En los versículos 4 y 5 el profeta introduce un juego de conceptos basado en los nombres de mujeres en hebreo, a los cuales confiere un contenido histórico. Igualmente, juega con las asociaciones de ideas que aporta el doble sentido del verbo baal, que significa poseer y también desposar. Veamos cómo se desarrollan estas ideas: Los nombres de mujeres son Asuba, que significa Desamparada; Hefsiba, que significa mi deleite está en ella, y posiblemente también Beúlah, Desposada. A partir de estos nombres el profeta describe los efectos transformadores de la salvación de Sion, palpables en la restauración de la tierra a sus dueños, los hijos de Israel. En el versículo 5, sobre la base del doble sentido del verbo baal, quizá hubiera sido más adecuado traducir: Así te poseerán tus hijos, es decir, los habitantes de Sion, en lugar de Así te desposarán tus hijos.
Los versículos 6 y 7 reflejan circunstancias parecidas a las descritas en Nehemías 4:9-23, aunque es posible que el profeta haya tenido esta visión de los guardias de la ciudad cuando sus murallas aun no habían sido restauradas. Pero éstos no son guardias comunes, armados de lanza y jabalina, sino gente destacada con el solo propósito de velar en oración a favor de Jerusalén, de día como de noche, sin reposo, hasta que Jehová restablezca a Jerusalén y haga de ella una alabanza en la tierra.
Los versículos 8 y 9 pueden expresar el anhelo de la liberación del yugo persa bajo el cual se encontraba Sion (como provincia de Héhud), insertada en la enorme red de la administración imperial.
Finalmente, los versículos 10-12 anticipan la llegada de los inmigrantes a Sion. La repetición de los verbos pasar y allanar indican celeridad en los preparativos ante el cercano acontecimiento. Y junto con los inmigrantes el profeta ve venir a Sion al Salvador, y exclama: ¡He aquí tu Salvador viene!. [/private]
