Logo

Jeremías 39: La Caída de Jerusalén

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Jeremías 39:7  y al rey Sedequías le sacó los ojos y lo aprisionó con grillos para llevarlo a Babilonia.

Jeremías 39:8  Los caldeos incendiaron la casa del rey y las casas del pueblo, y derribaron los muros de Jerusalén.

Jeremías 39:9  Al resto del pueblo que había quedado en la ciudad y a los que se habían adherido a él, con todo el resto del pueblo que había quedado, Nabuzaradán, capitán de la guardia, los deportó a Babilonia.

Jeremías 39:10  Pero Nabuzaradán, capitán de la guardia, hizo que en tierra de Judá se quedaran los pobres del pueblo, los que nada tenían, y les dio viñas y heredades.

Babilonia tenía una astuta política externa hacia las tierras conquistadas. Deportaba a los ricos y poderosos, dejando solo a los muy pobres al mando, por lo que estaban agradecidos con sus conquistadores. Este método aseguraba que las poblaciones conquistadas fueran demasiado leales y débiles para rebelarse.

Jeremías 39:11 Nabucodonosor cuida de Jeremías Nabucodonosor había dado órdenes a Nabuzaradán, capitán de la guardia, acerca de Jeremías, diciendo:

Jeremías 39:12  «Tómalo y vela por él; no le hagas mal alguno, sino haz con él como él te diga».

Dios prometió librar a Jeremías de este problema. Los supersticiosos babilonios, que respetaban en gran manera a los magos y a los que adivinaban la suerte, trataron a Jeremías como un vidente. Debido a que su mismo pueblo lo encarceló, creyeron que era un traidor y que estaba de su parte. Sin duda alguna sabían que aconsejó a Judá que cooperara con Babilonia y predijo la victoria babilónica. Por lo tanto, los babilonios liberaron a Jeremías y lo protegieron.

Jeremías 39:13  Por tanto, Nabuzaradán, capitán de la guardia, el jefe de los eunucos Nabusazbán, el alto funcionario  Nergal-sarezer y todos los jefes del rey de Babilonia

¡Qué diferencia hubo entre el destino de Jeremías y el de Sedequías! A Jeremías lo liberaron, a Sedequías lo encarcelaron. A Jeremías lo salvó su fe, a Sedequías lo destruyó su temor. A Jeremías lo trataron con respeto, a Sedequías lo trataron con desprecio. Jeremías se preocupaba por su pueblo, Sedequías se preocupaba por él mismo.

Jeremías 39:14  enviaron entonces a traer a Jeremías del patio de la cárcel, y lo entregaron a Gedalías hijo de Ahicam[l] hijo de Safán, para que lo llevara a casa.[m] Y habitó en medio del pueblo.

Gedalías hijo de Ahicam

Jeremías 39:15  Dios promete librar a Ebed-melec Estando preso Jeremías en el patio de la cárcel,[n] le vino palabra de Jehová, diciendo:

Jeremías 39:16  «Ve, habla a Ebed-melec, el etíope,[ñ] y dile: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Yo traigo mis palabras sobre esta ciudad para mal y no para bien. Y esto sucederá en aquel día en presencia tuya.

Deja una respuesta

Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

Comparte en tus Redes Favoritas

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Sermones

Ilustraciones

Estudia La Biblia

Pide información sobre Nuestra Alianza

Al enviar esta solicitud aceptas los Términos y Condiciones de ACPI PR