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Jueces 15: Sansón derrota a los filisteos en Lehi

Jueces 15:1 Aconteció después de algún tiempo, que en los días de la siega del trigo Sansón visitó a su mujer con un cabrito, diciendo: Entraré a mi mujer en el aposento. Mas el padre de ella no lo dejó entrar.

En los días de la siega del trigo : Ello ocurría en mayo. Cabrito : En la Arabia actual, este es el tipo de regalo que el esposo acostumbra a traerle a la mujer, a que está ligado por un vínculo como este, cuando la visita.

La respuesta que da Sansón en 15.11 nos relata la historia de este capítulo: «Yo les he hecho como ellos me hicieron». La venganza es un monstruo incontrolable. Cada acto vengativo trae otro. Es un bumerán que no puede lanzarse sin que el lanzador pague el precio. El ciclo de la venganza solo lo puede detener el perdón.

Jueces 15:2 Y dijo el padre de ella: Me persuadí de que la aborrecías, y la di a tu compañero. Mas su hermana menor, ¿no es más hermosa que ella? Tómala, pues, en su lugar.

La aborrecías : La palabra «aborrecer» era un término que tenía un significado especial en los casos de divorcio. Cuando Sansón regresó a casa de sus padres, su suegro pensó que se había divorciado de su hija.

Jueces 15:3 Entonces le dijo Sansón: Sin culpa seré esta vez respecto de los filisteos, si mal les hiciere.

Jueces 15:4 Y fue Sansón y cazó trescientas zorras, y tomó teas, y juntó cola con cola, y puso una tea entre cada dos colas.

Zorras : Esta palabra puede también referirse a «chacales» en lengua hebrea. Los chacales eran más abundantes en Palestina. Se mueven en parejas y pueden ser cazados más fácilmente que las zorras.

Jueces 15:5 Después, encendiendo las teas, soltó las zorras en los sembrados de los filisteos, y quemó las mieses amontonadas y en pie, viñas y olivares.

Jueces 15:6 Y dijeron los filisteos: ¿Quién hizo esto? Y les contestaron: Sansón, el yerno del timnateo, porque le quitó su mujer y la dio a su compañero. Y vinieron los filisteos y la quemaron a ella y a su padre.

Jueces 15:7 Entonces Sansón les dijo: Ya que así habéis hecho, juro que me vengaré de vosotros, y después desistiré.

Jueces 15:8 Y los hirió cadera y muslo con gran mortandad; y descendió y habitó en la cueva de la peña de Etam.

Cadera y muslo : El significado de esta expresión es incierto. Puede que haya sido una expresión militar o un término utilizado como metáfora para aludir a un ataque traicionero. La peña de Etam : «Etam» significa «lugar de las aves de presa». Su localización no se conoce.

Sansón derrota a los filisteos en Lehi

Jueces 15:9 Entonces los filisteos subieron y acamparon en Judá, y se extendieron por Lehi.

Lehi : Este lugar, cuyo nombre significa «hueso de la quijada», estaba probablemente situado en la región de Bet-sames.

Jueces 15:10 Y los varones de Judá les dijeron: ¿Por qué habéis subido contra nosotros? Y ellos respondieron: A prender a Sansón hemos subido, para hacerle como él nos ha hecho.

Jueces 15:11 Y vinieron tres mil hombres de Judá a la cueva de la peña de Etam, y dijeron a Sansón: ¿No sabes tú que los filisteos dominan sobre nosotros? ¿Por qué nos has hecho esto? Y él les respondió: Yo les he hecho como ellos me hicieron.

Jueces 15:12 Ellos entonces le dijeron: Nosotros hemos venido para prenderte y entregarte en mano de los filisteos. Y Sansón les respondió: Juradme que vosotros no me mataréis.

Jueces 15:13 Y ellos le respondieron, diciendo: No; solamente te prenderemos, y te entregaremos en sus manos; mas no te mataremos. Entonces le ataron con dos cuerdas nuevas, y le hicieron venir de la peña.

