Éxo 6:26 Este es aquel Aarón y aquel Moisés, a los cuales Jehová dijo: Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.
Ejércitos se refiere aquí a los clanes familiares. Sacar a los israelitas de Egipto por sus ejércitos significa que saldrían por tribus, clanes o grupos familiares.
Éxo 6:27 Estos son los que hablaron a Faraón rey de Egipto, para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Moisés y Aarón fueron éstos.
Éxo 6:28 Cuando Jehová habló a Moisés en la tierra de Egipto,
Éxo 6:29 entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: Yo soy JEHOVÁ; di a Faraón rey de Egipto todas las cosas que yo te digo a ti.
Éxo 6:30 Y Moisés respondió delante de Jehová: He aquí, yo soy torpe de labios; ¿cómo, pues, me ha de oír Faraón?
El llamamiento reiterado.
Dios le prometió a Moisés que a causa de una poderosa mano el faraón no solamente dejaría salir a Israel, sino que lo echaría del país. Por medio de los prodigios el Señor cambiaría la situación, y llegaría el momento cuando el egipcio desearía tanto que se marchasen que con fuerza los arrojaría del país. No obstante, Moisés tuvo que aceptar la respuesta con fe. Habría largos meses de lucha antes de ver la salida, y mientras tanto tuvo que afrontar el odio y el rechazo de su gente que tanto quiso ayudar.
Hay un llamamiento que es algo similar. Por eso, algunos lo consideran el producto de otra fuente antigua preservada independientemente de lo ya relatado. Aunque es posible, lo más probable es que el Señor quiso reforzar su propósito en la vida de Moisés. Era un momento crítico; Moisés estaba desalentado y vacilaba. Dios le dio una palabra nueva de revelación con una reafirmación de su llamamiento y del poder divino.
El nombre y la naturaleza de Dios.
Se conoce a Dios por medio de su nombre y de sus hechos; consecuentemente, este pasaje juega un papel importante en el estudio de la doctrina de Dios. Por primera vez desde la introducción del nombre Jehová, aparece el uso del vocablo Dios (‘elohim): Además, Dios dijo a Moisés: “Yo soy Jehová “. El texto implica que hay etapas en la revelación de Dios a Israel. Yo me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Todopoderoso [‘elshaddai]; pero con mi nombre Jehová [YHWH o JHVH] no me di a conocer a ellos. Primeramente se le conocía con el nombre Dios (‘elohim); después se le conocía como Dios Todopoderoso (‘elshaddai), y finalmente, como Jehová (YHWH, o JHVH).
El nombre Jehová es antiguo, y no es que aparece aquí por primera vez; sin embargo, ahora el viejo nombre tendrá un significado nuevo para Israel. De aquí en adelante Jehová será el nombre usado al referirse al Dios del pacto, y será conocido especialmente como el Redentor: Yo os libraré… Os redimiré con brazo extendido. Por medio de la revelación del nombre y el hecho de la liberación, Israel llegará a conocer más completamente la naturaleza de Dios que lo que la conocieron sus antepasados. Es decir, la revelación de Dios a Moisés y a Israel es más completa que la que Abraham recibió (ver también la revelación culminante de Dios en Cristo). Entonces, parece ser más bien un paréntesis: se enfatiza la revelación de la naturaleza de Dios involucrada en el nombre Jehová ; se confirman las promesas hechas anteriormente a los patriarcas, y se revelan el poder y la autoridad de Jehová .
Los nombres de Dios son importantes en el desarrollo de la teología bíblica. En la Sagradas Escrituras hay una relación íntima entre la persona y su nombre. Por ejemplo, no tener un nombre significa que uno no existe, o no es una persona. Si Dios vive, tiene que tener un nombre. Así que, hay una relación casi indivisible entre un nombre y la realidad que representa. Consecuentemente, la manera de tratar el nombre significa la naturaleza básica de la relación con una persona. También, el hecho de que el Señor tiene varios nombres no refleja un concepto politeísta, sino son más bien revelaciones de la naturaleza del mismo Dios.
