Ezequiel explicó la morada de Dios con palabras e imágenes que la gente comprendiera. Dios quería que vieran el gran esplendor que planeó para los que fueran fieles. Esta clase de templo nunca se construyó, pero era una visión que tenía el propósito de tipificar los planes perfectos de Dios para su pueblo: la importancia de la adoración, la presencia del Señor, la bendiciones que fluyen de El y el método de adoración junto con las tareas que la acompañan. No permita que los detalles confusos nublen el punto central de esta visión. Un día todos los que han sido fieles a Dios disfrutarán de una vida eterna con El. Permita que la majestad de esta visión lo eleve y enseñe acerca del Dios que sirve y adora.
Año veinticinco : 28 de abril de 573 a.C.
Ezequiel 40:2 En visiones de Dios me llevó a la tierra de Israel y me puso sobre un monte muy alto, sobre el cual había un edificio parecido a una gran ciudad, hacia el lado sur.[b]
Un monte muy alto : El monte Sion no es muy alto desde el punto de vista físico, pero tiene una elevada significación espiritual
Ezequiel 40:3 Me llevó allí, y vi que había un hombre, cuyo aspecto era como el aspecto del bronce. Tenía un cordel de lino en la mano y una caña de medir, y él estaba de pie junto a la puerta.[c]
Aspecto de bronce : Esta descripción se aplica a ángeles y seres sobrenaturales. Cordel de lino : Instrumento para medir distancias. Una caña de medir : Igual a 6 codos, o aproximadamente tres metros; se empleaba en el caso de pequeñas distancias.
Ezequiel 40:4 Aquel hombre me habló, diciendo: «Hijo de hombre, observa con cuidado, escucha atentamente y fíjate bien en todas las cosas que te muestro, porque para que yo te las mostrara has sido traído aquí. Cuenta todo lo que ves a la casa de Israel».
Ezequiel 40:5 Y vi que había un muro fuera de la casa;[d] y la caña de medir que aquel hombre tenía en la mano era de seis codos de a codo y palmo menor. Y midió el espesor del muro, que era de una caña; y su altura, de otra caña.
¿Quién era este hombre? Es obvio que no era un ser humano, por lo que tal vez fuera el ángel de 9.1-11 o uno similar. Algunos dicen que quizás fue Cristo, debido a que le habla a Ezequiel de la misma manera en que Dios lo hizo, llamándolo: «Hijo de hombre».
La dimensión de cada codo era aproximadamente 52 cm, comparado con el codo normal que ronda los 45 cm.
Ezequiel 40:6 Después vino a la puerta que mira hacia el oriente, subió por sus gradas y midió un poste de la puerta, de una caña de ancho, y el otro poste, de otra caña de ancho.
La descripción de la puerta oriental (similar a las situadas al norte y el occidente) menciona tres cámaras a cada lado para el uso de los guardias (v. 10). Puertas de diseño similar han sido halladas en Gezer, Megido y Hazor, pertenecientes todas a la época de Salomón
Ezequiel 40:7 Y cada cámara tenía una caña de largo y una caña de ancho. Entre las cámaras había cinco codos de ancho, y el umbral de la puerta que daba al vestíbulo, por el lado de dentro de la puerta, medía una caña.