Jueces 15:14 Y así que vino hasta Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el Espíritu de Jehová vino sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos.

El Espíritu de Jehová le dio a Sansón una fuerza sobrenatural para poder salvarse de las manos de los filisteos. Véase la introducción de Jueces: «El Espíritu Santo en acción».

La fuerza de Jehová vino a Sansón, pero este en su arrogancia solo vio su propia fuerza. «Con la quijada de un asno maté a mil hombres» dijo, y luego pidió a Dios que lo refrescara por sus hazañas. La arrogancia logra que nos atribuyamos la gloria por las cosas que hicimos exclusivamente con el poder de Dios.

Jueces 15:15 Y hallando una quijada de asno fresca aún, extendió la mano y la tomó, y mató con ella a mil hombres.

Quijada de asno fresca : Sansón violaba de nuevo su voto de nazareo al tocar parte de un animal muerto.

Jueces 15:16 Entonces Sansón dijo: Con la quijada de un asno, un montón, dos montones; Con la quijada de un asno maté a mil hombres. m

Jueces 15:17 Y acabando de hablar, arrojó de su mano la quijada, y llamó a aquel lugar Ramat-lehi.[a]

Jueces 15:18 Y teniendo gran sed, clamó luego a Jehová, y dijo: Tú has dado esta grande salvación por mano de tu siervo; ¿y moriré yo ahora de sed, y caeré en mano de los incircuncisos?

Sansón estaba exhausto tanto física como emocionalmente. Después de una gran victoria personal, su actitud pronto decayó hasta la autocompasión: «¿Y moriré yo ahora de sed?» Desde el punto de vista emocional, somos más vulnerables después de un gran esfuerzo o cuando nos enfrentamos a necesidades físicas reales. A las grandes hazañas siempre le sigue una severa depresión, así que no se sorprenda si usted se siente consumido después de una victoria personal.

Durante estos momentos de vulnerabilidad, evada la tentación de pensar que Dios le debe algo por sus esfuerzos. Fue su fuerza la que le dio la victoria. Concéntrese en mantener sus actitudes, acciones y palabras enfocadas en Dios y no en usted.

Jueces 15:19 Entonces abrió Dios la cuenca que hay en Lehi; y salió de allí agua, y él bebió, y recobró su espíritu, y se reanimó. Por esto llamó el nombre de aquel lugar, En-hacore,[b] el cual está en Lehi, hasta hoy.

En – hacore significa «manantial del que llama». Era un manantial que se hallaba en Lehi.

Jueces 15:20 Y juzgó a Israel en los días de los filisteos veinte años.

Y juzgó a Israel : El período de Sansón representó sólo una victoria que quebró la dominación filistea sobre los israelitas.

parecer, a Sansón le propusieron la judicatura de Israel después de esta victoria sobre los filisteos.

Luchas ocasionadas por el divorcio

Interpretando la acción de Sansón como un divorcio, el suegro casó a su hija con otro. Cuando Sansón por fin regresó para consumar su matrimonio, se sintió traicionado al enterarse que su mujer ya era esposa del filisteo nombrado por los de Timnat como “amigo del esposo”. Quizás Sansón llevó el cabrito como un regalo de reconciliación. O tal vez en la clase de matrimonio que había contraído la esposa vivía en casa de su padre y el esposo pagaba los derechos conyugales en cada visita.

La siega del trigo se realizaba en mayo y junio.

El padre ofrece a su hija menor para aplacar la ira del hombre fuerte que ya ha matado a treinta filisteos. Sin embargo, Sansón ahora busca solamente lo que él considera una venganza justificada. Toma una medida “guerrillera”, quemando de forma insólita no sólo el trigo que los filisteos estaban cosechando, sino también sus viñas y olivares. La palabra traducida zorras también puede referirse a chacales. La zorra es solitaria, evita a los hombres, y no es muy común en Israel, mientras los chacales siempre han sido numerosos, andan en manadas y se atrapan más fácilmente. Los cultivos se quemarían rápidamente, ya que era la época seca del año.

