Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Jueces 20: La guerra contra Benjamín

A estas alturas los benjamitas claramente estaban derrotados. Habían perdido más de dos tercios de sus efectivos. Sin embargo, los israelitas mataron a otros 7.000 en su huida hacia la peña de Rimón. El verbo traducido fueron muertos es lit. “los rebuscaron”; compara la matanza de los últimos benjamitas a la recogida de los últimos frutos después de la cosecha. Gidom es un sitio desconocido, pero la peña de Rimón generalmente se identifica con una elevación a 9 km. al nordeste de Gabaa.

Los 18.000 muertos, más los 5.000, más los 2.000 suman un total de 25.000. Del ejército original de más de 26.000 solamente 600 llegaron a las cuevas de la peña de Rimón. La diferencia entre la cifra de 26.000 más los habitantes de Gabaa y la suma de 25.600 probablemente se debe a las bajas que Benjamín sufrió en las primeras dos batallas.
Habiendo aniquilado a casi todos los milicianos de Benjamín, los israelitas todavía no detuvieron su mano. Tan airados estaban por la resistencia benjamita y por las 40.000 bajas israelitas, que destruyeron todas las ciudades de Benjamín y mataron todo lo que vivía en ellas. Aun en esta “guerra justa” que contaba con el aval de Jehová, los combatientes se extralimitaron, cometiendo en el ardor del conflicto un genocidio en nada justificado por las circunstancias. De manera que uno de los excesos de Jefté había sido cometido antes por todo Israel. Pusieron a Benjamín bajo el anatema, que si bien debería aplicarse a los cananeos en la conquista, se permitía contra israelitas solo si una ciudad se entregaba a la idolatría. Contra Benjamín Israel aplicó el anatema como no lo había hecho contra los cananeos.

La providencia divina preserva

Era necesario un remanente para la preservación de los propósitos últimos de Dios.

1.     El propósito del remanente era la continuación de la tribu de Benjamín.
2.     Los dones positivos de la tribu de Benjamín necesitaban ser preservados.
3.     El futuro del remanente fue brillante.
         1.     El primer rey, Saul, era de la tribu.
         2.     El gran apóstol Pablo era descendiente de la tribu.

Los israelitas removieron la culpa por el derramamiento de sangre castigando a los hombres de Gabaa a través de la muerte de los benjamitas. Se dolieron por Benjamín cuando descubrieron que la tribu estaba a punto de extinguirse. Sólo sobrevivieron 600 hombres. Las 11 tribus restantes concibieron dos maneras de conseguirles esposas a estos sobrevivientes sin violar el voto de no entregarles sus hijas. Los benjamitas tomaron a 400 vírgenes de Jabes Galaad y a 200 hijas de Silo.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar