Isaías 10:28 Vino hasta Ajat,[r] pasó hasta Migrón y en Micmas contará su ejército.
Isaías 10:29 Pasaron el vado, se alojaron en Geba, Ramá tembló y Gabaa de Saúl huyó.
Isaías 10:30 ¡Grita en alta voz, hija de Galim; haz que se oiga hacia Lais, pobrecita[s] Anatot!
Isaías 10:31 Madmena se alborotó y los moradores de Gebim huyen.
Isaías 10:32 Aún vendrá día cuando reposará en Nob y alzará su mano al monte de la hija de Sión, al collado de Jerusalén.
Estos versículos mencionan una serie de ciudades situadas en el camino de la invasión asiria.
Isaías 10:33 He aquí el Señor, Jehová de los ejércitos, desgajará el ramaje con violencia;[t] los árboles de gran altura serán cortados, los altos serán derribados.
Isaías 10:34 Cortará con hierro la espesura del bosque y el Líbano caerá con estruendo.[u]
Alude a un territorio en las laderas del monte Hermón al norte de Israel.
El orden en que se nombraron estas ciudades nos da una idea aproximada de la ruta que tomarían los asirios en su invasión contra Judá en 701 a.C. Partirían de Ajat (tal vez Hai) en la frontera norte con Nob (a solo 3 km de Jerusalén).
Injusticia
Isaías habla de los decretos opresivos que dictan los oficiales, y que traen pobreza y sufrimiento a los desafortunados. Hoy día, en algunos lugares, las leyes favorecen a los ricos y perjudican a los que menos pueden llenar los requisitos para tener un negocio o recibir los beneficios de la ley. En Colombia, a cada rato salen ordenanzas que limitan a los vendedores ambulantes con relación al lugar de sus actividades comerciales, o exigiendo patentes de salud que son casi imposibles de lograr, y que tienen como consecuencia, aumentar el sufrimiento del pobre comerciante y su familia. Hay varias familias evangélicas que se sostienen por medio de estos negocios ambulantes, y constantemente sufren el temor y la amenaza de una legislación que podría cerrar su negocio.
La legislación se manifiesta hoy día en muchas maneras:
• legislación que favorece al grande y perjudica al pequeño,
• guerras de precios en que las compañías grandes ahorcan a la competencia, y
• el establecimiento de requisitos que traen como consecuencia precios más altos o que no permiten la fabricación y comercialización de tales productos.
Isaías condenaba tal conducta. Por eso su mensaje es pertinente para el día de hoy.
