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Jueces 3: Naciones que fueron dejadas para probar a Israel

Jue 3:1 Estas, pues, son las naciones que dejó Jehová para probar con ellas a Israel, a todos aquellos que no habían conocido todas las guerras de Canaán;

Jue 3:2 solamente para que el linaje de los hijos de Israel conociese la guerra, para que la enseñasen a los que antes no la habían conocido:

El Señor dejó que otros pueblos permanecieran en Canaán, no sólo para probar a los hijos de Israel, sino también para enseñarles cómo librar una batalla. El Señor quería que aprendieran a obtener la victoria apoyándose en él.

Jue 3:3 los cinco príncipes de los filisteos, todos los cananeos, los sidonios, y los heveos que habitaban en el monte Líbano, desde el monte de Baal-hermón hasta llegar a Hamat.

Los cinco príncipes de los filisteos : Los filisteos estaban organizados en una confederación y ocupaban las ciudades de Asdod, Ascalón, Ecrón, Gat y Gaza, en la costa sur de Palestina. Los sidonios eran fenicios que vivían en Sidón, una prominente ciudad en la llanura costera del norte de Palestina. A los heveos se les identifica con los habitantes de las montañas del Líbano, al norte de Palestina. El monte de Baal – hermón era probablemente el monte Hermón.

Jue 3:4 Y fueron para probar con ellos a Israel, para saber si obedecerían a los mandamientos de Jehová, que él había dado a sus padres por mano de Moisés.

Sabemos por el capítulo 1 que estas naciones enemigas permanecían aun en la tierra porque los israelitas no habían obedecido a Dios y no las habían expulsado. Ahora Dios permitiría que los enemigos permanecieran para «probar» a los israelitas, es decir, para darles una oportunidad de ejercitar fe y obediencia. Ahora la generación más joven que no había luchado en las grandes batallas de conquista había llegado a la mayoría de edad. Su trabajo era completar la conquista de la tierra. Todavía había muchos obstáculos que superar en su nueva patria. La manera en que manejaran estos obstáculos sería una prueba de su fe.

Quizá Dios haya dejado obstáculos en su vida -gente hostil, situaciones difíciles, problemas desconcertantes- para permitirle que desarrolle fe y obediencia.

Jue 3:5 Así los hijos de Israel habitaban entre los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos.

Jue 3:6 Y tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses.

La desobediencia y caída de los hijos de Israel se debió a tres factores: Vivían mezclados con otros pueblos, se emparentaban con ellos y servían a sus dioses.

Otoniel liberta a Israel de Cusan-risataim

Jue 3:7 Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de Jehová, y olvidaron a Jehová su Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de Asera.

Hicieron . . . lo malo ante los ojos de Jehová : Expresión que se repite a manera de introducción a los ciclos de acontecimientos que relata el libro de Jueces.

Los israelitas descubrieron que las relaciones afectaban su fe. Los hombres y las mujeres de las naciones vecinas eran atractivos para los israelitas. Pronto hubo matrimonios mixtos y los israelitas aceptaron a sus dioses paganos. Esto estaba claramente prohibido por Dios. Al aceptar a estos dioses en sus casas, los israelitas comenzaron gradualmente a aceptar las prácticas inmorales asociadas con ellos. La mayoría de los israelitas no tenían la intención de ser idólatras; solo añadieron los ídolos a la adoración a Dios. Pero no tardaron mucho en absorber el culto pagano.

Un peligro similar nos amenaza a nosotros. Queremos ser amigos de aquellos que no conocen a Dios, pero a través de esas amistades podemos llegar a vernos enredados en prácticas nocivas. Las amistades con los no creyentes son importantes, pero debemos aceptar a la gente sin comprometernos o adoptar sus patrones de conducta.

