Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Zacarías 11: Las ovejas y los doce cayados

Zacarías 11:9 Entonces dije: «¡No os apacentaré más! ¡La que prefiera morir, que muera; si alguna se pierde, que se pierda! ¡Las que queden, que se coman unas a otras!».

Zacarías 11:10 Tomé luego mi cayado Gracia y lo quebré, para romper el pacto que había concertado con todos los pueblos.[g]

Zacarías 11:11 El pacto quedó deshecho ese día, y así conocieron los pobres del rebaño que me observaban que aquella era palabra de Jehová.

Zacarías 11:12 Yo les dije: «Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo». Entonces pesaron mi salario: treinta piezas de plata.

Pagarle a este pastor treinta piezas de plata era un insulto, este era el precio que el dueño de un buey pagaba si un animal acorneaba a un esclavo. Además, por esta cantidad Judas traicionó a Jesús. Al precioso Mesías lo vendieron por el precio de un esclavo.

Zacarías 11:13 Jehová me dijo: «Échalo al tesoro. ¡Hermoso precio con que me han apreciado!». Tomé entonces las treinta piezas de plata y las eché en el tesoro de la casa de Jehová.[h],[i]

Treinta piezas de plata era el precio de un esclavo.

Zacarías 11:14 Quebré luego el otro cayado, Ataduras, para romper la hermandad entre Judá e Israel.[j]

Debido a que rechazaron al Mesías, Dios los rechazaría, y esto simbolizó Zacarías rompiendo el cayado llamado Ataduras. No pasó mucho tiempo después de los días de Zacarías, cuando los judíos comenzaron a dividirse en numerosas facciones: fariseos, saduceos, esenios, herodianos, zelotes. La discordia entre estos grupos fue un factor determinante en la destrucción de Jerusalén en 70 d.C.

Zacarías 11:15 Jehová me dijo: «Toma ahora los aperos de un pastor insensato;[k]

Zacarías 11:16 porque yo levanto en la tierra a un pastor que no visitará las perdidas, ni buscará la pequeña, ni curará la perniquebrada, ni llevará la cansada a cuestas, sino que comerá la carne de la gorda y romperá sus pezuñas.[l]

Zacarías 11:17 »¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado![m] ¡Que la espada hiera su brazo y su ojo derecho! ¡Que se le seque del todo el brazo y su ojo derecho quede enteramente oscurecido!».

Israel no solo rechazaría al verdadero Pastor; sino que aceptaría en su lugar a un pastor impío (insensato). Este pastor serviría solo a sus intereses en lugar de preocuparse por las necesidades de su rebaño y lo destruiría en vez de defenderlo. «Ay» es su condenación merecida. Debido a que confió en su brazo (poder militar) y en su ojo (intelecto), Dios destruiría ambas áreas.

Es una gran tragedia para el pueblo de Dios cuando sus líderes no lo cuidaba como debían. Dios hace a los líderes responsables en forma particular por la condición de su pueblo. El Nuevo Testamento nos habla de los líderes de las iglesias: «Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación» (Jam_3:1). Si Dios lo coloca a usted en un puesto de liderazgo, recuerde que también es un lugar de gran responsabilidad.

  • Páginas:
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar