Elversículo 1 pone énfasis en la soberanía de Dios. Aunque se usa la conjunción pero, no es un paralelismo antitético puro sino que hay un espíritu sintético, donde el segundo refrán agrega nueva información para el primer refrán. Primeramente, se subraya el hecho que el hombre tiene en su corazón, aquí con el significado del asiento de la inteligencia (ver 10:8), “el arreglo o la ordenación” (de sus pensamientos). De hecho, el hombre tiene la capacidad racional de proyectarse hacia el futuro. En segundo lugar, se muestra la verdad de que el hombre tiene sus limitaciones, mientras Dios es soberano. Esta segunda parte puede acentuar o que Dios va a tener la última palabra sobre la vida del hombre o que Dios entrega cada palabra al hombre (sépalo o no el hombre) como fue predestinado. La palabra hebrea para planes es difícil, siendo esta la única vez que aparece en el AT. Un dicho egipcio es paralelo con este versículo: “El acto de abrir su boca es una frase de los dioses, y si los dioses le aman pondrán algo bueno que decir en su boca” (Las Palabras de Ahiqar). Tomás de Kempis dijo que “el hombre propone, pero Dios dispone”. Don Quijote exclamó que “el hombre pone y Dios dispone”. Además, “no se mueve la hoja en el árbol sin la voluntad de Dios” (Don Quijote de la Mancha). Juan Calvino utilizó este versículo, entre otros, para mostrar el determinismo absoluto de todas las cosas y todos los hechos de parte de Dios (Instituciones de la Religión Cristiana). Algunos eruditos modernos admiten que tal espíritu determinista es una parte del AT, e interpreta bien el versículo 1. Otros muestran que Dios es una parte de la vida del creyente y guía (sin determinar) al creyente en sus pensamientos, los que llegan como un regalo de Dios (KeilDelitzsch). Sin duda, Dios tiene la última palabra en la vida del hombre e influye en los creyentes en su manera de pensar. Por otra parte, hay que tener cuidado en atribuir todas las cosas a Dios. Por eso el sentido de urgencia, para que el joven de Proverbios tome buenas decisiones y así proyecte un futuro éxitoso en todo sentido. Como consecuencia, es difícil pensar que todo está predestinado y es inalterable. Parece ser que el joven puede tomar algunas decisiones que trazan su camino.
Elversículo 2 tiene mucha relevancia para hoy en día, cuando algunos tratan de enseñar que las distintas formas de vivir la vida y las conductas diversas son relativas. El mensaje es claro aquí, pues se enseña que todo camino ante los ojos del hombre es “puro” o limpio en el sentido espiritual y moral. Quizá el individuo cree que el camino es recto. Sin embargo, la segunda parte del versículo aclara que es Dios quien examina (“pesa”) el espíritu humano. Como un juez perfecto, Dios puede distinguir entre los verdaderos valores y los antivalores. El hombre, en cambio, no distingue cien por ciento entre el bien y el mal porque el pecado ha distorsionado su razón. Hoy en día se necesita la Palabra de Dios enseñada y predicada al hombre para poder discernir entre lo recto y lo pecaminoso. El criterio humano no es suficiente, como expresó Calvino: “El hombre se engaña con lo externo mientras Dios pesa los secretos impuros del corazón” (Instituciones de la Religión Cristiana). ¡Ojo con el criterio humano! ¡Conozca el criterio divino!
Elversículo 3 es un dicho imperativo (aunque todos los mashal tienen un espíritu autoritario) para el oyente. El verbo galal significa “rodar”, traducido aquí como encomienda, captando así la idea de confiar a Jehová la obra de uno. Un erudito apunta a las cosas más difíciles de la vida (KeilDelitzsch), aunque parece ser que se trata de la obra del hombre en general. Por lo tanto, los pensamientos o “planes” del hombre serán realizados. Al entregar las obras de uno a Dios, ahí viene la bendición de la presencia divina.
Elversículo 4 complica algunas teologías simplistas cuando, en realidad, se nota el elemento del misterio en Dios a través de toda la Biblia. La idea central del versículo es que el Creador tuvo un propósito para todas las cosas creadas. Aquí se encuentra un gran descubrimiento, y corresponde al hombre y a sus líderes descubrir su utilidad. Se agrega en una forma sintética, que da un ejemplo extremo de la verdad, el caso del malo que aún tiene un propósito, es decir “vivir” el día malo (angustia o calamidad). Apoyado en este versículo, Calvino señaló que “el mal fue decretado para el propósito divino” (Instituciones de la Religión Cristiana). Hay que recordar que aunque Dios tiene un propósito para todas las cosas, muchas no cumplen este propósito divino; pueden llegar a frustrar el plan divino.