Baal era el dios más adorado por los cananeos. Casi siempre se lo representaba en forma de toro, simbolizando fuerza y fertilidad y era considerado el dios de la agricultura. Astarot era la consorte femenina de Baal, diosa madre del mar que era adorada mediante dos pilares de madera que se colocaban sustituyendo a árboles sagrados. En tiempos de hambruna, los cananeos creían que Baal estaba enojado con ellos y que retenía la lluvia como castigo. Los arqueólogos han descubierto muchos ídolos de Baal en Israel. Es difícil imaginarnos al pueblo de Israel cambiando la adoración de Dios por la adoración de ídolos de madera, piedra o hierro. Pero nosotros hacemos lo mismo cuando dejamos la adoración de Dios por otras actividades, pasatiempos o prioridades. Nuestros ídolos no están hechos de madera o de piedra, pero son igualmente pecaminosos.

Jue 3:8 Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a Cusan-risataim ocho años.

Cusan – risataim : En hebreo, «Cusan, la doble iniquidad».

Jue 3:9 Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb.

Clamaron los hijos de Israel a Jehová : Expresión que se repite en los ciclos del libro de Jueces.

Otoniel fue el primer juez de Israel. Leemos que él se ofreció como voluntario para dirigir un ataque contra una ciudad fortificada. Ahora tuvo que dirigir a la nación de regreso a Dios. Otoniel tenía una rica herencia espiritual. Su tío era Caleb, un hombre de una fe inconmovible en Dios. El liderazgo de Otoniel llevó al pueblo otra vez a Dios y los liberó de la opresión del rey de Aram, Naharaim. Pero después de su muerte, no pasó mucho tiempo para que los israelitas volvieran otra vez al estilo de vida cómodo pero pecaminoso de sus vecinos.

Jue 3:10 Y el Espíritu de Jehová vino sobre él, y juzgó a Israel, y salió a batalla, y Jehová entregó en su mano a Cusan-risataim rey de Siria, y prevaleció su mano contra Cusan-risataim.

El Espíritu de Jehová : Véase la introducción al libro de Jueces: «El Espíritu Santo en acción». Juzgó es aquí un vocablo que significa movilizar a Israel para la guerra santa.

Esta frase: «Y el Espíritu de Jehová vino sobre él», se dice también de Gedeón, de Jefté, de Sansón y de otros jueces de Israel. Expresa un aumento temporal y espontáneo de fuerza física, espiritual y mental. Este fue un acontecimiento sobrenatural y extraordinario para la tarea especial que tenían en ese momento. El Espíritu Santo se encuentra disponible para todos los creyentes hoy día, pero El vendrá sobre los creyentes de una manera extraordinaria para realizar tareas especiales. Deberíamos pedirle ayuda al Espíritu Santo en la medida que enfrentamos los problemas cotidianos, así como los grandes desafíos de la vida.

Jue 3:11 Y reposó la tierra cuarenta años; y murió Otoniel hijo de Cenaz.

Cuarenta años : Parece que abarcan el período de Otoniel.

Aod liberta a Israel de Moab

Jue 3:12 Volvieron los hijos de Israel a hacer lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová fortaleció a Eglón rey de Moab contra Israel, por cuanto habían hecho lo malo ante los ojos de Jehová.

Moab : Los moabitas eran descendientes de Lot. Vivían en el límite oriental del Mar Muerto.

Jue 3:13 Este juntó consigo a los hijos de Amón y de Amalec, y vino e hirió a Israel, y tomó la ciudad de las palmeras.

Amón : Los amonitas también descendían de Lot. Eran los vecinos nororientales de los moabitas. Amalec: Los amalecitas eran descendientes de Esaú. Habitaban en la península del Sinaí y el desierto de Neguev, en la Palestina meridional. La ciudad de las palmeras.

Los moabitas, amonitas y amalecitas eran tribus nómadas que vivían cerca la una de la otra, al este y sureste de Canaán. Estas tribus eran notables invasores que poseían grandes habilidades militares. Esta fue la primera ocasión en la que naciones fuera de Canaán atacaron a los israelitas en su propia tierra.

Jue 3:14 Y sirvieron los hijos de Israel a Eglón rey de los moabitas dieciocho años.

Jue 3:15 Y clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová les levantó un libertador, a Aod hijo de Gera, benjamita, el cual era zurdo. Y los hijos de Israel enviaron con él un presente a Eglón rey de Moab.

Benjamita : Irónicamente, Benjamín significa «Hijo de la mano derecha». Muchos benjamitas eran zurdos. Su condición de zurdo ayudó a Aod a matar a Eglón.

Aod es llamado el libertador. En el sentido más amplio, todos los jueces pueden ser vistos como un antecedente del perfecto Libertador, Cristo Jesús. Así como Aod libró a Israel de sus enemigos, Jesús nos libró del pecado, nuestro más grande enemigo.

Jue 3:16 Y Aod se había hecho un puñal de dos filos, de un codo de largo; y se lo ciñó debajo de sus vestidos a su lado derecho.

Esta sección principal ilustra el patrón recurrente de apostasía, opresión, arrepentimiento y liberación que exhibe la historia israelita en este período.

El puñal de Aod era más peligroso que una espada porque, debido a su tamaño, podía ocultarse. El codo era una medida lineal que equivalía a 45 cm.

Jue 3:17 Y entregó el presente a Eglón rey de Moab; y era Eglón hombre muy grueso.

Jue 3:18 Y luego que hubo entregado el presente, despidió a la gente que lo había traído.

Jue 3:19 Mas él se volvió desde los ídolos que están en Gilgal, y dijo: Rey, una palabra secreta tengo que decirte. El entonces dijo: Calla. Y salieron de delante de él todos los que con él estaban.

Gilgal : El lugar donde probablemente se sacaban las piedras con las cuales se modelaban los ídolos.

Jue 3:20 Y se le acercó Aod, estando él sentado solo en su sala de verano. Y Aod dijo: Tengo palabra de Dios para ti. El entonces se levantó de la silla.

Sala : Este aposento se construía sobre el techo plano de una casa y se beneficiaba del aire fresco en medio de los calores del verano.

Jue 3:21 Entonces alargó Aod su mano izquierda, y tomó el puñal de su lado derecho, y se lo metió por el vientre,

Jue 3:22 de tal manera que la empuñadura entró también tras la hoja, y la gordura cubrió la hoja, porque no sacó el puñal de su vientre; y salió el estiércol.

Jue 3:23 Y salió Aod al corredor, y cerró tras sí las puertas de la sala y las aseguró con el cerrojo.

Jue 3:24 Cuando él hubo salido, vinieron los siervos del rey, los cuales viendo las puertas de la sala cerradas, dijeron: Sin duda él cubre sus pies en la sala de verano.

él cubre sus pies : Puede que se refiera a que descansaba con los pies en alto. La frase en hebreo es oscura.

Jue 3:25 Y habiendo esperado hasta estar confusos, porque él no abría las puertas de la sala, tomaron la llave y abrieron; y he aquí su señor caído en tierra, muerto.

Confusos : Indica que no sabían qué hacer en aquella inesperada situación.

Jue 3:26 Mas entre tanto que ellos se detuvieron, Aod escapó, y pasando los ídolos, se puso a salvo en Seirat.

Jue 3:27 Y cuando había entrado, tocó el cuerno en el monte de Efraín, y los hijos de Israel descendieron con él del monte, y él iba delante de ellos.

Jue 3:28 Entonces él les dijo: Seguidme, porque Jehová ha entregado a vuestros enemigos los moabitas en vuestras manos. Y descendieron en pos de él, y tomaron los vados del Jordán a Moab, y no dejaron pasar a ninguno.

Jue 3:29 Y en aquel tiempo mataron de los moabitas como diez mil hombres, todos valientes y todos hombres de guerra; no escapó ninguno.

