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Isaías 55: A aceptar el don de Jehová

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Isaías 55:7 Abandone el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, que tendrá de él compasión, al Dios nuestro, que será amplio en perdonar.

Isaías 55:8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos–declara el Señor.

Israel fue muy necio al actuar como si supiera lo que Dios pensaba y planeaba. Su conocimiento y sabiduría son mucho mayores que los del hombre. Somos tontos al querer encajar a Dios en nuestro molde, al querer que sus planes y propósitos se conformen a los nuestros. En vez de ello, debemos esforzarnos para poder encajar en sus planes.

Isaías 55:9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Isaías 55:10 Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come,

La Palabra de Dios , evangelización y expansión, La Palabra de Dios. Tanto la evangelización (la divulgación de las Buenas Nuevas) como la expansión (el engrandecimiento del potencial de nuestra vida bajo Dios) se multiplican mediante la «semilla» de la Palabra de Dios. Jesús también describió la Palabra como una «semilla»; es decir, la fuente de toda salvación y crecimiento espiritual dados por el Padre a la humanidad. Todo crecimiento de la vida dentro de su amor viene por su Palabra, mientras la respuesta humana abre camino a sus bendiciones. Una vez recibida, la palabra de la promesa divina jamás queda estéril. El poder de la Palabra permitirá que se cumpla la promesa que ella encierra. Nunca debemos preguntarnos cómo se desarrolla la fe o cómo alcanzamos sus frutos. La fe viene por el «oír» la Palabra de Dios; o sea, recibiéndola con humildad. Los frutos de la fe constituyen el seguro subproducto, ya sea para la salvación de un alma perdida o para proveer a la necesidad de un discípulo. La Palabra de Dios nunca será infructífera o estéril: ¡En ella reside el poder que le da vida!.

Isaías 55:11 así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.

Las promesas y planes ( mi palabra ) de Dios se cumplen con tanta seguridad, como sucede con la caída de la lluvia y la nieve en la naturaleza.

Isaías 55:12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis conducidos; los montes y las colinas prorrumpirán en gritos de júbilo delante de vosotros, y todos los árboles del campo batirán palmas.

Estos versículos describen simbólicamente el gozo de la creación por la acción redentora de Dios. Cumplidos en parte durante el regreso de la cautividad, estos versículos poseen, en última instancia, un significado mesiánico y escatológico. Describen la alegría del cosmos ante el reinado de Cristo, así como profetizan el mundo por venir, cuando «la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción».

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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