El regalo de bodas de Dios para su pueblo, tanto en los días de Oseas como en los nuestros, es su misericordia. Aunque no tenemos mérito alguno, nos perdona y nos hace aceptos ante El. No existe para nosotros la posibilidad de que por nuestros esfuerzos podamos alcanzar las altas normas de Dios para la vida moral y espiritual, pero debido a su gracia nos acepta, nos perdona y nos lleva a tener una relación con El. En esa relación tenemos comunión con El de manera personal e íntima.
Oseas 2:20 Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.
Oseas 2:21 En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra.
El cielo y la tierra conspiran junto a Dios para traer prosperidad al pueblo.
Oseas 2:22 Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.[f]
Oseas 2:23 Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío,(B) y él dirá: Dios mío.
Infidelidad espiritual
El adulterio espiritual y el adulterio físico son muy parecidos en muchas cosas, y ambos son peligrosos. Dios estaba enojado con su pueblo porque había cometido adulterio espiritual contra El, de la misma forma que Gomer había cometido adulterio físico contra Oseas.
Paralelos : Tanto el adulterio espiritual como el físico son en contra de la Ley de Dios.
El peligro : Cuando quebrantamos una ley de Dios con plena consciencia de lo que estamos haciendo, nuestros corazones se endurecen hacia el pecado y nuestra relación con Dios se quebranta.
Paralelos : Tanto el adulterio espiritual como el físico comienzan con la desilusión y la insatisfacción, ya sea real o imaginaria, con una relación ya existente.
El peligro : El sentimiento de que a Dios no le agrada algo puede hacer que usted se aparte de El. Los sentimientos de desilusión e insatisfacción son normales y, cuando se resisten, pasarán.
Paralelos : Tanto el adulterio espiritual como el físico comienzan al transferir el afecto de un objeto de devoción a otro.
El peligro : El cambiar nuestro afecto es el primer paso hacia la ceguera que nos lleva al pecado.
Paralelos : Tanto el adulterio espiritual como el físico requieren de un proceso de deterioro; no es por lo general una decisión impulsiva.
El peligro : El proceso es peligroso porque no siempre se da uno cuenta de lo que está sucediendo hasta que es demasiado tarde.
Paralelos : Tanto el adulterio espiritual como el físico requieren la creación de una fantasía acerca de lo que un nuevo objeto de amor puede hacer por usted.
El peligro : Tal fantasía crea expectativas irreales de lo que una nueva relación puede hacer y solo lleva a la desilusión en todas las relaciones existentes y futuras.