Jue 3:30 Así fue subyugado Moab aquel día bajo la mano de Israel; y reposó la tierra ochenta años.

Esta es una historia extraña, pero nos enseña que Dios nos puede utilizar tal como nos creó. El ser zurdo en los días de Aod era considerado una desventaja. Muchos de la tribu de Benjamín eran zurdos. Pero Dios usó la notoria debilidad de Aod para darle la victoria a Israel. Permita que Dios lo utilice así tal como es para llevar a cabo su obra.

Samgar liberta a Israel de los filisteos

Jue 3:31 Después de él fue Samgar hijo de Anat, el cual mató a seiscientos hombres de los filisteos con una aguijada de bueyes; y él también salvó a Israel.

Samgar : El primero de los seis jueces «menores». Hijo de Anat : Una expresión que identifica a Samgar con el pueblo de Bet-anat en Galilea. Aguijada de bueyes : Un largo madero con punta de metal usado por los campesinos para conducir los animales.

El matar a seiscientos filisteos con una aguijada de bueyes fue toda una hazaña. Una aguijada era una palo largo con un pedazo plano de hierro en un extremo y una punta filosa en el otro. La parte puntiaguda se usaba para dirigir al buey en los tiempos de labranza y el extremo plano se utilizaba para quitar el lodo del arado. Se han descubierto aguijadas antiguas de aproximadamente 2.50 m. En momentos de crisis podían ser fácilmente utilizadas como lanzas, como en el caso de Samgar. Las aguijadas se siguen utilizando en el Medio Oriente para dirigir a los bueyes.

Aod libera a Israel de Moab: Cuando el rey Eglón de Moab conquistó parte de Israel, estableció su trono en la ciudad de Jericó. Aod fue elegido para llevar allí el tributo de Israel. Después de hacerlo, Aod mató al rey Eglón y escapó a la región montañosa de Efraín. Desde allí, reunió un ejército para aislar a los moabitas que querían escapar a través del río Jordán.

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Siempre estaba presente la tentación de seguir a los dioses falsos por los beneficios inmediatos, por las sensaciones agradables, las reglas fáciles o la conveniencia. Pero los beneficios eran engañosos porque los dioses eran falsos. Adoramos a Dios porque El es el único Dios verdadero.

Enumeran las naciones dejadas. Los cinco jefes de los filisteos eran los gobernantes de las ciudades de Gaza, Asdod, Ascalón, Gat y Ecrón. Durante la conquista estas ciudades no estarían gobernadas por filisteos, quienes no llegaron a Canaán en números grandes hasta hacia 1190 a. de J.C. El autor aquí aplica a estas ciudades una expresión corriente en sus propios tiempos, así como hoy diríamos que Colón llegó a “América” en 1492, aunque Américo Vespucio ni conoció al nuevo mundo hasta 1499.

Todos los cananeos. Los sidonios eran no solamente los de Sidón, sino todos los fenicios, donde el rey de Tiro se llama “rey de los sidonios”. Habitaban la región costera desde Aco hacia el norte. Los heveos vivían al norte de Israel. Lebo-hamat podría ser una ciudad llamada Lebo en la región de Hamat, o bien puede significar “entrada al (valle donde está la ciudad de) Hamat”.

Presenta una lista de los principales grupos étnicos en Canaán. Sobre los cananeos como un grupo específico y los ferezeos,. Los heteos provenían de Asia Menor. Sobre los amorreos. Los jebuseos vivían en Jerusalén.

Los Jueces

Liberación a través de Otoniel

Apostasía y opresión

Después de resumir el período de los jueces, el autor ahora regresa a la generación siguiente de Josué. La apostasía se define primero en términos generales y luego más específicamente. Los israelitas actuaron como si hubieran olvidado que Jehová los había liberado de Egipto y les había dado Canaánx. Asera era otra diosa cananea. En Ugarit se le consideraba la esposa de El, el dios de más alto rango. Con respecto a los plurales Baales y Aseras.

