Jueces 15:20 Y juzgó a Israel en los días de los filisteos veinte años.
Y juzgó a Israel : El período de Sansón representó sólo una victoria que quebró la dominación filistea sobre los israelitas.
parecer, a Sansón le propusieron la judicatura de Israel después de esta victoria sobre los filisteos.
Luchas ocasionadas por el divorcio
Interpretando la acción de Sansón como un divorcio, el suegro casó a su hija con otro. Cuando Sansón por fin regresó para consumar su matrimonio, se sintió traicionado al enterarse que su mujer ya era esposa del filisteo nombrado por los de Timnat como “amigo del esposo”. Quizás Sansón llevó el cabrito como un regalo de reconciliación. O tal vez en la clase de matrimonio que había contraído la esposa vivía en casa de su padre y el esposo pagaba los derechos conyugales en cada visita.
La siega del trigo se realizaba en mayo y junio.
El padre ofrece a su hija menor para aplacar la ira del hombre fuerte que ya ha matado a treinta filisteos. Sin embargo, Sansón ahora busca solamente lo que él considera una venganza justificada. Toma una medida “guerrillera”, quemando de forma insólita no sólo el trigo que los filisteos estaban cosechando, sino también sus viñas y olivares. La palabra traducida zorras también puede referirse a chacales. La zorra es solitaria, evita a los hombres, y no es muy común en Israel, mientras los chacales siempre han sido numerosos, andan en manadas y se atrapan más fácilmente. Los cultivos se quemarían rápidamente, ya que era la época seca del año.
Sansón actúa por motivos egoístas. Sin embargo, por medio de su venganza, Jehová toma otro paso en el inicio de la liberación de su pueblo.
La venganza de Sansón provoca una represalia. Los filisteos dan quema por quema, pero creen que la destrucción de bienes merece la muerte. Esta desvalorización de la vida humana se halla también en el Código de Hamurabi, pero no en la ley bíblica.
A la esposa de Sansón le alcanza la misma muerte que ella quiso evitar traicionando a Sansón. No le podría haber ido peor si hubiera confiado desde el inicio en la protección de su marido. De nuevo la justicia de Jehová se manifiesta aun entre los pueblos que no lo adoran.
La represalia filistea genera otro ciclo de venganza. Una traducción lit. de la última oración es “¡ciertamente me vengaré de vosotros, y después desistiré!” Sansón ingenuamente cree que los filisteos permitirán que el último acto de violencia sea de él. Jehová, obrando en forma encubierta pero soberana, tampoco permitirá que la lucha termine. Por medio del espíritu vengativo de Sansón y de los filisteos, inicia la liberación de su pueblo.
Sansón ataca a los filisteos que quemaron a su ex esposa, dejando un gran saldo de muertos y rompiendo de nuevo su voto de nazareo. Se retira a la peña de Etam, en Judá, tal vez cerca de la aldea de Etam en el sur de Judá o la Etam entre Belén y Tecoa.
La expresión traducida golpeó en el muslo y en la cadera es lit. “golpeó espinilla sobre muslo”. Este modismo tal vez signifique hiperbólicamente “desarticuló las piernas y las rearmó a la inversa”. O tal vez represente a las bajas filisteas como montones de huesos, donde la última oración es lit. “no sea que me golpee madre sobre hijos”). En esta matanza Sansón también es motivado únicamente por la venganza personal.
El círculo vicioso continúa. Los filisteos invaden a Judá para hacer a Sansón lo mismo que él había hecho contra ellos. Pero Sansón justifica sus acciones sobre la misma base. En realidad, ambos tienen culpa. La única manera de romper un círculo de venganzas y represalias es que una de las partes perdone a la otra. Ni Sansón ni los filisteos piensan en el perdón, y la inescrutable sabiduría de Jehová utiliza su terquedad para llevar a cabo su voluntad.
