La casa de Leví : la genealogía de los líderes nuevos.
De los hijos de Leví, se enfoca a Amran quien tomó por mujer a Jocabed su tía, quien le dio a luz a Aarón y a Moisés. Más tarde se prohibirán tales casamientos; sin embargo, los dos líderes son del linaje levítico. Los dos que Jehová seleccionó son auténticamente descendientes de Jacob. Debido al papel que desempeñarían en el culto de adoración, se incluyeron los nombres de los hijos de Aarón: Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar. Nadab y Abihú, por introducir ritos ilegales en el culto, murieron consumidos por un fuego sin dejar descendencia. Eleazar sucedió a Aarón como sumo sacerdote, y el tabernáculo del testimonio fue construido bajo la dirección de Itamar.
También aparecen los nombres de los hijos de Coré que llegarían a ser los porteros del tabernáculo y del templo. Los hijos se libraron del castigo divino cuando su padre se rebeló contra Moisés y Aarón. Los coreítas son reconocidos también por sus salmos incluidos en el salterio.
El texto no explica la razón por la que se omitió la descendencia de Moisés. Es posible que el autor inspirado simplemente quería dar las credenciales de Aarón, que jugó un papel importante como portavoz de Moisés en la liberación y como el padre de la línea sacerdotal.
No obstante, hay otra razón que pudiera haber influido en la consideración. Trágicamente, la historia indica una herejía de la línea de Moisés: Jonatán hijo de Gersón, hijo de Moisés, él y sus hijos fueron sacerdotes de la tribu de Dan hasta el tiempo de la cautividad de la tierra. Así tuvieron instalada para ellos la imagen tallada que Micaías había hecho. Si la línea de Moisés estuvo incluida originalmente, la eliminaron en la transmisión del texto por la herejía cometida por sus descendientes.
La genealogía concluye en una forma extraña: Estos son aquel Aarón y aquel Moisés; sin embargo, vuelve la narración nombrando a Moisés primero. Tratándose de una tabla genealógica, la posible explicación es que usaron el orden de edad en vez del de dignidad.
(d) La comisión renovada.
Después de la tabla genealógica se reanuda la narración. En tierra egipcia el Señor habla otra vez con Moisés y recalca su misión; sin embargo, Moisés todavía se siente inadecuado para la tarea: yo soy un hombre falto de elocuencia. El Señor le responde indicando más específicamente el papel que Aarón ha de jugar en el proceso de la liberación: Mira, yo te he puesto como dios para el faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta. Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón… hablará al faraón.
Verdades prácticas
1.Las promesas de Dios nunca dejan de cumplirse, aunque su tiempo no es el mismo tiempo nuestro.
2. Dios se compadece de los que sufren y escucha a los que claman a él.
3. Las situaciones difíciles y angustiosas a menudo deprimen nuestro ánimo y nos impiden escuchar al Señor, que tiene la respuesta para nosotros.
4. Usualmente el Señor habla a los grupos o a la iglesia por medio de un «ángel» o mensajero: un predicador, el pastor, un maestro, etc. .
Verdades prácticas
1. El Señor tomó al pueblo de Israel tal como estaba, y le reveló su verdad. Israel no entendió todo el significado de tal revelación. Trágicamente, en el mundo de hoy todavía no hemos podido aplicar las enseñanzas de Cristo a las relaciones mundiales.
2. Frente a la opresión del hombre por el hombre, en todo tiempo y lugar, la voz del Señor continúa reclamando una y otra vez, dejad ir a mi pueblo.
3. La Biblia enseña que el hombre no puede hacer la voluntad de Dios si confía solamente en el poder humano. Los grandes hombres de la fe en el AT ganaron sus victorias con la ayuda de Dios; sin embargo, no la suponían solamente, sino contaban con ella. Creían en la victoria final de Jehová y en su justicia.