Ahora hay un opresor específico, pero siempre es Jehová quien “vende” (traducción lit. del verbo vertido abandonó) a su pueblo al opresor. Como han optado por servir a otros dioses, los vende para servir a Cusán-risataim.

En el heb. Siria mesopotámica es lit. Aram Naharáyim. Tradicionalmente se ha interpretado como “Aram de los Dos Ríos” (ver RVR-1960 “Mesopotamia”), pero a la luz de las inscripciones egipcias ha de significar “Aram del Río”. Era una región junto a la parte superior del río Éufrates.

Cusán-risataim significa “Cusán de Doble Maldad”. A lo mejor el rey tenía un nombre o título que se pronunciaba de forma semejante, y los israelitas lo deformaron en son de escarnio, así como en otras épocas convirtieron Baal Zebul (“Baal, el Príncipe”) en Baal Zebub (“Baal de la Mosca”) y Antíoco Epífanes (“Antíoco, el dios manifiesto”) en Antíoco Epímanes (“Antíoco, el loco”). En heb. la rima “Cusán risatáyim, rey de Aram Naharáyim” haría aún más popular la parodia. El uso del nombre dos veces enmarca la narración de la liberación.

Ehud Hallamos la heroica hazaña de Ehud, quien salvó a Israel de servir a Eglón, rey de Moab. Éste los sometió durante 18 años porque Jehová se lo permitió.

Este Ehud era zurdo y después de su hazaña Israel gozó de 80 años de paz y prosperidad. Ese acto heroico puede parecer repugnante y odioso en nuestros días, pero no debemos usar los patrones del siglo XX para evaluar hechos de hace casi 3.000 años.

Clamor y liberación

El clamor por socorro convierte a Jehová de opresor a libertador. Implicaba algún grado de fe y arrepentimiento: fe que los podría librar Jehová (no Baal), y arrepentimiento por su apostasía. El clamor de Israel se repetirá; y Sansón clama.

Después de resumir la liberación, el autor la narra con más detalles. Es Jehová quien levanta a Otoniel, lo capacita mediante su Espíritu, y entrega en su mano a Cusán-risataim. Así como en todo el libro, Dios utiliza a un instrumento humano improbable —en este caso un hermano menor en una sociedad que daba importancia a la primogenitura— para salvar a su pueblo. La palabra menor también explica por qué Otoniel sobrevive la generación de Josué.

Aunque había sido un líder militar exitoso, Otoniel reconocía que el triunfo no dependía de su capacidad militar, sino del poder de Dios. Por lo tanto, antes de entrar en la batalla, juzgó a Israel. Como Samuel en otra época, convocaría al pueblo en asamblea solemne para confesar sus pecados delante de Dios. Solamente entonces logró la victoria que inauguró 40 años sin opresión.

Libertador y libró tienen la misma raíz que el nombre Josué (o, en su forma gr., Jesús). La raíz significa “librar, liberar, salvar”. La obra salvífica de Dios incluye la liberación política y socioeconómica. En Jueces la opresión es consecuencia del pecado de Israel. La liberación, entonces, es salvación de las consecuencias del pecado, e Israel la recibe cuando clama a Dios en fe. De igual manera Dios hoy ofrece liberación al arrepentido que confía en Cristo. En alguna medida ha de experimentar liberación socioeconómica durante esta vida, pero la liberación de toda opresión tendrá lugar cuando Cristo establezca su reino sobre la tierra, y aún más cuando la morada de Dios se haga presente en la nueva tierra.

La narración acerca de Otoniel es escueta. Da un modelo de lo que un juez de Israel debe ser y hacer, y servirá como una pauta para evaluar a los demás jueces.

