediencia de Israel las naciones reconocerán la gloria del Dios de Israel y también que Israel es un pueblo sabio e inteligente. Jesús enseñó lo mismo a sus discípulos: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que esta en los cielos.
Sabiduría e inteligencia son dos virtudes grandemente apreciadas en el Antiguo Oriente. Los sabios eran un grupo de profesionales que servían como maestros, consejeros y eran personas de mucha influencia en la sociedad israelita. El pueblo de Israel sería un pueblo sabio e inteligente si guardaban y obedecían los decretos y las leyes de Jehová. Moisés presenta dos razones para motivar a Israel a ser obediente y fiel a Jehová. Primera, Israel tiene un Dios que está siempre presente para oír y contestar las oraciones de su pueblo. Segunda, ninguna otra nación tenía leyes tan justas como las leyes que Jehová había dado a Israel. La grandeza de Israel no estaba en el número ni en el poder de su ejército sino en su relación especial con Jehová, una relación que debe motivar a Israel a ser fiel a Jehová y obediente a sus leyes. Por esta razón, Moisés exhorta a Israel y le insta a guardar diligentemente las leyes de Jehová. Moisés apela a la memoria del pueblo: no sea que te olvides. Varias veces en el libro de Deuteronomio se apela a la memoria del pueblo. Moisés apela a la memoria de Israel porque estaba preocupado porque la nueva generación no iba a enseñar las leyes de Jehová a sus hijos. La orden de enseñar a los hijos es un tema que aparece frecuentemente en la exhortación de Moisés al pueblo de Israe. Para garantizar la existencia de Israel como pueblo de Dios era importante que los padres enseñaran a sus hijos y a las futuras generaciones la palabra de Dios. El futuro de Israel como nación y la fidelidad del pueblo a las leyes de Jehová dependía de la transmisión de la experiencia de Israel con Dios a cada nueva generación.