Sansón actúa por motivos egoístas. Sin embargo, por medio de su venganza, Jehová toma otro paso en el inicio de la liberación de su pueblo.

La venganza de Sansón provoca una represalia. Los filisteos dan quema por quema, pero creen que la destrucción de bienes merece la muerte. Esta desvalorización de la vida humana se halla también en el Código de Hamurabi, pero no en la ley bíblica.

A la esposa de Sansón le alcanza la misma muerte que ella quiso evitar traicionando a Sansón. No le podría haber ido peor si hubiera confiado desde el inicio en la protección de su marido. De nuevo la justicia de Jehová se manifiesta aun entre los pueblos que no lo adoran.

La represalia filistea genera otro ciclo de venganza. Una traducción lit. de la última oración es “¡ciertamente me vengaré de vosotros, y después desistiré!” Sansón ingenuamente cree que los filisteos permitirán que el último acto de violencia sea de él. Jehová, obrando en forma encubierta pero soberana, tampoco permitirá que la lucha termine. Por medio del espíritu vengativo de Sansón y de los filisteos, inicia la liberación de su pueblo.

Sansón ataca a los filisteos que quemaron a su ex esposa, dejando un gran saldo de muertos y rompiendo de nuevo su voto de nazareo. Se retira a la peña de Etam, en Judá, tal vez cerca de la aldea de Etam en el sur de Judá o la Etam entre Belén y Tecoa.

La expresión traducida golpeó en el muslo y en la cadera es lit. “golpeó espinilla sobre muslo”. Este modismo tal vez signifique hiperbólicamente “desarticuló las piernas y las rearmó a la inversa”. O tal vez represente a las bajas filisteas como montones de huesos, donde la última oración es lit. “no sea que me golpee madre sobre hijos”). En esta matanza Sansón también es motivado únicamente por la venganza personal.

El círculo vicioso continúa. Los filisteos invaden a Judá para hacer a Sansón lo mismo que él había hecho contra ellos. Pero Sansón justifica sus acciones sobre la misma base. En realidad, ambos tienen culpa. La única manera de romper un círculo de venganzas y represalias es que una de las partes perdone a la otra. Ni Sansón ni los filisteos piensan en el perdón, y la inescrutable sabiduría de Jehová utiliza su terquedad para llevar a cabo su voluntad.

Los israelitas no reconocen que Jehová los está socorriendo a través de Sansón. ¡Qué contraste se ve entre el espíritu de Judá y su pasividad aquí! Lejos de defender a Sansón, lo acusan de causarles problemas y lo entregan atado a los filisteos. Sansón no es un Simón Bolívar, líder de un ejército de liberación, sino “un Rambo”, peleando a solas para obrar la justicia a su criterio. Ni Sansón ni los israelitas buscan la liberación, sino solamente Dios. ¡Cuán grande es la misericordia de Jehová para con su pueblo!

Los 3.000 de Judá prenden a Sansón solamente porque él lo permite. Primero les exige un juramento que no lo matarán. No quiere pelear contra sus hermanos israelitas.

Una cuerda vieja tal vez podría romperse con mucha fuerza, pero no una cuerda nueva, mucho menos las dos con que Sansón fue atado. Sin embargo, cuando el Espíritu “se lanzó” sobre Sansón, no le ofrecieron más resistencia que una mecha quemada. El verbo traducido se cayeron es lit. “se derritieron”. La facilidad con que Sansón se deshizo de las cuerdas habrá aterrorizado a los filisteos, contribuyendo a la victoria aplastante del israelita.

Como no tiene arma, Sansón toma una quijada de asno. El animal habría muerto el día anterior y todo, menos la quijada, habría sido consumido durante la noche por las hienas. La quijada del asno es tan dura y llena de dientes que es la única parte del cadáver que las hienas dejan. La quijada fresca era más pesada y menos frágil que si estuviera seca, pero contaminó de nuevo a Sansón.

¡Con la quijada Sansón mata a unos mil filisteos! Celebra esta increíble victoria con otro poemita.

Con una quijada de asno, un montón, dos montones; con una quijada de asno he matado a mil varones.

“Un montón, dos montones” probablemente fue la lectura original. La lectura en el texto de la RVApresupone una construcción gramatical poco usada en la poesía hebrea. En el heb. antiguo, sin vocales, las dos lecturas se escribirían de la misma manera. Sobre “un montón, dos montones”, donde “muchos montones” es lit. “montones, montones”.

El sentido de los montones no se aclara hasta el clímax, he matado a mil varones. El poemita se construye sobre un juego de palabras. En heb. “asno” y “montón” se escriben y se pronuncian de la misma manera, de modo que cuatro de las nueve palabras del poema son casi idénticas. El contacto con los montones de cadáveres es otra violación del nazareato de Sansón.

Brilla por su ausencia en el poema alguna alabanza a Jehová. Sansón se canta solamente a sí mismo y a su arma.

El nombre que pone al lugar tampoco honra a Dios, sino a la leji, “quijada”. A la vez hay un juego de palabras en heb. entre colina y arrojó. Tal vez el lugar se llamaba Leji desde antes, debido a alguna roca en forma de quijada. En ese caso, viendo la coincidencia entre el nombre del lugar y su arma, Sansón nombró una parte del lugar Ramatleji. Sin embargo, es también posible que el nombre Leji fue puesto al lugar para conmemorar el triunfo de Sansón con la quijada. El nombre Leji al inicio y al final enmarca este episodio.

Esta lucha tomó lugar durante la siega del trigo, época seca y de calor. Después del esfuerzo sobrehumano, Sansón queda deshidratado. En su debilidad, por fin reconoce que Jehová le dio la victoria y que su vida depende de él. Se pone a su servicio al identificarse como su siervo. Como Israel, Sansón no clama a Jehová hasta que se encuentra en un aprieto. De hecho, ésta es la primera vez que leemos que Sansón hable a Dios o acerca de él.

Así como Jehová responde al clamor de su pueblo con liberación inmerecida, también así salva al indigno Sansón. Le abre un manantial en la roca como también hizo para Israel. La palabra traducida hondonada es lit. “mortero”; se refiere aquí a una depresión circular en la roca como de un mortero. En el Néguev hoy hay varios lugares llamados “mortero”.

El nombre “Manantial del que clama”; ver la nota) no hace referencia directa a Jehová, sino a Sansón, pero de alguna manera preserva la memoria del socorro divino. Subraya la relevancia del clamor en la historia de Sansón y en las liberaciones a través del libro.

Tal vez este encuentro con Dios es lo que convirtió al joven irresponsable en gobernante. Aquí juzgó ha de significar «gobernó». En un sentido los 20 años fueron el “reposo” personal de Sansón, después del cual, igual como la nación, volverá a sus andadas.

La última frase del capítulo nos recuerda que Sansón solamente había comenzado a librar a Israel. Los 20 años de su gobierno han de corresponder a la segunda mitad de la opresión filistea, a menos que él haya nacido antes de la opresión. Su gobierno comenzaría después de los eventos y terminaría poco antes de la batalla de Mizpa.

Los frutos de la venganza

1. Fue ocasionada por el deseo sexual

2. Fue expresada con medios destructivos

1. Sansón busca hacerle daño a los filisteos.

2. Las zorras destruyeron la cosecha.

3. Resultó en consecuencias tristes.

1. La esposa y el suegro fueron quemados

2. Sansón tuvo que esconderse

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