Liberación a través de Ehud

Apostasía y opresión

De nuevo la opresión viene por la acción de Jehová. Dios usa a naciones paganas para disciplinar a su pueblo, aunque ellas no lo reconocen y son culpables de la violencia que cometen contra Israel.

El opresor humano fue el rey de Moab, en alianza con los amonitas y los amalequitas. Moab quedaba al oriente del mar Muerto, los amonitas al noreste de Moab, y los amalequitas al sur de Moab y de Israel. Los amalequitas eran enemigos acérrimos de Israel.

Los invasores atacaron desde el oriente, cruzando el Jordán y tomando Jericó, a 8 km. del río. La evidencia bíblica y arqueológica indica que durante este período Jericó no era una ciudad amurallada; en estos textos “reedificar” parece significar “edificar los muros”, pero que tampoco era totalmente abandonada. Desde esta base de operaciones, Eglón controló el sur del valle de Jordán (la parte más fértil de la tierra y una importante ruta a la costa, y dominó a los israelitas por 18 años.

Clamor y liberación

De nuevo, en respuesta al clamor Jehová se convierte de opresor en libertador. Hijo de Gera (3:15) ha de significar “descendiente de Gera”, nieto de Benjamín, aunque es posible que el padre de Ehud también se haya llamado Gera. Benjamín significa “hijo de la mano derecha”, y la expresión traducida zurdo es lit. “impedido de la mano derecha”. ¡El libertador, de la tribu del hijo de la mano derecha, es “impedido” de la mano derecha! Con este juego de palabras el autor introduce una serie de referencias a la mano. Así llama la atención a que Jehová dio la liberación mediante lo que en esa sociedad se consideraba una debilidad o defecto: el ser zurdo. Los juegos de palabras continúan: con Ehud (lit., “en su mano”) los israelitas enviaron «un presente» a Eglón. En el plano superficial, esta oración solamente significa que Ehud encabezó la delegación que llevó un tributo (ver la nota; la misma palabra heb. está traducida “tributo” al rey de Moab. El tributo consistiría en productos agrícolas y pastoriles. Sin embargo, había otro “regalo” muy distinto que Ehud entregaría en su mano.

Ese regalo era un puñal de doble filo. El Talmud opina que un gomed era la medida del antebrazo con la mano cerrada. El autor de nuevo alude a la mano con la frase su muslo derecho (lit., “el muslo de su mano derecha”). Allí, escondida debajo de la ropa, la daga podría ser sacada rápido por el zurdo. Si los guardias moabitas cachearan a los miembros de la delegación israelita, prestarían más atención al muslo izquierdo, donde normalmente estaban ceñidas las armas blancas.

El autor interrumpe la narración para describir a Eglón, cuyo nombre significa “ternero”, como muy obeso. Engordado del tributo de Israel, es un ternero listo para la matanza.

Habiendo entregado el tributo, Ehud encaminó de regreso a los portadores hasta cerca de Gilgal. Algunos creen que los ídolos son las doce piedras que Josué erigió en Gilgal, pero la palabra heb. se refiere a imágenes de talla. Los ídolos demarcaban la frontera entre el territorio controlado por Moab (el valle del Jordán) y el territorio donde el israelita estaría a salvo entre su propio pueblo (la región montañosa). Representarían a los dioses moabitas, anunciando que éstos ejercían dominio sobre Israel. De manera que la ocupación moabita constituía una afrenta a Jehová. La referencia a los ídolos aquí pone un marco literario alrededor de la “misión imposible” de Ehud.

Ridiculizan al obeso opresor quien, como sus siervos, torpemente cae en la trampa del libertador israelita.

Ehud regresa a Jericó para decir al rey que le tiene un mensaje secreto. Eglón tal vez esperaba algún secreto militar de su vasallo leal; Ehud le había llevado tributo, y acaba de dirigirse a él como rey. Codicioso del secreto así como lo ha sido del tributo de Israel, despide a sus siervos (la frase traducida los que estaban con él es un modismo por “sus siervos”). En efecto Ehud tenía un secreto, y conforme a la orden del rey lo entregaría calladamente.

