Fuga de Jonás: Dios le dijo a Jonás que fuera a Nínive, la capital del Imperio Asirio. Muchos de los coterráneos de Jonás sufrieron las atrocidades de los crueles asirios. Al lugar donde menos quería ir Jonás en un viaje misionero era a Nínive. Por eso se fue en otra dirección. Tomó un barco en Jope que se dirigía a Tarsis. Pero Jonás no pudo escapar de Dios.
Jonás sabía que había desobedecido y que la tormenta era por culpa suya, pero no dijo nada hasta que los marineros echaron suerte y la suerte cayó sobre él. Entonces estuvo dispuesto a perder la vida para salvar a los marineros, aunque no había querido hacer lo mismo por la gente de Nínive. Jonás odiaba tanto a los asirios que había perdido toda perspectiva.
Jonás 1:13 Y aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra ellos.
El nerviosismo de los marineros indica que temían al Dios de Jonás.
Al tratar de salvarle la vida a Jonás, aquellos marineros paganos demostraron tener más compasión que Jonás, porque este no quería anunciar a los ninivitas el castigo que Dios iba a imponerles. Los cristianos debemos avergonzarnos cada vez que un incrédulo muestra más compasión que nosotros. Dios quiere que nos preocupemos de todas las personas, sean salvas o no.
Jonás 1:14 Entonces clamaron a Jehová y dijeron: Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Jehová, has hecho como has querido.
Jonás 1:15 Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor.
Los marineros oran al Dios de Jonás para que éste les perdonara su acción de lanzarlo al mar , temiendo ser responsabilizados de su muerte.
Jonás 1:16 Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos.
Se hacía sacrificio a bordo si había animales disponibles; de lo contrario, lo realizaban al regresar a tierra. La significación de su sacrificio y el contenido de sus votos no se revelan. Es posible que simplemente hubiesen añadido a Jehová a la lista de sus dioses.
Jonás desobedeció a Dios. En su huida, se detuvo y se sometió a Dios. Entonces la tripulación de la nave adoró a Dios porque vieron que la tormenta amainaba. Dios puede utilizar hasta nuestros errores para que otros le conozcan. Puede ser doloroso, pero reconocer nuestros pecados puede ser un tremendo ejemplo a los que no conocen a Dios. Es triste que aquellos marineros paganos hicieron lo que la nación de Israel entera no hizo: oraron y prometieron servir a Dios.
Jonás 1:17 Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.
Jehová tenía preparado : Indica que Dios estaba en el control de la situación. El gran pez hizo simplemente lo que se le dijo que hiciera. Se trata de un milagro cuyos detalles no se revelan. No sabemos si el pez fue especialmente creado o si era una ballena modificada; tampoco sabemos cómo pudo Jonás respirar en su vientre durante 72 horas. Dios decidió que permaneciera allí tres días y tres noches porque éste era el lapso que alguien necesitaba, según los antiguos, para regresar del Seol. Por lo tanto, el regreso de Jonás debe haber representado una vuelta milagrosa de la muerte.
Jesús confirma la veracidad de este acontecimiento del AT y usa el incidente para referirse al tiempo que él permanecería «en el corazón de la tierra» antes de resucitar.
Muchos han tratado de decir que este relato es ficción, pero la Biblia no lo presenta ni como un sueño ni como una leyenda. No echemos a un lado este milagro como si uno pudiera escoger en qué milagro de la Biblia creer y en cual no. Una actitud así nos llevaría a poner en duda cualquier parte de la Biblia y a perder confianza en que la Biblia es la fidedigna Palabra de Dios. La experiencia de Jonás la usó Cristo como ilustración de su muerte y resurreción.
