(3) Las prácticas sexuales del culto cananeo eran llamativas. Los cananeos creían que al juntarse con las prostitutas sagradas hacían que Baal se juntara con Astarte. Cuando Baal fertilizaba a Astarte, también fertilizaba a la tierra, enviando lluvia sobre ella.
Cuadro de deshonor
Se presenta un cuadro de desolación espiritual. El celo por Dios se ha disipado, el culto a Jehová se ha disipa
do, los sacrificios de animales han desaparecido y los versículos an la impresión de que todo el mundo está muy interesado en su prosperidad material. Sin ninguna duda ese era uno de los propósitos de ir tras los baales, ya que Baal era también el dios de la prosperidad económica. Estos versículos son un cuadro de deshonor a Jehová Dios.
Opresión.
La infidelidad de Israel enoja a Jehová. Como ellos hicieron lo malo ante sus ojos, su mano estaba contra ellos para mal. ¡Jehová es opresor de su pueblo! Los entrega en manos de los opresores. Jueces no pasa por alto el pecado de los opresores. Sin embargo, resalta más que la opresión a Israel se debe a su propio pecado.
Puesto que Israel no reconocía a Jehová como Dios de la agricultura, él los entregaba a sus enemigos para que se dieran cuenta de su necesidad del Dios guerrero. Aun esta entrega era una manifestación de su fidelidad al pacto con Israel, porque les había jurado que si le desobedecían les castigaría. «Salían» aquí significa «salían a la guerra».
Liberación.
El mismo Jehová que entregaba a Israel a los saqueadores y enemigos también lo libraba de los saqueadores y enemigos a través de los jueces que levantaba. Sobre el verbo “librar”, ver la exposición. Sobre el papel de los jueces, ver “Título y ubicación histórica” en la «Introducción».
Lo que convertía a Jehová de opresor en libertador eran los gemidos de su pueblo. Le hacían recordar su pacto inquebrantable con los patriarcas. A la luz de la prominencia del clamor de Israel en el ciclo de opresión y liberación en las historias de los jueces, es sorprendente que aquí el resumen introductorio de dicho ciclo no mencione el clamor, sino solamente los gemidos. El libro revelará que el amor de Jehová es tan grande que libera a su pueblo aun cuando no clama a él.
Reincidencia
Implica que a causa de la liberación el pueblo en alguna medida volvía a Jehová. No obstante, el cambio no era radical, y después de cada crisis Israel abandonaba de nuevo a su Dios. Se portaba con Jehová como una esposa infiel. Cada apostasía era peor que la anterior, de suerte que el ciclo de apostasía, opresión y liberación se convirtió en un espiral descendente.Implica que los jueces eran portavoces de los mandamientos divinos.
Heredando la fe Causa tristeza encontrar personas a quienes se les predica el evangelio y cuentan su historia. Algunas de ellas nacieron y se criaron en hogares cristianos. Otras son hijos de pastores evangélicos, pero afirman que no han nacido de nuevo. Parece que todo aquello que se procuró enseñar en la casa en su niñez no tuvo buen efecto en ellos.
La última frase del v. 10 debe llamar la atención y grabarse en la mente de los padres cristianos que todavía tienen hijos pequeños.
Esto pasa casi siempre cuando dejamos que la educación cristiana o la guía espiritual quede en manos de la iglesia, del pastor o de los maestros de la Escuela Dominical. Los padres cristianos deben tener siempre presente que Dios no le ha encargado a la iglesia la vida de sus hijos sino a los padres.
Algo hermoso que nos enseña la historia de Israel como un todo es que históricamente el temor a Jehová fue conservado a través de siglos de cautiverio y de opresión, porque el pueblo de Israel regresó a las enseñanzas bíblicas y las compartieron con sus hijos.
Los pueblos que Jehová dejó
Así como en la primera parte principal del prólogo, el clímax de la segunda parte es una declaración divina de juicio. En el Pacto Mosaico Jehová había prometido expulsar a los pueblos de Canaán. Sin embargo, esta promesa era condicionada a la obediencia de Israel. Ya que su pueblo ha violado el pacto a través de su apostasía repetida y obstinada, Jehová ahora pone en pleno efecto lo que había anunciado: deja de expulsar a los cananeos.