Ahora Ehud y Eglón están solos en la sala de verano, lit. “el aposento alto de frescura”. Era un cuarto sobre la azotea, donde el viento refrescaba el ambiente. En el clima cálido de Jericó el rey envuelto en grasa pasaría cuanto tiempo podía en esta sala. El texto señala que era un lugar privado para él. Ehud aumenta el elemento de misterio al decir que el mensaje secreto es de Dios (como Eglón es pagano, Ehud dice Dios en vez de “Jehová”). Por reverencia y emoción el rey se levanta de su trono (el significado del vocablo traducido silla), acercando su abdomen a Ehud.

Ehud entrega el mensaje de Dios (las palabras de Ehud, como su puñal, son de “doble filo”) con la mano izquierda. Cuando extendió la mano a su muslo derecho, al rey no se le ocurriría que de allí saldría un arma blanca, ya que la espada normalmente se sacaba con la mano derecha del muslo izquierdo. El grueso Eglón presentaba un blanco fácil y lento, y el puñal de doble filo quedó totalmente escondido en su vientre, de manera que la gordura de Eglón ocultó el “mensaje secreto”. El significado de la última oración es incierto. Otra posibilidad de traducción es “y salió el estiércol”.

La sintaxis heb. indica que apenas ha salido Ehud cuando los siervos, despedidos, regresan. Encontrando las puertas con cerrojo, deducen que Ehud está ocupado en el retrete. El hedor resultante del relajamiento del esfínter anal en el momento de la muerte de Eglón fortalecería esa suposición. Por supuesto, no querían molestar al rey en un momento tan privado. Cuando por fin abrieron las puertas, ¡cuál fue su sorpresa al hallarlo muerto! Entre tanto, su demora había permitido a Ehud escaparse del territorio controlado por Moab. Su escapatoria sería facilitada porque la ciudad no era amurallada. Seirat estaría en la región montañosa de Efraín.

Algunos estudiosos critican la “ética primitiva” de Ehud, por su engaño y asesinato. La Biblia no comparte esta crítica. Más bien pinta a Ehud como un osado “agente secreto”, usado por Dios para una “misión imposible”. A todas luces esta guerra de liberación cuenta con la aprobación divina, y la guerra se hace engañando y matando al enemigo.

Nota del Editor: El problema ético de por medio es complicado. Varios comentaristas opinan en forma diferente a la expresada aquí, y afirman que Dios no aprueba los métodos descritos en el texto; el texto bíblico solo se limita a relatar lo sucedido, sin dar juicios de valor

Ehud tocó la corneta, de cuerno de carnero, para convocar a los israelitas para la batalla. En el período de los jueces Israel no tenía tropas profesionales. Sus hombres, principalmente campesinos, respondían a las crisis bélicas con las armas que tenían a la mano: espadas, lanzas, arcos y hondas. En esta ocasión los “hijos de Israel” que responden al llamado provienen de la región montañosa de Efraín, la sección de la cordillera central del país que se extiende desde la frontera meridional de Benjamín (el valle de Sorec) hasta el límite septentrional de Manasés (el valle de Jezreel). La mayoría sería, como su líder, de Benjamín, la tribu más afectada por la incursión moabita.

Ehud reconoce que es Jehová quien le ha dado éxito. Asegura a los israelitas que también ha entregado al ejército moabita en su mano. Sobre el tiempo pasado ha entregado. En la antigüedad el rey se consideraba como virrey del dios, y su muerte en batalla frecuentemente provocaba la desbandada de su ejército. Por la muerte de Eglón Jehová siembra pánico entre el enemigo, quien huye en desorden hacia el Jordán. Los israelitas solamente tienen que tomar los vados del Jordán, evitando así que los moabitas se retiren a su país.

