3) Ninguno de vosotros piense en su corazón mal contra su prójimo. Santiago dice que las guerras tienen su origen en nuestras pasiones, producto de malos pensamientos. ¿Como sería nuestra nación si todos pensáramos en el bienestar de los demás? Se acabarían las guerras fratricidas que tantas víctimas han cobrado; podríamos describir a nuestros países como verdaderos paraísos terrenales.
4) No améis el falso juramento; este es el último requerimiento para esta nueva nación renovada por Dios mismo. Como una renovación del pacto antiguo, con los mismos requerimientos para un estilo de vida que no dañe a los demás y agrade al Dios santo. El Señor Jesucristo demandó de sus discípulos firmeza en sus declaraciones; sus palabras deben estar siempre acordes con su manera de actuar: “Sea vuestro ‘sí’, ‘sí’, y vuestro ‘no’, ‘no’”.
Estas cuatro demandas forman parte del cimiento sólido de una sociedad y cualquier sociedad que carece de esto es una sociedad en declive. Estas son demandas que debieran cumplir los líderes nacionales y exigir al pueblo su cumplimiento; demandas que aun los líderes religiosos debieran observar para librarse de la corrupción que azota a nuestra sociedad.
Bendiciones del verdadero ayuno
En 7:3 se formuló la pregunta sobre el ayuno, y esta sección está dedicada a responder a dicho interrogante. Los ayunos, señales de tristeza y una práctica ritual para recordar sucesos desagradables, deben ser convertidos en una fiesta, en una celebración de gozo y alegría por las proezas del Dios de la salvación.
En 8:3 vimos que la ciudad tendrá la doble característica de ser Ciudad de Verdad y Monte de Santidad, mientras que aquí se exige amor hacia la verdad y la paz. Amar la verdad es más que estar en contra de la mentira, es buscarla afanosamente y defenderla; amar la paz es buscar el bienestar de todos, no es simplemente evitar los conflictos.
En los versículos 20-23 se presenta un mensaje escatológico que une esta primera parte del libro con los caps. 9-14. Se puede notar fácilmente que el anhelo de Dios es tener un solo pueblo; si bien es cierto que ha escogido a Israel. Esto fue para cumplir una función sacerdotal (intermediario entre Dios y los hombres) y para cumplir una función profética de anunciar el mensaje de Dios para la humanidad; pero Israel no cumplió con su objetivo sacerdotal, ni profético.
La renovación espiritual que experimentará el pueblo les otorgará de nuevo su ministerio sacerdotal y profético. Personas de otras ciudades se unirán en caravanas para buscar el rostro de Dios e implorar el favor de Jehová. El panorama de la ciudad de Jerusalén que presenta este pasaje es el de una capital espiritual, idea común en la teología del AT; la gloria de Dios se buscaba en el templo y se limitaba solo a la ciudad de Jerusalén. En el NT, el Señor Jesucristo enseñó que los verdaderos adoradores deben adorar a Dios en espíritu y verdad, sin importar el lugar.
Vendrán muchos pueblos y fuertes naciones denota que las guerras habían concluido y la economía había mejorado; el poderío militar y económico no sería lo más importante, sino el bienestar espiritual. Nuevamente señalamos que el profeta está hablando de una época mesiánica y escatológica, anunciando el reinado universal de Dios sobre todos los pueblos e imperios, el reconocimiento de la humanidad entera de que Jehová es el único Dios que satisface las necesidades integrales del ser humano.
El que otras naciones busquen el rostro de Jehová e imploren su favor tiene básicamente dos implicaciones:
1) La aceptación universal de Jehová como Dios único y verdadero.
2) La idea de implorar el favor implica básicamente la aceptación de un Dios misericordioso y a la vez soberano para impartir sus favores.
Los judíos alcanzarán la bendición de ser reconocidos como seguidores y adoradores de un Dios verdadero. Hombres de toda lengua y lugar vendrán para unirse al pueblo de Dios, porque Dios está en medio de ellos. El número 10 es un número determinativo para una cantidad indefinida.
