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Efesios 3: La cárcel y los privilegios

Nosotros mismos nunca habríamos tenido posibilidad de entrar en contacto con tal persona; pero podemos establecerlo por medio de nuestro amigo. Eso es lo que Jesús hace por nosotros en relación con Dios. En Su compañía tenemos una puerta abierta a la presencia de Dios.

(iv) Pablo acaba con una oración para que sus amigos no se desanimen por el hecho dé que él esté preso. Podrían creer que la predicación del Evangelio a los gentiles se encontraría con grandes dificultades porque su campeón estaba en la cárcel. Pablo les recuerda que las aflicciones por las que está pasando son para el bien de ellos.

La sincera oración de Pablo

Es por esta causa por lo que me pongo de rodillas en oración ante el Padre, de Cuya paternalidad es reflejo toda cualidad paterna tanto celestial como terrenal, para que os conceda de las riquezas de Su gloria para que seáis fortalecidos en vuestro ser interior a fin de que Cristo pueda fijar Su residencia en vuestros corazones por medio de la fe.

Pido a Dios que vuestras raíces y vuestros cimientos estén bien hondos en el amor, para que, con todo el pueblo consagrado a Dios, tengáis la necesaria vitalidad para captar plenamente el sentido de la anchura y la longitud y la profundidad y la altura del amor de Cristo, y experimentar el amor de Cristo, que es algo que sobrepasa todo conocimiento, para, que os llenéis hasta el punto de alcanzar la plenitud de Dios mismo.

A Aquel que es capaz de obrar con generosidad incalculable, muy por encima de todo lo que podamos pedir o imaginar, según el poder que obra en nosotros, a Él sea la gloria en la Iglesia y en Jesucristo por todas las generaciones del siempre jamás.

El Dios que es padre

Es por esta causa por lo que me pongo de rodillas en oración ante el Padre, de Cuya paternalidad es reflejo toda cualidad paterna tanto celestial como terrenal, para que os conceda de las riquezas de Su gloria para que seáis fortalecidos en vuestro ser interior a fin de que Cristo pueda ,fijar Su residencia en vuestros corazones por medio de la fe.

Es aquí donde Pablo reanuda la frase que había empezado en el versículo 1, cuando se desvió por otro camino. Es por esta causa, empieza Pablo. ¿Cuál es la causa que le hace orar? De nuevo nos encontramos con la idea fundamental de la carta. Pablo ha trazado su gran cuadro de la Iglesia. Este mundo es un caos desintegrado; hay división por todas partes: entre nación y nación, entre hombre y hombre, dentro de la vida interior de cada persona. El designio de Dios es que todos los elementos discordantes se reúnan en uno en Jesucristo. Pero eso no se puede lograr a menos que la Iglesia proclame el mensaje de Cristo y del amor de Dios a todo el mundo. Por esta causa es por lo que Pablo ora. Estaba pidiéndole a Dios que los que están dentro de la Iglesia sean tales que toda la Iglesia sea el Cuerpo de Cristo.

Debemos fijarnos en las palabras que Pablo usa para describir su actitud en la oración. « Me pongo de rodillas -dicen oración a Dios.» Eso no quiere decir simplemente que se arrodilla; quiere decir que se postra. La postura normal para la oración entre los judíos era de pie, con los brazos extendidos y las palmas de las manos hacia arriba. La oración de Pablo por la Iglesia es tan intensa que él se postra delante de Dios en una agonía de súplica.

Dirige su oración a Dios, el Padre. Es interesante fijarnos en las varias cosas que dice Pablo en esta carta acerca de Dios como Padre, porque de ellas sacamos una idea más clara de lo que tenía en mente cuando hablaba de la paternalidad de Dios.

(i) Dios es el Padre de Jesús (1:2s, 17; 6:23). No es verdad decir que Jesús fue la primera Persona que llamó Padre a Dios. Los griegos llamaban a Zeus el padre de los dioses y de los hombres; los romanos llamaban a su dios principal Júpiter, que quiere decir deus pater, dios el padre. Pero hay dos palabras íntimamente relacionadas que tienen un cierto parecido y sin embargo difieren claramente en significado.

Está la palabra paternidad, que se refiere a la condición de padre en el sentido puramente físico. Se puede aplicar a un hombre que ni siquiera ha visto nunca a su hijo.

Por otra parte tenemos la palabra paternalidad. Esta describe la entrañable relación de amor y confianza y cuidado.

Cuando se usaba la palabra padre refiriéndose a un dios antes que viniera Jesús, se usaba con el sentido de paternidad. Se quería decir que los dioses eran responsables de la creación de la humanidad. No había en la palabra nada del amor ni de la intimidad que Jesús puso en ella. El corazón de la concepción cristiana de Dios es que es como Jesús; tan amante, tan misericordioso como Jesús. Siempre fue en Su relación con Jesús como Pablo pensó en Dios.

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