La frase heb. robustos y valientes encierra otro juego de palabras, ya que también puede traducirse “gordos y ricos”. Así como su rey, los soldados moabitas se habían engordado y enriquecido a expensas de Israel y para la matanza.

La historia concluye con una alusión más a la mano. Esta batalla rompe súbitamente el dominio moabita e inicia el reposo más largo en el libro. Posiblemente la liberación por Samgar haya contribuido a la prolongación de este período.

La moral de las atrocidades de parte de los líderes de Israel

Cuando leemos el libro de los Jueces nos impresionan los actos tan sanguinarios que cometieron los líderes. En este pasaje tenemos el caso de Ehud, quien apuñaló a Eglón, rey de Moab, enterrando un puñal en su vientre, hasta que salió por su espalda. En el capítulo 4 tenemos el caso de Jael, quien asesinó a Sísara, clavando una estaca en su sien. Podemos decir lo siguiente en cuanto a estas dificultades:

1. Era una época de oscuridad moral. Aunque habían recibido los Diez Mandamientos por medio de Moisés, no los habían implementado personal ni nacionalmente.

2. La venganza reinó; “ojo por ojo” fue la norma para esa época. Posteriormente, Jesús nos enseña a perdonar a los enemigos.

3. Sus prácticas les protegieron de la aniquilación. Seguramente los enemigos habrían obrado en formas más bárbaras.

4. Dios utiliza a los instrumentos humanos, con sus cualidades buenas y malas, para llevar a cabo su propósito final.

5. La Biblia presenta la vida tal como era, sin tratar de cubrir las atrocidades.

Sin embargo, tenemos que condenar los actos y reconocer que no obraron de acuerdo con las normas establecidas por Dios. Aún hoy en día esperamos la implementación de los ideales que Jesús nos dio.

Liberación a través de Samgar

Hay varias similitudes entre las historias de Ehud y Samgar:

(1) ambos libran a Israel del opresor

(2) a través de una proeza individual espectacular y

(3) un medio inesperado.

No se menciona opresión, apostasía ni clamor. Quizás los filisteos solo amenazaron a los israelitas. Samgar viviría durante el reposo iniciado por Ehud en el sur de Israel y la opresión por Jabín en el norte. Posiblemente la llegada de los filisteos en números grandes a Canaán (hacia 1190 a. de J.C.) no había sucedido todavía. Samgar, entonces, lucharía contra el grupo pequeño de filisteos que había vivido en la costa sur del mar Mediterráneo desde hace siglos.

Samgar no es nombre heb. Se cree que es horeo, ya que el nombre horeo Simiqari se halla repetidas veces en los textos de Nuzi. En las Cartas de Amarna muchos nombres horeos aparecen entre la clase aristocrática de Canaán.

Hijo de Anat parecería significar que el padre de Samgar fue Anat. Sin embargo, como una diosa cananea de carácter violento se llamaba Anat, entonces hijo de Anat podría significar “miembro de la clase militar”. Por otro lado, implica que los hijos de Anat fueron un grupo étnico. Samgar probablemente se había convertido a Jehová, aunque no es imposible que un pagano librara a Israel. Ciro, rey de Persia, se presenta como pastor de Jehová en Isaías, y el libertador de Israel probablemente fue Adad-nirari, rey de Asiria.

La aguijada sería una vara de unos dos metros de largo y con punta metálica. La victoria no depende del arma, sino del poder divino.

Algunos opinan que Samgar mató a los filisteos uno por uno a través de un período de tiempo. Sin embargo, para eso Samgar habría buscado una mejor arma.

Los 600 serían una unidad militar. Parece imposible que Samgar saliera airoso en un conflicto con tantos enemigos; sin embargo, es precisamente lo increíble de la hazaña lo que el autor quiere resaltar. Con Dios no hay imposibles. La proeza de Samgar se asemeja a la de Sansón, la matanza de un número grande de filisteos con un arma improvisada e improbable.

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