1 de Samuel 2:7 Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece.
1 de Samuel 2:8 El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo.
1 de Samuel 2:9 El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza.
1 de Samuel 2:10 Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, Y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová juzgará los confines de la tierra, Dará poder a su Rey, Y exaltará el poderío de su Ungido.(A)
Aquí aparece la primera referencia al Mesías (la palabra hebrea para Ungido) junto a la idea de un rey.
Vivir en un mundo donde la amenaza de un holocausto nuclear siempre está presente y donde el mal abunda puede hacernos olvidar que Dios es soberano sobre todas las cosas. Ana vio a Dios
(1) sólido como una roca
(2) como uno que ve lo que hacemos
(3) soberano sobre todos los asuntos de la gente y
(4) el juez supremo que administra justicia perfecta.
Recuerde que el control soberano de Dios nos ayuda a poner en perspectiva los hechos del mundo y las circunstancias personales.
1 de Samuel 2:11 Y Elcana se volvió a su casa en Ramá; y el niño ministraba a Jehová delante del sacerdote Elí.
Samuel aprende el oficio sacerdotal bajo la dirección de Elí, a quien sirve personalmente.
Samuel «ministraba a Jehová delante del sacerdote Elí». En otras palabras, Samuel era el ayudante o asistente de Elí. En ese rol, las responsabilidades de Samuel debieron haber incluido abrir todas las mañanas las puertas del tabernáculo y limpiar el mobiliario y barrer los pisos. Cuando creció, Samuel debió haber ayudado a Elí a ofrecer los sacrificios. El hecho de que usara un efod de lino (una vestidura usada por los sacerdotes) significa que era un aprendiz de sacerdote. Debido a que Samuel era el ayudante de Elí, también era ayudante de Dios. Cuando uno sirve a otros, incluso en tareas ordinarias, está sirviendo a Dios. Ya que en última instancia servimos a Dios, todo trabajo tiene su dignidad.
El pecado de los hijos de Elí
1 de Samuel 2:12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.
No tenían conocimiento de Jehová : No le temían ni le obedecían.
La ley estipulaba que todas las necesidades de los levitas fueran satisfechas por medio de los diezmos del pueblo. Ya que los hijos de Elí eran sacerdotes, debían usar este medio para satisfacer sus necesidades. Pero los hijos de Elí se aprovecharon de su posición para satisfacer su lujuria de poder, de posesiones y de control. Su desprecio y arrogancia hacia el pueblo y el culto socavaron la integridad de todo el sacerdocio.
