Pro 16:24 Panal de miel son los dichos suaves, suavidad para el alma y medicina para los huesos.[s]
Pro 16:25 Hay camino que al hombre le parece derecho, pero es camino que lleva a la muerte.[t]
Pro 16:26 El ansia del que trabaja, trabaja para él: su boca lo estimula.
«El alma del que trabaja, trabaja para sí» significa que no importa cuán difícil ni pesado encontremos el trabajo, nuestro apetito es un incentivo para seguir. El hambre hace que uno trabaje para satisfacer esa necesidad.
El interés personal constituye una motivación universal.
Pro 16:27 El hombre perverso cava en busca del mal;[u] en sus labios hay como una llama de fuego.[v]
Pro 16:28 El hombre perverso promueve contienda,[w] y el chismoso separa a los mejores amigos.
Pro 16:29 El hombre malo lisonjea a su prójimo y lo hace andar por mal camino;
Pro 16:30 cierra los ojos para pensar perversidades, mueve los labios, comete el mal.
Pro 16:31 Corona de honra es la vejez que se encuentra en el camino de la justicia.[x]
La vejez honra, si se llega a ella en justicia.
Los hebreos creían que una vida larga era una señal de la bendición de Dios; por lo tanto, el cabello blanco y la edad avanzada eran buenos. Mientras que la gente joven se enorgullece de su fortaleza, los ancianos se regocijan de sus años de experiencia y de sabiduría práctica. El cabello blanco no es señal de desgracia que debe cubrirse, sino una corona de honra. Cuando usted se dirija a un anciano, hágalo con respeto.
Pro 16:32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte, el que domina su espíritu que el conquistador de una ciudad.[y]
La autodisciplina es más importante —y más difícil— que la fuerza física.
El dominio propio es superior a la conquista. El éxito en el trabajo, escuela o vida de hogar puede arruinarlo una persona que ha perdido el control de su temperamento. De modo que es una gran victoria personal controlar el temperamento. Cuando sienta que está a punto de explotar, recuerde que perder el control puede causar una pérdida de lo que más quiere.
Pro 16:33 Las suertes se echan en el regazo, pero la decisión es de Jehová.[a]
Dios puede ejercer control sobre todas las cosas.
La suerte casi siempre se utilizó en ambientes ceremoniales y era un método usual para determinar la voluntad de Dios. Muchos sucesos importantes ocurrieron como consecuencia a echar suertes, incluyendo la identificación de Acán como el hombre que pecó (Jos_7:14), la repartición de la tierra prometida entre las diferentes tribus (Jos_14:2) y la selección del primer rey de la nación (1 de Samuel 10:16-26).
