Gén 19:10 Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con ellos, y cerraron la puerta.
Gén 19:11 Y a los hombrs que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta.
Ceguera : Esta no es la palabra hebrea ordinaria para ceguera; probablemente significa un brillante destello de luz que provoca una incapacidad momentánea de ver como le ocurrió a Saulo de Tarso en el camino de Damasco.
Gén 19:12 Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar;
Gén 19:13 porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo.
Dios prometió perdonar a Sodoma si se encontraran allí diez justos (18.32). Obviamente, no se pudieron encontrar ni siquiera diez, ya que los ángeles llegaron para destruir la ciudad. La evidencia arqueológica nos señala una civilización avanzada en esta región durante los días de Abraham. También, la mayoría de los investigadores confirman algún tipo de destrucción repentina y devastadora. Son muchos los que piensan que las ciudades sepultadas yacen debajo de las aguas del extremo sur del Mar Muerto. Los pecados de Sodoma revelan que la gente de los días de Lot tenían que enfrentarse con la misma clase de pecados repulsivos a los que se enfrenta el mundo en la actualidad. Deberíamos seguir el ejemplo de Abraham y confiar en Dios. Su fe desinteresada contrasta con la gente de Sodoma que sólo se gratificaba a sí misma.
Gén 19:14 Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.
Lot había vivido tanto tiempo y con tanto gusto entre gente impía que había dejado de ser un testigo creíble de Dios. Había permitido que el ambiente lo moldeara, en lugar de moldear él el ambiente. Los que lo rodean ¿lo ven a usted como un testigo de Dios o como uno más entre la multitud? Lot se había comprometido de tal manera que había dejado de ser útil para Dios. Cuando finalmente se decidió a hablar, nadie lo escuchó. ¿Ha dejado también de ser útil para Dios porque se ha vuelto semejante a su entorno? Para hacer la diferencia, deberá primero ser diferente en fe y conducta.
Gén 19:15 Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad.
Gén 19:16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.
Y deteniéndose él : Como la mayoría de los seres humanos, Lot estaba atado a sus posesiones.
Lot dudó y el ángel lo tomó de la mano y lo sacó rápidamente. No quería abandonar la riqueza y la comodidad que había disfrutado en Sodoma. Es muy fácil criticar a Lot por haber sido hipnotizado por los atractivos de Sodoma cuando la decisión nos parece tan clara a nosotros. Para ser más sabios que Lot, debemos ver que nuestra duda para obedecer proviene del atractivo falso de los placeres de nuestra cultura.
Gén 19:17 Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.
Gén 19:18 Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos.
