Clave hermenéutica
En el día del bien, goza del bien; y en el día del mal, considera que Dios hizo tanto lo uno como lo otro, de modo que el hombre no puede descubrir nada de lo que sucederá después de él.
«Clave hermenéutica» se denomina en interpretación bíblica o exégesis al pasaje que abre la interpretación del texto para su comprensión. En este comentario bíblico, el comentarista considera este versículo como la clave hermenéutica para comprender todo el libro de Eclesiastés. En sus propias palabras: «La sabiduría reside en vivir de cara a Dios con los recursos que él provee para nuestras vidas.»
Los límites de la sabiduría
La afirmación: Todas estas cosas he probado con la sabiduría, no tiene que ver con los versículos anteriores sino con lo que sigue. Y ¿qué halló el Predicador? Algunas pocas cosas: Que la sabiduría es muy difícil de encontrar; que la mujer mala es más amarga que la muerte, de modo que sólo el que agrada a Dios puede escapar de ella; que son pocos, hombres o mujeres, que buscan la sabiduría; y que, sin embargo, la sabiduría es de gran valor para el hombre. La resolución de hacerse sabio es fácil de tomar pero difícil de realizar y, con todo, hay que procurar alcanzar la sabiduría.
Lo que está lejos y muy profundo La sabiduría es el medio para alcanzar la felicidad, pero la sabiduría misma es una cosa muy difícil de alcanzarx. Lo que nuestra versión traduce como “muy profundo” en el hebreo dice: “profundo, profundo”. Nótese cómo la interpreta la Biblia de Jerusalén: “Lejos está cualquier cosa y profundo lo profundo: ¿quién lo encontrará?”
La mujer que es una trampa, podría referirse a todas las mujeres o más concretamente “a la mujer que es una trampa”. Más claro está en la Biblia de Straubinger: “Y hallé que más amarga que la muerte es aquella mujer cuyo corazón es lazo y red, y cuyas manos son cadenas.” Es una apreciación positiva de la mujer, como en el Salmo 18:22; 31:10-31. Una casa y riqueza son herencia de los padres, pero una mujer prudente lo es de Jehová.
Un hombre he hallado entre mil, pero una mujer no he hallado entre todos éstos. La sabiduría es rara en el hombre pero lo es más en la mujer; lo cual no quiere decir que no hay mujeres sabias. De hecho las hubo en Israel, como por ejemplo, la mujer sabia de Tecoa que debió ser famosa en su tiempo.
Dios hizo al hombre recto (versículo 29), es una solemne advertencia sobre el uso de la libertad humana. Dios ha hecho al hombre, es decir a la humanidad toda, con capacidad de decisión propia. Dios tiene sus propósitos para el hombre pero el hombre puede anular los planes de Dios. Pero los hombres se han buscado muchas otras razones; el propósito del Predicador es que el hombre se ajuste a la rectitud con que fue creado, y deje de lado las muchas razones con las que pretende justificarse. Otra manera de entender el proverbio: “Dios hizo al hombre equilibrado, y él se buscó preocupaciones sin cuento” (Nueva Biblia Española). Una idea que también pertenece al libro es esta: “¿Por qué no vivir de la manera sencilla para la cual fue creado por Dios?”
La sabiduría del hombre iluminará su rostro. Como comentan Reichert y Cohen: “Cuando un hombre posee sabiduría ésta se refleja en la feliz y serena expresión en su rostro.”
